martes, 19 de agosto de 2014

Nuestra señora de París, Victor Hugo

¡Hola! Un nuevo libro en el blog, un clásico para esta ocasión.
Título: Nuestra señora de París
Título original: Notre-dame de París
Idioma: leído en castellano
Autor/a: Victor Hugo
Otros libros del autor/a: Los Miserables, Noventa y tres
Páginas: 701
Formato original: libro









están aquí anotadas)

Te gustará si: buscas un drama, no te importan las descripciones largas o las lecturas densas, quieres un libro largo con más de un protagonista.
Ni lo intentes si: quieres una lectura ligera, te gusta la acción a raudales o quieres una comedia

Sinopsis
En un París medieval, oscuro y lleno de supersticiones las vidas de personajes se entrelazan entre sí, casi como fueran guiadas por la misma catedral Notre-Dame. Pasiones llevadas hasta el extremo con un aire trágico para estos personajes torturados por sus sentimientos imposibles.

Opinión
Como ya he explicado alguna vez (en el último Mis momentos consumistas, por ejemplo), yo quería leer Los Miserables, pero como por algún motivo extraño tengo problemas para conseguir la edición completa del libro decidí que quizás empezar por el otro libro famoso del mismo autor no fuera una mala idea. Tras acabar este tocho me he quedado algo confusa con el libro, por una parte hay cosas que han estado bien pero por la otra no sé si he sido yo la que estaba desconectada o no he acabado de entrar en materia.

Antes de basarme en la opinión en sí tengo una queja con mi edición. Ya estoy acostumbrada a encontrarme spoilers en las contraportadas, pero en esta ocasión la sinopsis me ha revelado un hecho que ocurre en la página 500 más o menos. Me parece muy bien que todo el mundo sepa de que van los clásicos, pero no tengo porque saberlo. Y lo que es peor que se dice cierta cosa de Esmeralda que no es cierta (sí, me ha salido la vena criticona).

El estilo del libro es algo denso, pero se deja leer bastante bien. De hecho pensaba que me costaría más leerlo, pero no ha resultado demasiado pesado.
El problema con el estilo, por lo menos a mi parecer, es que tiene un ritmo descontrolado. En su mayoría es lento, pero de vez en cuando al autor le da por saltar de un lado a otro sin parar y aunque ese cambio de enfoque es interesante, algunas ocasiones me ha parecido frustrante. Sobre todo cuando un personaje era abandonado durante capítulos sin saber nada de él para luego reaparecer. Pero lo peor de todo en este aspecto fue cuando de repente se le ocurre meterte cincuenta páginas de descripción de París, porque sí. No me importa la descripción, la tolero aunque se me haga pesada, el problema es que no veía el motivo de esas páginas sin ningún tipo de acción rompiendo con todo lo que te estaba explicando. Quizás así el autor consiga esa ambientación tan trabajada, pero no hacia falta la descripción de 50 páginas (sí, me ha traumatizado).
También tengo que decir que, en cambio, todo un capítulo bastante largo comparando la imprenta con la arquitectura me ha resultado muy interesante.

La historia tiene todos los elementos propios del romanticismo: el enfrentamiento entre razón y sentimiento, la ambientación medieval, el tipo de personaje... Normalmente estas características suelen gustarme, y no puedo decir que no lo hayan hecho, pero había momentos en que resulta todo muy exagerado. Sobre todo cierta revelación hacia el final que es muy propia de culebrón. Pero aun así de alguna manera los personajes son suficientemente carismáticos para despertar interés y seguir su historia con ansias.
Si he de ser sincera sabía muy poco de lo que ocurría en el libro, sé que la historia es muy conocida por las múltiples adaptaciones, pero yo solo sabía que acababa mal sin saber el qué o cómo. Puedo decir que se “olía” la tragedia desde el principio pero que ha sobrepasado límites. De acuerdo quizás exagero, pero si que es cierto que por decirlo suavemente y casi sin spoilers, no es apto para los amantes de los finales felices.

Los personajes es uno de los puntos que más contradictoria me dejan. Supongo que puedo decir que están bien trabajados, pero a la vez no he podido sentir empatía con la mayoría. Esmeralda es quizás el peor personaje de toda la novela, o por lo menos sin llegar a odiarla si que es cierto que simpatía no me causaba. Hay que entender, supongo, que la pobre solo tiene 16 años, pero aun así me parece estúpida y demasiado ilusa. En cambio con Quasimodo me he quedado con ganas de más, es ese tipo de personaje que de por sí me gusta, pero en su caso me ha dado la impresión que necesitaba saber algo más de él para que llegara a encantarme. Quizás el mejor personaje sea Frollo, no por su carácter que en general supongo que caerá mal, sino por como el autor lo construye y va siendo cada vez más decadente en su obsesión.
Un personaje más secundario que para mi destaca en este libro es Gringoire. Sus pensamientos de filósofo y artista lo hacían más cómico que otras cosas y era un buen contrapunto a todos los demás personajes con pensamientos más serios.

Resumiendo, creo que en general he disfrutado con esta lectura, pero a la vez no sabría decirlo con certeza. He quedado algo confundida, pero supongo que los personajes y el argumento vale la pena descubrir aunque desconcierten algunos cambios de ritmo repentinos.

Lo mejor: personajes, dentro de lo que hay se lee bastante bien y no es del todo pesado,
Lo peor: esos trozos con ritmo inconstante, las cincuenta páginas de mi trauma.


Hasta aquí mi aburrimiento.

2 comentarios:

  1. Me encanta la ambientación y ese toque oscuro característico de este tipo de historias. Además al tratarse de un clásico, sin duda, tarde o temprano caerá.
    Muchas gracias por la reseña :)

    Un fuerte abrazo,
    Nimue

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    Respuestas
    1. Así es como se nos acumulan libros, ja, ja.
      Gracias por tu comentario.

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