domingo, 25 de enero de 2015

Oyasumi Punpun, Inio Asano (manga)

¡Nuevo manga en el blog!
Título: Oyasumi Punpun
Significado del título: Buenas noches, Punpun
Extensión: 13 volúmenes 147 capítulos
Formato original: manga
Autor original: Inio Asano
Otras obras del autor/a: Solanin, La chica en la orilla del mar

Te gustará si: has probado el estilo del autor y te gusta, quieres una obra larga llena de drama y emociones (ya empiezo con el discurso exagerado), te gustan las historias de formación donde los personajes están en medio de la juventud y el ser adulto.
Ni lo intentes si: quieres algo alegre y fácil de leer, no te gustan demasiado algunos simbolismos o no quieres un manga largo, tienes prejuicios con un pollo como protagonista (de verdad, no hagáis caso, Punpun es genial).

Sinopsis
Onodera Punpun es un chico normal (aunque esté dibujado con forma de pájaro), y como cualquier persona de este mundo tiene problemas familiares, de amores... Además, como cualquiera, la sociedad, la presión de tener que ser adulto serán temas recurrentes. Sin embargo los días de Punpun pasan, esperando que el día siguiente sea mejor. Buenas noches, Punpun, se dice a sí mismo, a veces con esperanza y otras con miedo.

Opinión
No es una novedad que estoy obsesionada con Inio Asano, y que a finales del año pasado tuve intención de comprarme todo lo licenciado aquí y leer por scans cualquier obra que encontrara. Así que en plena vena fangirl decidí que la obra más larga de momento del autor me haría disfrutar durante una larga temporada de todo lo que me gustaba del autor. Después de leerla solo puedo decir que: ¡necesito que alguien la licencie! Quiero tener mis tomos de Oyasumi, Punpun, es una necesidad imperiosa, de verdad. Si habéis leído alguna obra de esta autor y os gusta su manera de contar historias lo más probable es que os guste, si queréis leer el recorrido vital de un personaje algo depresivo, que no sabe que hacer con su vida e inolvidable, tenéis que conocer a Pupun.
Qué, aún no se ha notado lo que he adorado esta obra, ¿verdad? Y solo llevo un párrafo, podéis temblar.

La estructura de la obra consigue ser algo polifónica, porque aunque sigue, principalmente, la vida de Punpun, suele desviarse varias veces con vidas que se entrelazan con la suya creando varias subtramas curiosas.
Algo que me ha parecido curioso de la forma en que está concebida la historia es como el autor consigue que el paso del tiempo fluya de manera natural. Esta es una obra de crecimiento en que empezamos con un protagonista que es solo un niño y con un tono ligero y hasta cómico, para pasar a un tono muy oscuro en ocasiones, así que abarca bastantes años. Me sorprende como el autor, aunque de vez en cuando dice que han pasado X años, tiene la capacidad para que aunque veamos los cambios en los personajes sigan siendo los mismos que conocíamos, y sigamos identificándolos.
Es algo que realmente veo difícil y por ello lo remarco, nada más.
Algo que necesito comentar sí o sí, y remarcar es que el dibujo no os engañe, que entiendo que eso de que el protagonista esté dibujado como un pollo no convence a nadie, pero para mi con el paso de las páginas Punpun y su familia resultaban más singulares por su forma de ser dibujados, y en general solo hacían del protagonista que fuera mucho más memorable. Además también los cambios de forma del protagonista en situaciones tan singulares me parecen un rasgo a destacar positivamente. Además que a parte de las formas de Punpun los paisages y los otros personajes siguen siendo al más puro estilo Asano (los cielos estrellados me encantan...).
Otro punto estilístico es las “metáforas visuales” de caos mental que aparecen sobre todo en los primeros tomos. En un principio me desconcertaban, pero aun así me parecían muy originales, y en general estaban bastante bien. También os quería comentar como me gustaba mucho la 3a persona que usaba para narrar lo que pasaba con Punpun, le daba un toque especial a la narración, y mira que suelo preferir las primeras, pero en el manga como se suele usar la primera este cambio lo hacia especial, además de ser un personaje con a penas diálogos pero que logramos conocer perfectamente.

