jueves, 28 de enero de 2016

Paranoias RiKanna 44: CrossChannel como el aviso al consumidor de la ideología del eroge (o como mi obsesión con la vn sigue)

Aviso, esta entrada tiene spoilers de Cross+Channel
Si queréis podéis leer mi reseña general sobre la obra antes de leer esto en la que escribía sobre mi impresión después de leer la obra.
Por si sois valientes y queréis leer la entrada (muy larga aviso) os dejo música de fondo. Adoro el ending de esta visual novel.

Quizá no debería hablar de este tema a riesgo de resultar pesada. Seamos claros, mi blog está decorado con esta obra, hice una entrada bastante entusiasta cuando me tocó reseñarla y aunque no creo que haya hablado tanto me siento obligada a volver con una nueva excusa. Para los que no sepáis vengo a hablaros de Cross+Channel.
Ante todo me hay que avisar de que es probable que caiga en la sobreinterpretación, pero necesito compartirlo como con el paso del tiempo mi visión de la obra, aunque todavía siga pareciéndome una historia que habla de la incomunicación, de la dificultad de relacionarse con cierto toque romántico (en el sentido del Romanticismo) ahora mismo la veo también como una deconstrucción del eroge e incluso tal vez una advertencia al lector de la ideología detrás de este tipo de obra.
Ya medio apuntaba en esta dirección a mi reseña en el que desde el punto de vista de personajes se ve de forma muy clara la deconstrucción de modelos estereotipados del eroge, pero ha sido el no poder evitar seguir pensando en esta visual novel que ha hecho que me diera cuenta de que de hecho, en general, se puede pensar desde esta clave interpretativa.

La premisa
La premisa sobre la que se basa la historia es un grupo de adolescentes que asiste a una institución hecha para estudiantes especiales (la obra dice que es para personas que no han pasado un test de adaptación a la sociedad) en la que los integrantes de un club que en algún momento pudieron estar unidos cada vez están más distanciados y parece que no haya solución para evitar la disolución del grupo. En este contexto el protagonista desea poder volver a vivir una especie de acampada que había planeado con ellos como última esperanza de conservar el grupo y que se nos dice que no ha ido nada bien. Como no podía ser de otro modo el deseo se cumple. Pero bueno, hay que mencionar que la obra no empieza aquí sino que se nos presenta en medio de cumplir este deseo de volver a intentar reunir el grupo, lo que ha causado una especie de mundo paralelo donde sólo viven los integrantes del grupo de amigos y están condenados a la repetición de una semana.
Partiendo de esta información creo que ya, si se conoce el género del que os hablo, el eroge clásico tenemos unos cuantos elementos analizables. Concretamente el mundo en el que sólo aparezca el grupo de amigos, que hay que decir que está formado por cinco chicas y dos chicos aparte del protagonista es lo normal en un eroge que sólo aparezcan los adolescentes como si vivieran aislados del mundo, a veces encontramos alguna figura materna o paterna pero a menudo no tienen relevancia y no aparecen en pantalla.
Tampoco es casual la repetición de la semana hay que destacar que en esta obra es una experiencia de dolor, de no poder avanzar. Siempre da la sensación de que nada termina completamente y que tienes que volver a empezar de nuevo. Recordando la estructura de un eroge tradicional hay que decir que el protagonista, tenga una explicación o no, se encuentra en unas circunstancias que le permiten, dependiendo de las decisiones que elija, ligarse y posteriormente follar con una chica de todas las que nos presente la historia. En el momento en que haya leído entera la historia de la chica de su elección puede volver al punto cero de la historia para volver a hacer el mismo proceso con la siguiente hasta que ya no queden más. En el eroge tradicional el protagonista se ve en esta situación muchas veces sin tener conciencia y sólo por el disfrute del jugador que así puede experimentar el poder tener una relación con diferentes chicas sólo cambiando las decisiones que tome.
No quiero entrar en detalles sobre las complicaciones que pueden tener tales decisiones, sobre obras que prescinden de que cada ruta equivalga a tener una relación con una chica diferente o de explicaciones varias que se han dado para explicar la posible coexistencia de las varias relaciones con chicas que habría tenido a la vez el protagonista (dando así creación de teorías de mundos paralelos en muchas ocasiones).
Sin embargo, Cross+Channel aunque sigue, en parte, la idea de poder centrarse en la chica que quieres ligar cambia la forma de presentación de estas dándole un sentido nuevo. Quizás no sea tan novedoso en eso, ya se ha visto en otros eroges el tener que seguir un orden concreto de chicas, lo nuevo es como se crea un límite temporal. Es normal que un eroge se estructure en días de forma que, para dar sensación de cotidianidad y de repetición en parte, vivimos el día a día literalmente del protagonista e incluso se nos muestra en un lugar de la pantalla la fecha que va cambiando. Esta manera de narrar muy típica del género limita temporalmente de forma que normalmente las historias pasan en pocos días aunque estos puedan resultar más o menos largos para el lector. La cuestión es que la obra de la que hablo hace de esta manera de escribir recurrente un límite, las relaciones en CrossChannel sólo pueden desarrollarse en una semana. El presentar de otro modo las mismas convenciones del género (la repetición de unos días siguiendo en cada repetición la historia y la relación con una chica diferente) descubre la superficialidad de que una relación se dé en una semana y lo peor, que si hubiera conciencia de esta repetición por parte del protagonista sólo podría sentir angustia. Y el protagonista descubre que se está repitiendo una y otra vez la semana y es en este punto que las premisas propias del eroge se convierten en un calvario (como otros casos de visual novel como podría ser Higurashi no Naku koro ni). Sin embargo la diferencia es que el protagonista pide esta repetición consciente o inconscientemente y en un principio la ve como un ideal. Taiichi no busca un mundo ideal al que escapar o llegar después del esfuerzo, sino que quiere vivir en una cotidianidad eterna, de ahí el drama de darse cuenta de lo que supone esto.

