martes, 9 de febrero de 2016

Lolita, Vladimir Nabokov (libro)

¡Hola! Nuevo libro en el blog.
Título: Lolita
Autor/a: Vladimir Nabokov
Otros libros del autor/a: Pálido fuego, Ada o el ardor.
Páginas: 314
Formato original: libro
Año: 1955
Adaptaciones: película

Te gustará si: te gusta leer por el estilo, tienes ganas de conocer a un personaje complejo y no tienes problemas de leer sobre pedofilia (aunque os aviso que para mi es lo menos importante del libro y de verdad, no os fijéis en eso).
Ni lo intentes si: quieres una lectura ligera, no soportas leer sobre personajes con morales cuestionables, quieres algo lleno de acción.
Sinopsis
La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. Lolita es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los pícnics de Lewis Carrol. (sinopsis de una edición de Anagrama)

Opinión
Esta reseña va a ser difícil de escribir igual que ha sido difícil de leer el libro. Quiero decir con todo esto que me he sentido superada por el libro que me he sentido inferior a él que verdaderamente había momentos en que estaba leyendo y el lenguaje lo sentía ajeno al mío (y lo he leído en castellano, así que no es una cuestión de que fuera otro idioma). Los váteres son cascadas, de verdad, el lenguaje es tan sumamente vivo y personal que llega a momentos que no sabes de que está hablando el personaje, tienes la sensación de estar penetrando tanto en la mente de alguien que es casi como leer metáforas sin tener ni idea de cual es el referente. Es una auténtica pasada leerlo y a la vez es pesado, denso, a veces te da ganas de tirar el libro por la ventana o preguntarle qué narices está diciendo con esa frase, pero aunque mientras lo leía estaba hasta las narices de todo al final lo he acabado y estaba fascinada con la manipulación de Humbert y como nos cuenta todo. Y aunque parezca mentira todo este debate de la moral de Lolita me parece un poco tonto. Vamos a ver, entiendo que en general todos aborrezcamos la pedofilia, pero de ahí a que el libro cause repulsión, quiero decir, no te está obligando hacerte pedófilo, que te lo pinte como algo bonito no creo que sea tan extraño teniendo en cuenta que estamos leyendo a un hombre que está obsesionado con ello, así que no sé, no le veo el problema. Pero vaya, reconozco yo tengo problemas con ciertas novelas a nivel moral si la novela en sí me está queriendo dar un mensaje de forma muy clara es contrario mi y no lo pone en duda, y parece que sea lo único que le importa. Lolita me parece que llega un momento, que lo de menos es que estás leyendo a un pedófilo (un loco, un egocéntrico y con muchos valores por lo menos curioso), o por lo menos yo lo he sentido así.

