viernes, 23 de marzo de 2012

¿Viva el optimismo?: Oro líquido


¡Hola! Bueno, os dejo aquí mi última reseña antes de irme de vacaciones, sobre un libro llamado Oro líquido.
Título: Oro líquido
Significado del título: Se refiere al aceite, producto que tiene mucha importancia en la historia y además es el nombre del reportaje que hace la protagonista.
Autor/a: Miguel Díaz Ramírez
Otros libros del autor/a: El cuaderno de pastas ocres
Páginas: 423
Sin continuaciones.
Narración: 3a omnisciente pasado
Formato original: libro

Te gustará si: te encanta el optimismo extremo, no te gusta para nada el drama y necesitas historias que hablen de alegría, amistad, amor...

Ni lo intentes si: No soportas el “vamos a ser todos amigos, porque nos gusta ser buenos con todos, sonríamos” como argumento de novela.

Sinopsis:
Tras la muerte de su abuela, Lola regresará a España, allí mientras se leía el testamento se dará cuenta de que su abuela le ha dejado una de sus más preciadas propiedades: una casa de campo llamada la Rosaleda.

Opinión:
Para empezar con este libro agradecería que si no habeis leido el “ni lo intentes” lo hicieras ahora sabiendo que soy bastante pesimista de naturaleza y que sacaras tus propias conclusiones. Evidentemente podría dejarlo así, pero creo que mejor continuo un poco.
La historia del libro podríamos decir que es bastante simple, Lola vuelve a España y allí empieza a hacer amigos, a reencontrarse con otros e incluso invita a gente de Nueva York (donde residía anteriormente) a su nueva casa. Y resulta que todos se llevan bien con todos, no hay ninguna tensión y parece que todo lo que hacen es pasarlo bien. Entiendo que ahora penseis que soy un poco amargada, pero ¿qué diversión puede provocar un argumento tan simple que no tiene ni una pizca de misterio, acción y emotividad? Podríamos decir que hay amor, pero des de mi punto de vista está igual de mal llevado que todo lo demás. Es cierto que me gusta que las parejas en las historias tarden en estar juntas, pero no puedo admitir que al final del libro les venga tan de sopetón que se quieren tanto y que necesitan decirse cutrerios para satisfacerse. También podría decir que hay humor, algun diálogo te hace esbozar una sonrisa, pero para uno que es gracioso la mayoría son bastante inverosímiles.
Hablando del estilo del autor tengo que decir que no me acaba de agradar, para justificarlo pondré una de las cosas más desesperantes del libro, la utilización del mas como comparativo. Es cierto que decir oraciones como “Mas no había ninguna oportunidad para sobrevivir” (invención mode on) utilizando mas y no pero puede quedar bien, pero no se puede utilizar en cada página. Creo que es sin dudar el libro donde más veces he visto escrita esta palabra. Incluso a veces utilizaba los dos (más/mas) en la misma oración. Otro punto bastante negativo es que en las primeras páginas (supongo por error) encontramos algunas variaciones de tiempo que no pintan absolutamente nada, cambia de presente a pasado sin sentido. Por ejemplo:
“-Buenos días.-dice Lola
(...) Lola se asustó del comportamiento, era como estar cerca de una loca. No comprende como puede alguien creer que un muerto se puede aparecer de la noche a la mañana (...)”
Además, de que el ritmo se hace muy exasperante por la lentitud de la poca acción que hay, en definitiva resulta muy aburrido. Encima el autor no confia en la atención del lector o quiere dejar las cosas demasiado claras y es capaz de repetir un mismo concepto incansablemente (véase la expliación sobre la relación Lola Stevens).

Pasando ya a los personajes solo puedo decir que el optimismo me mata, y sobretodo considero a la protagonista un poco infantil. Creo que su visión de la vida en plan viva la amistad se feliz es algo un poco idealista, pero en fin cada uno con lo suyo. Otra cosa que tampoco fue de mi agrado es lo bueno que es todo el mundo en el fondo, al final ya me esperaba que la tía y el que le tiene envidia a la protagonista (ni idea de como se llaman) fundaran una ONG. En serio, ¿todos los personajes tienen que ser geniales, buenos y tal? Me gustaría que el autor pensara en lo interesantes que pueden ser los personajes malos, o almenos con pensamientos más desarrollados que alguien que solo piensa en los amigos.

Resumiendo, que tanta dosis de ¡Vamos a sonreír juntos! Con una historia nada interesante hacen de este libro algo que como podréis entender no me ha gustado. Pero en fin, así me quedo con la satisfacción de criticar negativamente a algo.

Lo mejor: que no tuviera más de 423 páginas, va no seré mala... Puede que por lo menos se pueda leer...
Lo peor: historia, optimismo por todas partes, ritmo lentísimo...

Lo he disfrutado: 1/5

Hasta aquí mi aburrimiento.

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