El argumento
En base a esta premisa en la que se estructura la historia queda por pensar como el protagonista vivirá la supuesta "ruta" con cada chica. Lo que en un eroge tradicional veríamos como una relación completa que obviamente contaría con una culminación sexual, aquí vemos chicas que escapan a la típica situación de eroge y que por tanto no están enamoradas del protagonista. En una situación típica de eroge nos encontramos, normalmente, con un protagonista que de forma pasiva se encuentra rodeado de chicas que o están la mayoría ya enamoradas de él o no tendrá que hacer grandes esfuerzos para conseguir que caigan a sus pies. Taicchi en su intento de hacer el papel de protagonista de eroge tiene relaciones superficiales y que parece que sólo en siete días consiga tener relaciones sexuales, pero no haya ninguna sensación de amor entre los dos. Hay momentos que incluso las chicas sienten en parte repugnancia por el protagonista pero de alguna manera poco realista el protagonista consigue tener sexo. Lo cierto es que más allá de eso, la relación es vacía, parece más un intento de buscar compañía que nada que sea especial. Además, puede que sean ideas mías pero el punto de vista del Taichi no creo que sea muy fiable a la hora de pensar en qué condiciones se pueden haber dado las relaciones sexuales (para hablar en estos términos más ambiguos supongo que estoy afectada para la lectura de una historia complementaria llamada Tower of friends). De ahí que en estas primeras semanas se seguiría el paradigma de las visual novel pero deformado por cómo los personajes no terminan de poder entrar del todo en este modelo. Sin embargo después de ser consciente de la repetición y de cómo en este contexto podrían volverse todos locos (más siendo personas que en teoría ya no acaban de funcionar del todo correctamente en sociedad) en un momento de lucidez aichi decide salvar a todos.
De hecho, visto desde un punto de vista típico de visual novel no es tanto extraño ver como el protagonista tiene que "salvar" a las heroínas de un trauma para que tengan vida normal o gracias a él pueden vivir con plenitud por fin... En cambio, la ironía de Crosschannel es que en este volver a vivir una semana centrándose con cada chica con intención de "salvarlas" más que ayudarlas a que se reintegren posteriormente en una sociedad, que también en parte, lo que hace es salvarlas de él mismo. El protagonista asume que la repetición que vivimos es fruto de su deseo (que remite por tanto a como el único beneficiado de la repetición del eroge parece ser el protagonista que puede tener más de una chica e ir variando, o al menos a mí me lo recuerda) y que no puede parar el tiempo para su beneficio. Es aquí donde Youko tomará el papel que tenía Miki en su ruta de evitar romper con esta eternidad de repetición por querer vivir con él para siempre pero no lo conseguirá. Taichi acabará para enviar a todos fuera del mundo que él mismo había creado para poder estar acompañado.
Este final casi parece que sea un mensaje directo al lector. Más allá del acercamiento pseudo-realista de una estructura de visual novel que se traduce en este mundo lleno de sentimientos negativos que causa casi de forma lógica el aislamiento voluntario de la sociedad por parte del protagonista, lo que parece estar diciendo el lector de eroge habitual es que Taichi y tú no sois tan diferentes. Lees algo que parece que esté promoviendo que las chicas son recompensas sexuales y donde, obviamente, se demandan historias donde las chicas estén completamente dispuestas a hacer casi de todo por ti (obviamente no todo el género es eso, pero si que hay buena parte que se basa menos en parte de lo que explico), al pasar a un contexto más realista todo lo que no cuestionamos en un eroge estereotipado nos presentan como unas ideas bastante desagradables de lo que promueven los eroge. O esa es la sensación que me ha dado a mí. Por eso en parte es cruel el final, porque parece decirnos que la mentalidad propia de los eroge típicos es bastante peligrosa por como admite crea mundos con morales y lógicas muy cuestionables que al haber sido tanto endulzadas y excusadas ya las encontramos normales. Por otra parte que salga de la propia voluntad de Taichi el aislamiento voluntario es probablemente lo que lo hace tan especial para mí, porque sin duda podemos argumentar si es una decisión cobarde o valiente, probablemente las dos cosas. Pero para mí, ese no atreverse a vivir en sociedad también para no hacer daño a los demás pero sobre todo por el miedo que se tiene a si mismo lo hace todavía más especial todo.
Los personajes
