jueves, 20 de septiembre de 2012

HdR: La Partitura del Aburrimiento Parte 1.1.2.1 (2)

 El opening de Aiyoku no Eustia, me sugería una buena historia siempre había querido leerla, ¿porque el japonés era tan difícil?

Por lo que se veía estaba en lo cierto desde el principio, el aburrimiento gobernaría el mundo. ¿Como sino se entendía que dos desconocidos empezaran a enviarse emails y esperaran que el otro les respondiera? De hecho, en ese momento vi como una posibilidad bastante viable que podríamos mantener bastante conversaciones en un futuro mediante ese canal si ambos seguíamos con aquellas intenciones. Esto me dio esperanzas, al menos parecía que tendría un compañero de mensajes electrónicos por bastante tiempo.
7/9/12 14:00
Eh, Ferran!
Primero de todo, eres del míos, eres un aburrido que lo reconoce y ve en enviar mensajes a una desconocida una solución, que sepas que sólo por eso te admiro, muchacho. Jaja
Bueno, ahora lo que toca, rellenar todo esto de letras que formen palabras y a su tiempo oraciones que formarán párrafo y finalmente el texto (¿suena a clase de lengua? Lo siento, pero lo que decía rellenar).
Sobre G senjou no maou me fiaré de tu opinión (espero que no me decepcione). Y si, Aiyoku no Eustia la conocía y me das envidia yo quiero leer T ^ T
Sobre mi vida... Nací y todavía estoy viva! :)
No, ahora en serio (lo dudo). También tengo 16 años y no, no tengo ganas de volver a cole, pero ¿quien tiene ganas? (Si eres de este grupo te lo aseguro, ya no me caes bien).
Yo este verano me lo he pasado de "party loca". No, no he hecho nada de interés, leer visual noveles, libros, escuchar música, dormir, leer, escuchar, dormir.
That s all.
Gina, persona aburrida a tiempo completo.

Pasaron semanas en las que nuestra comunicación seguía por los correos sin más importancia, que si una visual novela por aquí, que si el aburrimiento allí ... Poco a poco íbamos intimando si se puede llamar así, pero todo lo que hacíamos era escribir mails y sabía que (para los que os gusta el morbo) nuestra relación no progresaría hacia el lado romántico pero tampoco era lo que me interesaba, aquel chico había conseguido sacarme el aburrimiento durante bastantes horas, aquello era un mérito.
Tarde o temprano llegó lo que más me temía, tenía que volver al instituto, y aquel año haría bachillerato. Cuál sería mi sorpresa de encontrarme allí al chico con quien había hablado en las últimas semanas, Ferran.
De hecho fue increíble, entré en la clase con el típico nerviosismo del primer día de cole y lo vi allí sentado, fue el primero que vi en aquella clase. Él también miró hacia mí y nos quedamos ojo contra ojo fijamente, el uno al otro, como verdaderos idiotas.

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