viernes, 13 de julio de 2012

HdR: La partitura del aburimiento - Parte 0

 Entrada programada para no sentiros solos y abandonados ~~
Parte 0
Katy Perry- The One That Got Away
De fondo una música que no era de mi gusto...
Suspiré. No podía entender qué podía tener de divertido el calor corporal de los unos con los otros. Ver la escena me aburría, como todo en mi vida y no podía evitar preguntarme que hacía yo en aquel ambiente tan caluroso, sofocante, estúpido... Realmente no tenía explicación alguna. Volví a suspirar y me quedé mirando mi vaso vacío de alguna bebida. La verdad es que no recordaba exactamente cual era el contenido que había tenido pero supongo que no debía ser algo con mucho alcohol porque aún sentía mi cabeza bastante clara. En definitiva aún notaba el más que famoso aburrimiento en todos los poros de mi piel.
Alejé la mirada del vaso vacío. Como su contenido había desaparecido lo había hecho mi interés por el mismo. Por casualidad me fijé en un chico que estaba sentado también en la barra de la discoteca. O mejor cambio mi manera de explicarlo: como la persona que estaba a mi lado tenía un ordenador, algo no muy normal en una discoteca, no pude evitar mirarlo. La verdad es que hacía ya un rato que me había fijado en ese detalle (no creo que sea algo fácil de ignorar) pero mi curiosidad no había decrecido y seguía intentando imaginar que podría ser lo que estuviera haciendo. Desde luego lo primero que me vino a la cabeza fue que estaba mirando porno (mi mente pervertida no lo pudo evitar) pero como lo que alcanzaba a ver mi vista no notaba que se estuviera tocando ninguna parte sucesivamente descarté la idea. Mi cabeza imaginativa (o aburrida, lo que prefieras) seguía pendiente de lo que fuera que estuviera haciendo aumentando así mi curiosidad pero la reprimí como pude y no hice el gesto más estúpido que podría haber hecho: levantarme mirar muy disimuladamente (notad la ironía) y volverme a sentar, así que simplemente dejé de mirarlo y me dispuse a observar a otra escena de la discoteca, en plena pista un chico bailando (aunque en ese caso tendría que haber dicho restregándose con cualquier cuerpo al ritmo de la música) con alguna bebida, la cual suponía que era alcohólica y intentando tener contacto con cualquier organismo femenino. Era evidente que aquel chico estaba muy necesitado y que quería irse a la cama con la primera que se abriera de piernas, bastante patético. Ese pensamiento me hizo sonreír, alguien como ese me hacía sentir superior al mundo entero aunque supiera que no era cierto y cuando me volvía egocéntrica (bastantes veces al día por cierto) no podía evitar elevar las comisuras de mis labios.
Volví la mirada hacia otro lugar, un chico salía de la discoteca, por algún motivo tenía pinta de estar muy enfadado. El portazo (inaudible por la música) y su expresión facial lo delataban. Al ver a alguien con esas pintas evidentemente no pude evitar preguntarme que narices le podría pasar, pero tampoco me preocupó demasiado, eran los problemas de un desconocido, no los míos.
De repente me fijé de nuevo en mi vaso, y empecé a reseguir el contorno superior dando vueltas con mi dedo, me sentía estúpida haciendo aquello pero: ¿Qué podía hacer? Volví a suspirar.
Me giré de nuevo para contemplar la discoteca, curiosamente miré hacía la puerta y me di cuenta de que el chico que hacía tres segundos se había marchado con cara de enfado volvía a entrar con una sonrisa de oreja a oreja, realmente no pude evitar replantearme la cuestión sobre el contenido de mi vaso vacío, quizás si que había estado lleno de alcohol. No tenía ningún sentido para alguien que se había marchado con ganas de destruir el mundo volver con ganas de quiero montar una ONG llamada “Sonrisas para todos”. Estupideces a parte, el chico se dirigía hacia el del ordenador y empezaron a susurrar alguna cosa no comprensible para mi. Una verdadera pena la verdad porque estaba poniendo todo mi esfuerzo en entender la conversación.
Cuando empezaba a entender algo el chico de la ONG dejó al chico ordenador solo y se dirigió a una esquina de la discoteca.
Volví a mi observación del vaso y me planteé que si quería un cambio en mi vida yo tenía que ser la única responsable del mismo así que me dije a mi misma que hiciera algo. Y entonces decidí:
  1. Ir a ver lo que hace el chico del ordenador misterioso. (Aquí)
  1. Ir a bailar en la pista con el chico de aspecto de necesitado. (NO DISPONIBLE)
  2. Ir a la esquina donde se encuentra el chico de la supuesta y inventada por mi ONG “Sonrisas para todos” (NO DISPONIBLE)
  3. Irme de la discoteca. ¿Qué narices hago en un lugar como este? (NO DISPONIBLE)

    Hasta aquí mi aburrimiento.^^

2 comentarios:

  1. Esta cantante cada vez me gusta más, y mira que sólo he escuchado dos canciones de ella.

    Besos!!

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  2. Me ha encantado!! el "no disponible" del chico del ordenador ha sido una faena, xq era el único q me parecía interesante! ^^

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