Volviendo a la premisa cabe destacar como Cross+Channel se sitúa en una especie de centro psiquiátrico donde casualmente nos encontramos con estereotipos de eroge. Que, aún no te convenzo? El situarlos en esta institución para adolescentes con problemas de integración social parece que nos esté diciendo que consideraría la sociedad si los estereotipos de personalidad de anime existieran. La diferencia con los estereotipos en este caso es que hay conciencia de que algo no va bien. De nuevo Taichi es consciente de que no puede vivir en sociedad, no por eso lo dejará de intentar en un principio, pero no lo consigue. Mirando las "tácticas" que tiene de relacionarse con el mundo nos encontramos con una obsesión sexual que se traduzca en que intente levantar la falda de cualquier chica que vea para verle las bragas. La diferencia clave entre el modelo típico de eroge y Taichi es que el protagonista típico de estas historias se caracteriza por la pasividad, disfrutan ver las bragas, también los lectores que a veces parece que colaboran a que los escritores pongan estas bragas sin sentido, todos somos cómplices de esta sexualización innecesaria, pero nadie se quiere hacer consciente. Taichi es activamente pervertido, no se disculpa y eso es lo que lo hace anti-social y lo que puede hacer que no guste a muchos. Taichi no es normalmente un hipócrita, pero esto implica que sea una bestia y sea antisocial. La alta dosis de pensamientos sexuales que tiene el protagonista es como digo un reflejo de la ideología encubierta de los eroge y los problemas de comunicación se ven de nuevo con la complicación de juegos de palabras y formas extrañas de relacionar conceptos. Pero la percepción que tiene de sí mismo y de la realidad que le rodea a menudo es bastante contraria a lo que realmente podemos deducir. Y aquí de nuevo para mí parece una buena representación de cómo el eroge crea mundos propios de una fantasía sexual masculina. La diferencia entre en Taichi y un protagonista normal de eroge es que en Taichi nos muestra todo lo desagradable y sin excusas pseudo-moralistas, el protagonista típico aunque participe de una creación ideológica muy parecida se nos muestra como un perfecto caballero salva mujeres desgraciadas. De acuerdo, me paso, y de nuevo, los protagonistas de eroge no son todos iguales pero lo que para mí se parodia es la tendencia. En cualquier caso aunque Taichi es muy imperfecto como ser humano y desagradable en general es de esos personajes que no puedo evitar que me encante.
En el caso de las heroínas creo que el problema básico de la mayoría es la dependencia. He oído decir que la dependencia es un concepto positivo en Japón y más en la mujer que aún hoy en día sigue siendo considerada inferior en muchos aspectos en este país, pero para mí la obra está alentando a todos a no crear lazos de dependencia. Tiene algo de hipócrita como Taichi decide que él no puede vivir socialmente pero obliga a todos los demás a hacerlo, no te diré que no, pero Taichi aunque anhela conexiones e ingenuamente piensa en un primer momento que puede ser feliz en este mundo que ha creado, no deja de ser un personaje que va por libre, egoísta y que está más idealizando la idea de poderse relacionar que querer relacionarse en si con todo lo que implica.
Las chicas para mi en general no acaban de llegar a ser tanto deconstruidas, en parte, como ya he dicho si que tienen este punto de representar un tópico de visual novel/anime. Tenemos a la chica que es la típica delegada de clase, es decir que sólo cree en el seguir las normas sin dudarlo con los problemas que un personaje tan exagerado como ella tendría si existiera. Otra que es una tsundere con rasgos de niña mimada, que tiene un grado de dependencia muy alto y que, de nuevo graves problemas para relacionarse con el mundo. Y quizás el personaje que más curiosa me ha dejado ha sido Miki, por este intento de de adaptarse a todo y probablemente tener miedo a no pertenecer a nada. En parte es una cara más oscura de un personaje que sólo sonríe y parece no pensar demasiado. Kiri en cambio, con su mal humor y actitud hostil es la que parece más sana en un mundo de locos, lo cual es un contraste agradable.

En fin, ya me he extendido bastante así que mejor que vaya terminando, supongo que no se nota que me ha gustado mucho CrossChannel y que después de pensarlo bastante lo cierto es que ha hecho que ahora me resulte imposible no pensar en esta parte de deconstrucción de algunos paradigmas típicos en el eroge lo que hace que la obra me parezca más interesante. Sin embargo, obviamente, es bastante probable que me haya dejado llevar por la idealización y la sobre-interpretación así que no me haga mucho caso.


Hasta aquí mi aburrimiento.

PD: prometo no volver a hablar de CrossChannel. O quizás no sea así. En cualquier caso supongo que tengo que advertiros que soy consciente que leer la obra en inglés traducida por fans no son las mejores condiciones para experimentar la obra y hablaros de ella, pero en fin es lo que hay. Lo que me lleva a otro punto cuando aprenda japonés (nunca jaja) quizás la vuelva a leer. 

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