miércoles, 8 de octubre de 2014

El discreto encanto de la burguesía, Luis Buñuel (película)

Y siguiendo con el reto que me he propuesto de las “1001 películas”, os traigo otra reseña.
Título: El discreto encanto de la Burguesía
Título original: Le Charme Discret De La Bourgeoisie
Director/a: Luis Buñuel
Reparto: Fernando Rey, Paul Frankeur, Delphine Seyrig, Jean-Pierre Cassel, Stéphane Audran, Michel Piccoli, Bulle Ogier, Julien Bertheau, Milena Vukotic, Maria Gabriella Maione, Claude Pieplu, Muni, François Maistre, Pierre Maguelon, Maxence Mailfort
Música: no tiene
Otras películas del director/a: Tristana, Simón del desierto.
Duración: 100 min
Año: 1972
Formato original: película

Te gustará si: te gusta ver cosas extrañas, sin argumento, que vayan de una parte a otra, no te importa o te gusta el surrealismo o la mezcla de sueños y realidad...
Ni lo intentes si: quieres una película con una historia, buscas algo corriente, no te gustan las películas demasiado experimentales.

Sinopsis
La película sigue una serie de escenas protagonizadas por el mismo grupo de burgueses relacionadas por un objetivo común: poder cenar juntos. Cosa que en un principio parecería fácil se verá interrumpida por miles de situaciones que el espectador deberá determinar si son reales o solo un sueño. Todo ello con una crítica mordaz hacia el estamento que da título a la cinta.

Opinión
Siguiendo con mi desafío de las películas que hay que ver antes de morir, en esta ocasión, y de nuevo aleatoriamente, me ha tocado esta que os traigo. Sin tener ni idea de qué me iba a encontrar leí la sinopsis y por las pocas referencias que tenía del director (me sonaba pero no sabía exactamente que había hecho) esperaba encontrarme con algo extraño, muy extraño. Y sí, en ese sentido creo que ha superado incluso mis expectativas.

Esta película destaca por no tener argumento, me explico llega un punto que cada una de las escenas que sucede dudas de si son reales o no, si son un sueño, se las han imaginado etc, así que como no hay nada que te aclare que es cada cosa o que acaba siendo todo podemos entender las escenas como entidades separadas relacionadas por compartir personajes y ser algo extrañas en algún aspecto.
Por ello obviamente no puedo decir que la historia me haya gustado, porque no la hay. Aun así más o menos podríamos decir que las escenas están, en parte, al servicio de la crítica de la burguesía. Y en algunos momentos vemos esa intención muy claramente, hay cierto diálogo entre un soldado y los eternos personajes intentando cenar que destaca por como todos deciden seguir cenando ignorando el ruido de las explosiones cercanas y el mismo soldado se disculpa por las molestias sonoras que les pueda causar, de hecho reí bastante en esa escena.
Sin embargo también da la sensación de que el director se lo pasó muy bien haciendo la película, imaginaros tener a disposición vuestra lo que queráis grabar sin someteros a ningún tipo de límite a excepción que aparezcan de alguna manera unos personajes. Al no seguir ningún tipo de trama o de consecuencias lógicas casi puede poner lo que quiera en la cinta y por ello hay escenas tan extrañas e impactantes como una protagonizada por un piano.
Algo muy curioso es una escena que se repite al final y en medio de la película, que como siempre desconectada de todas las otras nos muestra a los personajes andando por el campo. Yo la interpreto como si nos quisiera mostrar quien son realmente al desalojarlos de su sitio habitual, pero no me hagáis caso, en cosas complejas uno acaba viendo de todo en interpretaciones.

He de decir que si algo me ha gustado de la película es su originalidad. Supongo que también influye que yo no hubiera visto ninguna de este tipo (en otros formatos he visto cosas muy raras, pero en películas es mi primera vez). Aun así esta observación es intentando ser optimista porque os he de decir que me he desesperado un poco viendo la película, esa sensación de no entender nada, de acabar riéndote como una loca por tu incomprensión, de la del mundo y de la sensación del “¿qué narices he visto?”. Así que si buscáis algo tradicional y que sea fácil de entender corriendo a ignorar la película que os reseño.

Un punto curioso es que no hay ningún tipo de música en ningún momento. No creo que tenga demasiada relevancia, pero bueno, supongo que así no despista de los diálogos ni de la acción en sí.
En cuanto a la imagen en sí me ha parecido buena, aunque supongo que ello tiene mucho a ver lo impactante que resulta la escena del piano, como decía antes.

Algo que también podemos considerar como positivo es como más o menos, entre miedos, deseos y sueños conocemos en cierta manera la personalidad de todos los personajes principales y nos es fácil identificarlos y sentir indiferencia en la mayoría de los casos. Se nos presentan unos personajes que intentan no caer bien al espectador, hipócritas, paranoicos e incluso extraños hacen un catálogo que por lo menos podría designar de variopinto. Eso sí, como sus personalidades son deformadas constantemente por las diferentes situaciones en las que se encuentran tampoco diría que destaquen por su profundización.

Resumiendo, una película sumamente rara que recomiendo a todo aquel que le gusten las cosas experimentales, que no le importe quedar desconcertado y que le guste encontrar significados ocultos donde no los hay. En esta ocasión, aunque hay cosas muy raritas que me han gustado, no ha llegado a convencerme del todo.

Lo mejor: tiene escenas impactante (sigo repitiendo el piano se ha quedado gravado en mi mente), es de esas cosas que de tan raras vale la pena verlas, a veces la crítica a la burguesía era interesante.
Lo peor: que puedes no entender nada o gran parte, que te puede dejar confuso e incluso irritado.


Hasta aquí mi aburrimiento.

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