La historia en si creo que acaba por importar poco. De nuevo, quizás sea yo la rara de turno, pero no sentía ninguna necesidad por saber que iba a pasar con Humbert o con Lolita. Por ello quizás no me he interesado tanto por la parte más polémica del libro o que se ha dado conocer del libro (básicamente la pedofilia) sino por cuestionarme todo lo que pasaba en el libro. Aunque suene un poco raro a mi la historia me interesaba más que por lo que me decían que pasaba por lo que podía haber pasado desde otro punto de vista. Casi desde el principio se nos hace difícil fiarnos de lo que dice Humbert y más allá de por su moral discutible, el hecho que nos admita que ha estado encerrado en un psiquiátrico nos hace cuestionarnos su cordura pero su manera de escribir y de pensar es por lo menos lo suficiente rara en ocasiones, poética en otras para que nos preguntemos que ha pasado realmente. El caso más flagrante sea probablemente las condiciones en la que muere cierto personaje que anteriormente el protagonista había expresado deseos de asesinarlo. He de decir que un párrafo justo antes de dicha muerte releí más de tres veces para quedarme dudando de que había pasado exactamente. Me pareció muy interesante dicho párrafo porque era totalmente cotidiano y sin ninguna relevancia aparente (hablaba de como servía dos vasos), pero el que estuviera justo antes de la muerte daba un contraste curioso y que de nuevo, me hizo dudar sobre las verdaderas circunstancias de la misma.
Otro punto muy interesante es la relación que se establece con un personaje que aparece hacia el final de la novela relacionado con el mundo del teatro. Humbert Humbert y este tienen una especie de conexión a niveles curiosos y se llega a un momento donde la persecución de uno al otro es muy curiosa por como se entienden a amplios niveles con referencias que quizás algún lector más experimentado entienda pero a mi me dejaron algo lejana a lo que estaba pasando entre ellos. Aun así sí que es verdad que el hecho de leer el prólogo de mi edición antes de leer el libro (cargado de spoilers pero también de un análisis bastante interesante) hizo que ya viera de cierta manera su relación. No sé si yo hubiera llegado a la misma conclusión por mi misma de forma tan tajante, otros dicen que uno está para contraste del otro, pero sin duda la relación si que tiene algo de doble.
A nivel de historia supongo que también debería de hablaros de la relación con Lolita. Ya os aviso que para mi Lolita es más lo que piensa la mente de Humbert de ella que una persona. Pero me ha parecido bastante interesante la obsesión de Humbert por sus “nínfulas”, y su manera de justificarla, en parte muy cercana a esa idea romántica que en la juventud (aquí retrocedemos un años) aún no hemos entrado en la corrupción adulta. En un primer momento Humbert se nos presentaría casi como un “artista” contemplando dicho momento desde el conocimiento de que no le pertenece, o mejor dicho de como una obsesión enfermiza es la base del arte según Humbert. No es ningún misterio todo esto, pero me gusta como retuerce la idealización de la infancia muy literaria (él mismo habla de Dante y Beatriz, por ejemplo) dándole un matiz bastante más oscuro. Sin embargo, este estadio idílico se rompe bastante rápido cuando se pasa a una conquista más activa y aquí es donde Lolita, o de nuevo, la Lolita ideada por Humbert se revela como una criatura no tan inocente como indicaría su edad. Me sigue creyendo que Humbert vuelva de nuevo a quitarse las culpas de encima y nos indique a Lolita como la culpable porque lo tentó, pero a la vez es interesante como, para mi rompe de tantas formas la idealización de la infancia (aunque quizás solo sea yo delirando, como siempre).
Otro punto curioso es el viaje. Con esto quiero decir que en una especie de huida del mundo social la pareja protagonista se pone a conducir por las carreteras americanas. Si leéis interpretaciones sobre que visión de América quería transmitir la novela veréis de todo, pero yo me sigo quedando con esa sordidez de todos los moteles que visitan, que las supuestas experiencias estéticas agradables, todos los lugares de las guías de viajes acaban siendo solo nombres y poco más y como todo lo que rodea, o por lo menos visto desde el punto de vista de Humbert, parece ser desagradable y sin interés casi las nínfulas son ese refugio de lo horrible que le parece el mundo en general. O por lo menos desde su punto de vista nos lo presenta como que toda su vida le ha conducido a que lo único que pueda llenarle sea eso, además de psicoanalizarse a si mismo de forma que, como lo hace para disculparse a si mismo se ridiculice también este tipo de conocimiento.

Pero sin duda si por algo destaca Lolita es por el estilo. Consigue meterte de lleno en la cabeza de este personaje pero es que su manera de ver el mundo es tan curiosa. Quiero decir, repetiré de nuevo pero de verdad que había momentos en que parecía que el lenguaje tenía acepciones nuevas, que se me escapaba que ciertas palabras pudieran usarse en cierto modo. Y aunque por mi vagancia no os puedo poner ejemplos, tiene muchos momentos donde los objetos hacen acciones impropias de lo que esperarías, es un poco difícil de describir así que disculpadme que no me haga entender demasiado. Pero aunque esté muy enamorada del estilo, sigue pareciéndome que no lo he disfrutado, que a momentos desconectaba de lo que me estaba contando y que en general creo que he leído demasiado rápido el libro y que quizás con más calma lo hubiera asimilado mucho mejor. En cualquier caso me ha parecido en general bastante interesante la forma del autor y me he quedado con ganas de probar más cosas suyas y de leer (espero que entendiendo más cosas) otra vez, algún día, este libro.