La historia de este manga es en general dramática, humana, y muy realista. El autor sigue centrándose en el malestar de no saber que hacer con la vida, de tener momentos en que todo el mundo parece pertenecer perfectamente a su vida y a la sociedad excepto tu. Y en ello no duda en ser cruel a veces, dramático en otras... Lo mejor de esto es que aunque no es un manga que todo sea acción, tiene un ritmo que consigue atraparte, porque aunque sea lento lo que sucede siempre parece ir a peor, y la vida de Punpun no parece tener solución así como las vidas de todos los personajes no parecen llegar a ningún sitio.
Recuerdo en especial una muerte que me llamó la atención por su emotividad y a la vez frialdad con que es tratada (dependiendo de en que pensamientos nos centremos). Pero en general por muchos momentos en los que se nos exprese esa incapacidad por hacer nada del protagonista no llegaba a ser pesada, o por lo menos yo adoraba cualquier reflexión sobre el modo de vida de Punpun.
Sin embargo también hay puntos que, siendo como es una obra tan larga, no me han convencido del todo aunque no han rebajado demasiado la impresión de que me ha encantado. El primero es la subtrama de la secta, si bien está muy relacionada con ese “Dios” que aparece y reaparece en la mente de Punpun, es cierto que me da la impresión que podría haber sacado mucho más partido a todo este asunto y queda algo forzada su inclusión en la trama. No deja de ser el recordatorio de esa búsqueda incesable por el “sentido” del mundo que a veces fácilmente se puede traducir en un Dios o una creencia y es básicamente lo que no sabe ni como empezar a buscar Punpun y que parece que Aiko es la única que puede acercarse a ello.
Y así llegamos al otro punto que me gustaba y a la vez no del manga (aunque como digo mi impresión sigue siendo que Oyasumi Punpun es de los mejores mangas que he leído), la obsesión con Aiko. Digamos que aunque sea un punto clave para entender a Punpun, a veces me frustraba, y más con el cariz tan oscuro que toma su relación hacia el final. Aiko para mi es más un simbolismo que un personaje, es como la encarnación de la necesidad de Punpun de encontrar un sentido a la vida. Casi me atrevería a decir que Aiko es casi “Dios” en la vida de Punpun (¿no es una idea romántica? Del romanticismo, no me refiero a corazones...).
El final también quiero comentarlo, es abierto, y no he tenido demasiado problemas en ello porque una obra como esta no podía acabar de forma completamente cerrada. Además me gusta como el autor acaba por cerrar el destino de todos los chicos cuando eran pequeños, ese punto irónico en que no recuerde cierta cosa y como por lo menos nos podemos imaginar que aunque no completamente feliz si que Punpun puede vivir todo lo felizmente que puede ser alguien como él.

La ambientación desprende ese aire de las obras de Asano de incomprensión, soledad, aislamiento con respecto al mundo... Con esos personajes dibujados tan expresivos es capaz de meterte un montón de emociones. Algo que destaca para mi son esos paseos por la ciudad, como una imagen tan clara del “yo contra la sociedad”.

Los personajes son humanos, y por ello entiendo que haya gente que diga que no logra empatizar con ninguno, porque es verdad que muchas veces son horribles, todos, pero en otras ocasiones también despiertan ternura, por sus situaciones por aquello que les ha hecho actuar como lo hacen. En mi caso siento una predilección por Punpun, porque seguir su vida desde que era un crío que te hacía gracia con sus pensamientos inocentes a mi me hacía sentir muco más apego por él, también porque en el fondo dan ganas de proteger el aspecto más frágil de su persona, y porque es cierto que no hace nada para cambiar su vida, no es nada valiente y por ello todavía me gusta más.
Otro personaje que ha destacado mucho es Sachi. Me gusta por perseguir su sueño con todas sus fuerzas, por la relación que establece con Punpun, por ser bastante independiente pero a la vez tener momentos de flaqueza. Y porque puede que a veces sea egoísta, pero el egoísmo me parece una de las características más humanas.
Quizás la relación entre los dos amigos de infancia (no recuerdo sus nombres, se nota, ¿no?) me hubiera gustado más desarrollada, pero también es verdad que en ese aspecto mi mente se hacía morbos que no tenían porque existir.
Otros personajes que tienen sus momentos en los que me gustan mucho son el tío de Punpun con su compleja historia, por la relación que acabará formando y como siendo tan imperfecto acaba gustando. Y también la misma madre de Punpun, por la manera tan compleja en la que quiere a su hijo.

Resumiendo, esta obra desprende emociones por todos lados y tiene unos personajes, una ambientación tan memorables que cuando he acabado de leerla he entrado en modo vacío existencial preguntándome que sería de mi vida sin Punpun (puede que exagere un poco, pero de verdad que me ha encantado). Creo que es de esas obras que no me importaría releer mil veces y que ha reafirmado mi amor por Asano. Y aunque de momento no me atreva a empezar otra de sus obras, sé que volveré a caer y disfrutaré de lo que sea.

Lo mejor: ambientación, personajes, que necesitas más más, como te envuelve todo lo que pasa, Asano (leed algo de él, si no os gusta ignoradme para siempre...)
Lo peor: algunos pequeños puntos, pero sobre todo que de momento no esté licenciada (¡quiero licencia ya!, aunque supongo que siendo 13 tomos es complicado, pero como había un mini-boom Asano...)


Hasta aquí mi aburrimiento.

1 comentario:

  1. la verdad este manga lo odio el arco final no actuan con logica y tiene un drama forzado peor que clannad ,punpun es una bosta de personaje y cagaron a la amiga de la infancia volviendolo un personaje peor que punpun,bueno aunquesea al final lo dejan vivo asi sufre lo mejor es la infancia de punpun el resto una C-A-G-A-D-A

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