miércoles, 31 de diciembre de 2014

Africanus, el hijo del cónsul, Santiago Posteguillo (libro)

¡Hola! Nuevo libro en el blog.
Título: Africanus, el hijo del cónsul
Autor/a: Santiago Posteguillo
Otros libros del autor/a: trilogía de Trajano (el tercero aún no está publicado) La noche en que Frankestein leyó el Quijote.
Páginas: 1297 (edición de bolsillo librinos)
Continuaciones: Las legiones malditas, La traición de Roma
Formato original: libro
Enlaces de interés: http://www.santiagoposteguillo.es/

Te gustará si: tienes interés en la antigua Roma y en concreto en Publio Cornelio Escipión Africanus, en general te gusta la novela histórica, te apetece algo largo pero ameno.
Ni lo intentes si: no soportas la novela histórica o no te atrae para nada el periodo romano, quieres leer algo corto o no te apetece empezar una saga.

Sinopsis
A finales del siglo III a. C., Roma se encontraba al borde de la destrucción total, a punto de ser aniquilada por los ejércitos cartagineses al mando de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Pocos años antes del estallido del más cruento conflicto bélico que se hubiera vivido en Roma, nació un niño que estaba destinado a cambiar el curso de la historia: Publio Cornelio Escipión. (contraportada de mi edición).

Opinión
Este es un libro que tenía por casa desde hace tiempo y que como un miembro de mi familia se lo había leído y le había gustado bastante sabía que algún día empezaría con la trilogía. El caso es que no soy muy fan de la novela histórica, pero no me importa probar algo del género de vez en cuando. Además aunque me tiraba para atrás que fuera más de un libro si que es verdad que la edición tan característica que tenía me llamaba mucho la atención (aquí).
Así que por fin lo he acabado (se me han ido juntando muchas cosas y no lo he podido leer tan rápido como me hubiera gustado), y ha sido una lectura amena perfecta para aprender cosas de la época romana, sin embargo si que es cierto que hay algunos puntos que no me han acabado de convencer.

La historia se basa sobre todo en el personaje de Africanus (obviamente por el nombre del libro creo que os lo podíais imaginar...), y más o menos nos cuenta como va creciendo a lo largo del tiempo y a través de ciertas circunstancias. El caso es que con esta premisa casi podíamos esperar una novela de crecimiento, pero mucho más lejos de la realidad. Para mi esta novela es pura acción: conspiraciones políticas, batallas... Y no está mal, de verdad que el autor lo hace bastante bien, pero no es el tipo de novela que más me gusta así que cuando venía una escena de batalla larga (que las hay), me aburría un poco como se iba centrando en diferentes puntos de la misma y parecía no acabarse nunca.
Una de las cosas más a favor de este libro es como el autor sabe incorporar un montón de Historia romana sin que casi te des cuenta. A todos los que busquéis una historia amena y tengáis predilección por la época romana o la historia general este libro es muy probable que os guste. De verdad que hay que reconocer el trabajo exhaustivo que debe haber hecho informándose de un montón de datos. En el libro hay incluso una bibliografía con todas las obras consultadas, mapas sobre las batallas y un montón de información extra para completar la lectura y aprender más sobre el tema.
Algo muy curioso que me ha pasado con lo que cuenta este libro es que me importaba más lo que pasaba a un secundario que al protagonista. Bueno, de hecho quizás no sea tan excepcional ya que no se porque, pero siempre acabo fijándome en quien tiene menos protagonismo. En este caso una de las subtramas que me ha gustado mucho ha sido la de Plauto, todo lo que pasa, sus desgracias, su éxito, yo era feliz cuando había un capítulo que tratara de este personaje y me ha dejado con ganas de leer alguna de sus obras de teatro.
El final como podéis esperar de una primera parte os dejará con ganas de más y todo queda completamente abierto. En mi caso creo que seguiré con las siguientes partes, pero no estoy del todo segura cuando lo haré si al final lo acabo haciendo.

El estilo del autor en la mayoría de casos es directo y simple. Lo peor del caso es que cuando el autor intenta ponerse un poco más filosófico fracasa en conseguir un buen efecto, así que me quedo con la capacidad de contarte parte de la historia romana de forma entretenida y olvido los intentos de filosofía (que hay pocos, por suerte).
Otro punto un poco negativo es el abuso del “spoiler indirecto”... Es decir, esas frases típicas tan molestas tipo “no sabía lo que le esperaba”, “el destino aún le deparaba muchos peligros”. Quizás sea yo la única que le molestan, pero es una de esas cosas que si veo en un libro varias veces le quita puntos en seguida.
En cambio es un punto a favor que vaya cambiando el personaje en que se centra casi cada capítulo. Como decía antes a mi los capítulos de Plauto me encantaban, pero también agradezco que se centre en lo que hacen otros personajes y no solo Publio. Es un plus de amenidad y hace que no cueste demasiado ir pasando páginas.

Los personajes en su mayoría no están tan desarrollados como me hubiera gustado. El caso es que el que tendría que ser más protagonista, Publio, para mi no tiene casi personalidad. Vale, es un personaje histórico, así que dotarlo de ciertas características en el carácter a veces es aventurarse demasiado, pero creo que le faltaba mucho para que realmente me preocupara por lo que pasaba. En muchas ocasiones daba la sensación que en vez de demostrar que era de una manera el autor nos conducía a pensar como él quería que lo viéramos. Además de para mi gusto ser demasiado “héroe”.
Sin embargo su relación con Lelio ha sido algo más creíble, y aunque no me ha encantado si que es verdad que hasta cierto punto está bien. No ha sido así la relación amorosa que surge de la nada y nos obligan a creérnosla. Que ya sé que no es un libro romántico, pero si que es verdad que parece puesta casi porque si y como excusa para mostrar un lado del protagonista que no conocíamos.
Una relación que me recordaba a la de Publio y Lelio era la del padre y el tío del protagonista. Esa camaradería era muy parecida y es algo que me llama la atención, nada más.
También me gustaría haber conocido algo más de Aníbal ya que su obsesión por destrozar el imperio romano es bastante curiosa y atrayente. Además da la sensación que el autor se centra más en el lado romano y por ello destacan pocos cartagineses aparte de este.
Otros que necesito comentar son Fabio Máximo, por sus artes manipuladoras, y su discípulo Catón. Me gustan este tipo de personajes, por su inteligencia y su maldad así que también me gustaba leer sus capítulos.(aunque como digo más desarrollo no hubiera estado de más).
Y por último la estrella aunque apenas apareciera comparada con Publio: Plauto. Que si, que en el fondo es bastante secundario, pero que sea escritor, un pobre hombre y que pase por tantas dificultades le hacen ser un personaje que me encantaba y sobre el que no me hubiera importado leer más.

Resumiendo, es una novela que gustara a todo aquel quien le interese la Roma antigua, y que quiera algo con mucha acción. Sin embargo, el estilo es algo simple para mi gusto y solo destaca por ser dinámico, y los personajes no tienen casi desarrollo y personalidad. En cualquier caso, como novela de acción y a la vez para aprender historia no está nada mal, pero si buscas otra cosa puede que no te guste del todo.

Lo mejor: que te cueste la historia de forma divertida, que normalmente sea ameno, los trozos de Plauto.
Lo peor: los personajes en general no son memorables y tienen poca personalidad, algunos detalles de estilo.
Hasta aquí mi aburrimiento.


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