De los personajes sin duda si tengo que hablaros de alguien es de Humbert, pero creo que ya os he dicho bastantes cosas a lo largo de esta opinión así que perdonad si me hago repetitiva. Quizás un aspecto que no he mencionado y que me parece digno de comentar es como tiene momentos de sentirse culpable o por lo menos de tener consciencia de que lo que hace no acaba de coincidir con lo que el mundo espera de él. Pero como parece que en todo momento esté intentando, hasta cierto punto, caernos bien, o por lo menos que el lector sienta algo de comprensión por lo que hace nunca sabes hasta que punto se está embellecendo a sí mismo, hasta que punto piensa lo que escribe y hasta que punto ha ocurrido algo parecido a lo que nos habla. Creo que en mi edición de Lolita ponía algo así como que en las novelas de Nabokov lo que dice el narrador es la única pista que tenemos sobre lo que ha pasado en realidad, y algo así como que a la vez somos conscientes que hay un amplio margen entre el lenguaje de este y los hechos (más de lo habitual, aunque supongo que siempre se puede considerar que hay una distancia entre lenguaje y realidad, o por lo menos a partir de la Ilustración sí, pero nos aburro con estas cosas) y creo que es eso probablemente lo que es más interesante del narrador.
Después está Lo, Lolita, Carmen (en serio, ¿por qué?), Dolly o como la quiera llamar Humbert y como la quiera ver a esta. Me parece muy curioso que sea ella quien haya influido y en fin que se cree todo este lenguaje de lolitas, lolicones sobre la pederastia. Desde luego supongo que el tema seguía siendo suficientemente controvertido (y lo sigue siendo) para que tuviera tanto impacto desde el punto de vista más moral. Pero en fin, a ella misma lo cierto es que sigo pensando que no sabemos nada, supongo que en parte también es interesante que cada lector tenga su opinión sobre como se figura a Lolita y la relación entre Humbert y ella.

Resumiendo, sigo sintiéndome algo inepta comentando este libro y dándome la impresión que me he perdido muchas cosas interesantes de la novela. Sin duda tiene un estilo memorable por como las palabras parecen tomar significados nuevos y supongo que es una pena no haberlo leído en el original por como se supone que está repleto de aliteraciones y otro tipo de recursos interesantes. En cualquier caso sigo pensando que me ha resultado una lectura muy densa y que quizás en otro momento la hubiera disfrutado más, pero aun así ha sido toda una experiencia (sobre todo eso de sentirse idiota leyéndolo).

Lo mejor: el estilo, el personaje de Humbert Humbert (la construcción como es fácil de odiar y a la vez tiene cierto encanto).
Lo peor: quizás el estilo se puede hacer denso, y supongo que no es para alguien que quiera un libro donde pasen muchas cosas.


Hasta aquí mi aburrimiento.

2 comentarios:

  1. Yo lo he empezado precisamente hoy XD

    Toda la parte "morbosa" no me llama mucho, pero bueno, no deja de ser un libro muy icónico y de las pocas obras que incluso "crean" una palabra.

    A ver que tal me va la lectura... porque lo poco que he ojeado va en la dirección de densidad que indicas, y no me gusta eso demasiado.

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    1. Qué casualidad, jaja. Pues ánimos con la lectura, lo cierto es que sí, es bastante densa, pero creo que vale bastante la pena por esa manera de escribir tan particular y que me ha acabado obsesionando. Y sin duda es muy interesante todo ese vocabulario derivado de personajes o de autores literarios.
      ¡Gracias por pasarte!

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