viernes, 25 de septiembre de 2015

Elogio de la locura, Erasmo de Rotterdam (libro)

¡Hola! Otro libro más.
Título: Elogio a la locura o de la estulticia 
Título original: Moriae Encomium, sive Stultitiae Laus
Autor/a: Erasmo de Roterdam
Otros libros del autor/a: Institutio principis christiani, Adagios
Páginas: 208
Formato original: libro

Te gustará si: tienes interés en una obra satírica sobre la ignorancia, te gustan los ensayos y tienes interés en el Renacimiento y en la época.
Ni lo intentes si: no te gusta o te cuesta leer cosas antiguas (siglo XVI, hay que hacer un esfuerzo), no te apetece leer una obra tipo ensayo.

Sinopsis
Desiderio Erasmo, más conocido como Erasmo de Rotterdam, uno de los personajes más influyentes en la Europa de su época, escribió Elogio de la locura en un contexto social y cultural convulsionado por la lucha entre la tradición medieval y las nuevas premisas que apuntaba el humanismo. A lo largo de esta obra que Erasmo dedica a su amigo Tomás Moro, parece querer convencer al mundo de que la Insensatez, la Estulticia o la Locura son el origen de todas las bondades, diversiones y deleites que el ser humano disfruta. Acompañadas de la ebriedad, la adulación, la pereza o la ignorancia, reclama sus méritos con desfachatez y gracia, en un discurso impregnado de ironía. Pero ¿qué pretende Erasmo con este elogio? ¿Qué esconde? ¿En qué consiste este juego de ingenio? ¿Es todo una burla? En Elogio de la locura Erasmo crea un espejismo seductor y contundente que, impregnado del humanismo cristiano que preconizaba, le sirve de excusa para describir la necedad del mundo y arremeter a dentelladas contra todo lo humano y lo divino (de una edición)

Opinión
Este es una de esas obras que probablemente por mi misma no me hubiera llamado la atención. Es decir, Erasmo de Rotterdam es un nombre que queda muy lejano y darse cuenta que es del siglo XVI y teólogo no invita demasiado a leer sus obras. Es cierto que es un nombre que suena y que quizás si tenéis interés por la reforma y el luteranismo como predecesor del movimiento puede que tengáis interés. Así que mi predisposición era por lo menos de confusión. No tenía ni idea de que narices podía ir el Elogio de la locura, en que tono estaba escrito (aunque por suerte me habían dicho que tenía algo de sátira) así que el empezar a leerlo fue complicado pero cuando finalmente entendí cual era el tono (aunque sea ambiguo y altamente debatido) me he encontrado con un libro que recomendaría leer a casi cualquiera que le guste el ensayo y en este caso particular que habla sobre todo un poco criticando la estupidez o alabándola por ser la que nos trae la “felicidad”. En cualquier caso el punto de vista que adopta el libro hablando la Necedad en primera persona nos conduce por un montón de ejemplos que he disfrutado mucho y que en ocasiones incluso ha hecho que me haya reído bastante.

El estilo y más concretamente el tono en el que está escrito es quizás una de las grandes características del texto, por su ambigüedad en algunos momentos que te hará cuestionarte más de una y más de dos veces cual es la intención del libro, que te está queriendo decir. En cualquier caso, como bien dice el título el libro es un elogio de la locura hecho por ella misma. La Locura o Necedad, dependiendo de la traducción, establece un discurso en su defensa de su utilidad en el mundo y su valor a través de ejemplos y de pasar por todas las capas de la sociedad sin que nadie se libre, porque la Necedad está en todas partes y afecta a cualquiera que viva. Por ello, por ser la Necedad quien nos habla podemos tomarnos por cierto que la Necedad hace el bien en la humanidad, que es gracias a ella que hay felicidad, alegría, despreocupaciones. Pero obviamente esta narradora nos lleva por ejemplos poco ilustrativos de su buen hacer y que desde luego acaban siendo una demostración de corrupción de la sociedad, de conductas poco recomendables, de tradiciones estúpidas y un trozo importante arremete contra los excesos de la Iglesia. Por ello, aunque hayan cosas que nos pueden resultar lejanas (hay cinco siglos o más de distancia, lo raro sería que todo nos resultara actual) pero hay gran parte de cosas que nos podemos encontrar hoy en día y que a todos nos pueden interesar, de verdad que siendo tan corto seguro que encontráis algo, si os interesan este tipo de libro, está claro.

Ya en cuestión de contenido he de decir que recuerdo particularmente la noción de fe que podemos deducir del libro (o que yo deduzco) como simplemente caridad, dejarse de bulas, de adorar y no hacer nada y simplemente seguir el ejemplo de Jesús. Recuerdo particularmente cuando habla de como el pueblo adora más a los santos que las propias figuras principales del cristianismo.
Otro tema que puede tocar más sensibilidades (yo incluida) es el papel de las mujeres que se limita a decir que es obvia nuestra simpleza, sin más. En fin, como estoy acostumbrada lo único que puedo hacer es no fijarme demasiado, porque desde luego si nos ponemos a ver el papel de las mujeres en un montón de clásicos en fin, no sería agradable. Aunque sin duda los estudios de géneros tienen que ser muy interesantes (si supiera algo del tema comentaría más).
Además me llamó mucho la atención la crítica irónica contra los filósofos o sabios verdaderos. Los únicos que la necedad arremete de forma incesante y que a la vez parece que, por ello, aunque para acostumbrarse a la vida social o utilitaria no sirvan demasiado, sepan vencer a la Necedad.

Resumiendo, y disculpad lo poco interesante que puede resultar esta reflexión (quiero decir con esto que realmente no me veo capacitada para hablar de la obra) es un libro que me ha gustado mucho más de lo que esperaba y que si estáis dispuestos a leer un ensayo de vez en cuando desde un punto de vista “original” con un tono ambiguo vale mucho la pena, de verdad. Además es un libro que en uno o dos días se lee así que aunque pueda ser denso en un principio no creo que sea difícil la lectura.

Lo mejor: el tono ambiguo, la crítica, el humor, se deja leer bien.
Lo peor: ¿el trato de las mujeres? (si es que me puedo quejar de algo así teniendo en cuenta la época), también quizás el tono ambiguo os pueda molestar o haceros cuestionar cosas (aunque para mi es más una virtud que un defecto).


Hasta aquí mi aburrimiento.

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