martes, 22 de marzo de 2016

Las olas, Virginia Woolf (libro)

¡Nuevo libro en el blog!
Título: Las olas
Título original: The waves
Autor/a: Virginia Woolf
Otros libros del autor/a: La señora Dalloway, Una habitación propia
Páginas: 283
Formato original: libro
Año: 1931

Te gustará si: te gusta leer por la forma en la que se presenta el escrito, no te importa que en una historia no pase absolutamente nada, te gusta que los personajes y su psicología sea algo principal en lo que lees.
Ni lo intentes si: has probado con la autora y piensas que su estilo es muy denso y no te gusta, no quieres leer algo donde no pase nada.

Sinopsis
Desde 1931, año de su publicación, Las olas ha sido considerada un a de las obras capitales del siglo XX, tanto por la original belleza su prosa como por la perfección de su revolucionaria técnica narrativa, y con el paso de los años su influencia sobre la literatura contemporánea ha ido acrecentándose. La novela desarrolla , al compás del batir de las olas en la playa, seis monólogos interiores, a veces discrepantes, aislados, otras veces casi en coloquio concordante, en los que se formulan, desde su infancia hasta sus últimos años, seis vidas múltiples y dispares. (sinopsis de la edición Lumen).

Opinión
No me siento con muchos ánimos de hablaros de este libro y de hecho como digo siempre, porque si algo predomina en mi blog es la repetición, hay ciertos libros de los que no sé muy bien qué decir, o bien porque tienen una tradición detrás que es tan profunda que da miedo acercarse, o bien por mi incultura y no tener el suficiente tiempo para informarse de todo o por todo lo anterior y una especie de respeto y no saber muy bien como enfrentarme a la reseña. En este libro se une un poco de todo lo que os digo así que podéis esperar una reseña poco clara y que quizás me cueste horrores acabar o que por lo menos acabaré diciendo verdaderas chorradas. Antes de entrar al grano supongo que debería decir que mi primer contacto con la autora fue con La señora Dalloway que fue una de mis mejores lecturas del año pasado y la verdad es que creo que este segundo contacto con la autora ha sido todavía más interesante que el anterior (aunque creo que la traducción del primero era mejor que esta, la que he leído, no la de la editorial de la sinopsis que os he puesto). Así que lo más probable es que este libro se cuele entre mis mejores lecturas del año y sin embargo lo cierto es que no sé ni que deciros de él, a parte de que lo leáis aunque la verdad es que supongo que si buscáis un libro donde pasen cosas no es vuestro libro... En fin, intentaré centrarme.

En esta ocasión el libro está narrado a través de seis personajes, amigos de infancia supuestamente, que a través de una especie de monólogos interiores hechos en forma de diálogo como si realmente dijeran todo lo que piensan en voz alta. En un principio me pareció que realmente era difícil distinguir los seis aparte de por el nombre, pero lo cierto es que a medida que pasan las páginas la autora es capaz de crear un lenguaje para cada uno, unas metáforas, unas fijaciones y por tanto seis maneras diferentes de ver el mundo. Es cierto que aunque en un principio tienen el mismo papel todos el libro pasa a centrarse sobre todo en un personaje y las tres chicas quedan más en un segundo plano, pero aun así aunque el libro tenga tendencia y ganas de a veces unirlos de forma que sean un todo, en otras, por más que lo intentan no pueden llegarse a unir. En esto entra la metáfora de las olas y la relación con el mar tan presente que parece, o quizás lo diga explícitamente en el libro, no lo recuerdo que sean ellos como olas en el mar que, a veces tienen una identidad propia como olas y en otras acaban fundiéndose en el todo que sería el mar. Si algo me gusta de la autora es precisamente eso, como puede dotar de lenguaje propio a cada uno de sus personajes. Es más en esta ocasión teniendo en cuenta como se puede entender la relación entre todos ellos si consideramos que Bernard es el más importante y sobre de quien trata el libro el juego del lenguaje para que las voces sean lo suficientemente individuales y a la vez tengan algo en común me parece increíble. Pero en fin, como dije ya en otra ocasión leer a Woolf es algo que en parte me hace sentir algo miserable por como alguien puede escribir así, y eso que la leo en traducción porque aún no me atrevo a probar de leerla en inglés por miedo a morir en el intento. Lo cierto es que también hay que decir que es densa, que no es una lectura fácil y que la manera en que se te incrustan los personajes, sus problemas de comunicación y de encontrar sentido en el mundo hacen que el paso de las páginas sea lento y que no tengas ganas de leer a mucha velocidad para no perderte ninguna frase y recrearte en ellas.
Estructuralmente cada capítulo empieza con una descripción breve de dos o tres páginas de un paisaje marítimo que empieza con el sol saliendo hasta que, como no podía ser de otra manera, acaba por ponerse. No hace tener muchas luces para relacionar dicha descripción con la vida y de esa manera dar la sensación de crecimiento que experimentar los personajes a medida que pasan las páginas, aunque no haya indicadores claros temporales.

