martes, 29 de marzo de 2016

Fedra, Jean Racine (libro)

¡Nuevo libro en el blog! Teatro en esta ocasión.
Título: Fedra
Título original: Phèdre o Phèdre et Hippolyte
Autor/a: Jean Racine
Otros libros del autor/a: Alejandro el grande, Andrómaca
Páginas: 248
Formato original: la historia es basada en el mito griego y es una reinterpretación de Hipólito de Eurípides en clave cristiana
Año: 1677

Te gustará si: tienes interés en la “tragedia” del clasicismo francés, en como el teatro basado en la palabra llega a su esplendor o simplemente curiosidad por ver la evolución del mito de Hipólito.
Ni lo intentes si: no tienes mucho interés en el teatro del clasicismo francés, o simplemente no te gusta leer teatro.

Sinopsis
Si clásicos son los libros cuya lectura pueden repetirse año tras año y generación tras generación sin que nunca pierdan su interés, ésa es sin duda la razón por la que volvemos una y otra vez sobre Racine. La lectura -mejor reposada y repetida- de sus tragedias emocionará al lector como emocionó a sus contemporáneos: Madame de Sévigné, ferviente partidaria de Corneille y, en ese sentido, poco afecta a Racine, reconoce en una de sus cartas haber derramado más de seis lágrimas, cuando presenció la representación de Andrómaca. (de la edición de Gredos que también tiene Andrómeda, Infigenia)
Opinión
Otra obra de teatro que me toca reseñar y ya os aviso que por cierto motivo vais a tener unas cuantas en el blog dentro de poco así que podéis iros acostumbrando. Quizás no lo sepáis, pero hace nada publiqué la entrada de Hipólito que comparte argumento con esta que os vengo hablar así que de nuevo, tengo un poco liadas las dos por como cogen el mismo mito y las dos le añaden cosas diferentes y sobre todo lo usan para hablar de distintas cosas y con una mentalidad bastante diferente. Si el otro caso se trataba de una tragedia griega (V a.C), en este caso es una tragedia del clasicismo francés (s.XVII), simplemente observando ambos siglos es fácilmente detectable que hay cierta distancia para que ambas sean distintas en intención y lo cierto es que sí, que solo mirando el título de ambos vemos que el punto de vista es diferente.

La historia sigue siendo la misma, pero la cuestión es que ahora ya no hay tanta importancia de los dioses griegos y por ende el concepto de destino pierde bastante importancia y en cambio, aunque la obra no lo diga explícitamente y respete las creencias antiguas esta obra está hecha con parámetros cristianos lo que significa que por mucho que Fedra siga estando enamorada de Hipólito por influencia de Afrodita, en esta ocasión es culpable de los sentimientos que tiene y Enone casi parece ser el diablo o una influencia negativa en la protagonista. En esta versión deja de una parte el centrarse en el conflicto de Hipólito entre naturaleza y sociedad para hablar de la pasión y el deber (de acuerdo quizás es el mismo tema no os digo que no) de forma mucho más directa en el amor culpable que siente Fedra. El conflicto está pues en que ella está enamorada de Hipólito que es hijo de Teseo, su marido, aunque no suyo, pero a la vez él, Hipólito, en esta versión, está enamorado de otra mujer. De nuevo, siguiendo el mito antiguo podéis imaginar que las cosas no irán bien del todo, sin embargo aquí no tenemos una intención de catarsis como en la obra anterior sino más bien de moralizar. Aunque con respecto a eso he de decir que no tengo demasiada información y que es interesante como Fedra es culpable pero quien acaba recibiendo de verdad en la obra acaba siendo Enone por esa clara representación del mal. En ese sentido Fedra acaba siendo la gran pecadora por como se deja llevar por la pasión y miente de forma que en esta obra no tiene justificación, es vil, así que sí, como suele pasar con el cristianismo las mujeres nos volvemos las causantes de todos los males del universo... O quizás no sea tanto así, porque en el final hay cierta visión de heroína en Fedra por como al final utiliza la razón y decide hacer cierta cosa (entendamos que aquí razón es controlar sus impulsos de amor y que por tanto es su manera de controlarse, sí, muy normal todo visto ahora...), en fin, hay cierta compasión por Fedra, la pecadora.

Otro punto que sería interesante comentar pero delante del cual me veo algo superada por no tener demasiada información y lo mismo de siempre es el estilo. Hay una gran importancia en el poder de la palabra como vemos en cierta escena que se confiesa a Hipólito como en la necesidad de Fedra de contárselo a Enone aunque quiera evitar que se conozcan sus sentimientos. En ello si que es verdad que hay una especie de “terapia” a través de la palabra y ello lleva a que la obra ahonde bastante en los problemas morales de los protagonistas.

Resumiendo, hoy estoy menos inspirada que de costumbre, Fedra es una interpretación curiosa y bastante psicológica de la historia de Hipólito y en fin, de nuevo os la podéis leer, es corta, es interesante como muestra del clasicismo francés y se supone que por como la palabra tiene todavía significado, por tanto se cree que el lenguaje puede decir de forma clara la realidad y por ello hay aún confianza en el diálogo. Algo a medida que pasen los años se podrá muy en duda (ya sabéis destroza del lenguaje, y la desesperación por esa distancia entre lenguaje y realidad...).

Lo mejor: corta de leer, de nuevo, curiosidad histórica, nueva interpretación de Hipólito.
Lo peor: ¿puedo quejarme de la concepción cristiana? Aunque también la griega clásica tiene tela en el fondo... no es algo que me vaya a impactar aunque no esté mal de leer.

Hasta aquí mi aburrimiento.


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