miércoles, 31 de julio de 2013

Relato taller 2 Parte 1.

  1. Ayudarla
Por algún motivo decidí intervenir, supongo que no perdía nada por intentarlo, o eso es lo que pensé, me interpuse entre los dos con violencia y dije la mentira más típica para salvar a la damisela en apuros:
-No la toques que es mi chica.
Posiblemente el desprecio en la mirada del chico era causado más probablemente porqué no llevaba bolsa que a otra cosa. Aunque quizás fuera también porqué le había impedido que se desahogara del calentón que llevaba, eso si, no hubo pelea y el chico probablemente acabó pensando que había demasiadas chicas para arriesgarse por una y se fue.
-¿Por qué lo has hecho?-me preguntó ella.
-Siento haberlo malinterpretado, pero pensaba que necesitabas ayuda.
-Me sentía bien, ¿sabes? Toda la vida me han ignorado y gracias a las bolsas... Todos somos iguales, no hay discriminación, ¡no importa que sea fea!
-Esa “igualdad” te reduce a ser una más en el mundo. ¿No te gustaría ser única?
Escena de beso, y para acabar un “y fueron felices y comieron perdices”. ¿Demasiado ridículo? Eso te pasa por implicarte, que quieres que te diga una historia de bolsas de papel no podía llegar más lejos. Aunque tienes razón que es un poco precipitado. Digamos que la chica con complejos siempre había estado profundamente enamorada de mi, no tenía confianza y había renunciado al amor. Así fue como conseguí novia por primera vez...

Leer final dos

 Si ya has leído el final 1 y 2 -> 3. ¿Qué sentido tiene una moda que consiste en gente que se pone bolsas de cartón en la cabeza?

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