Si pasamos a lo que ocurre me quedaría en algo así como una especie de seguimiento de la relación entre seis personajes de forma que aunque se han separado físicamente e ido por caminos muy distintos no pueden olvidarse los unos a los otros. Así que de nuevo, si lo que busquéis libros que cuenten historias no es este vuestro libro. En cambio, como digo si lo que os interesa es leer por estilo y por como a través de la manipulación del lenguaje se crean personajes este es vuestro libro. Quizás si hay algo a comentar sobre el argumento sea la relación con Percival que establecen con distintos matices para cada uno de los personajes pero que parece, por como este personaje no lo conocemos por él mismo y solo por como impacta en ellos como casi una representación de la juventud y la posterior pérdida de ella. Puede que no sea tanto así, pero como ya sabéis si leéis continuamente mi blog (algo que no recomiendo, dicho sea de paso) tengo una obsesión medio malsana con ver historias de formación por todas partes, pero creo que a parte de ello si hay ciertos detalles que invitan a pensar en este personaje de esta forma.
Sobre el final he de decir que, como suelo hacer siempre que tengo una teoría de la que no estoy muy segura, consulto en internet si alguien lo ha pensado antes que yo, al fin y al cabo google es sabio (ignorad esto, de verdad, se me va la olla) y lo cierto es que en este caso particular ha habido otra gente que piensa que yo con respecto a la identidad de cierto personaje. De hecho hasta cierto punto el libro es lo bastante evidente para que te lo figures por ti mismo, pero a la vez no creo que sea totalmente fijo sino que puede coexistir con la teoría contraria y a la vez representar más que una locura facetas de un individuo. Espero no haber hecho demasiado spoiler con todo esto, aunque desde luego no es un libro donde hacer spoiler sea algo grave puesto que como digo, no se lee por lo que pasa sino por cómo te lo cuentan y por los personajes.

Si he de hablar de los personajes no hay manera que no empiece con mi amor por Bernard y su incapacidad de encontrar una sola frase perfecta, su búsqueda incansable de frases que apunta en una libreta con la esperanza de que algún día pueda escribir su gran historia. Mientras tanto, parlotea sin poder parar, casi con miedo al silencio. Bernard está hecho de palabras, de las que no tiene y de las que dejan de tener sentido cuando salen de su boca y que nunca puede llevar a buen puerto y es por ello que he podido conectar con esa imposibilidad de conectar con el mundo por más que intente encontrar ese lenguaje prometido. Neville en cambio, como se puede leer por algunos sitios es el más tradicional, el enamorado de los clásicos (y clásicos en el sentido extremo, greco-latinos), el que quiere amar a una persona para siempre (aunque sea un hombre). Lo cierto es que hasta cierto punto todos los personajes acaban quedando eclipsados, por Bernard y te deja con ganas de seguir conociéndolos. Louis en cambio es el complejo de inferioridad hecho personaje, obsesionado por su acento australiano y por sus orígenes humildes decide dejar atrás la posibilidad de estudiar y cerrarse puertas a si mismo por sentirse demasiado diferente a los demás para que le acepten. Lo cierto es que aunque tenga su mal carácter por ello probablemente, por su frustración consigo mismo de no atreverse y a la vez sentirse más tranquilo sin que haya opción de que nadie lo rechace y se burle de él tengo debilidad por los personajes que dejan atrás todas sus aspiraciones por miedo así que hasta cierto punto también pude empatizar bastante con él.
Quizás con las tres mujeres me ha dado la sensación que tenían menos exploración y que no he llegado tanto a ellas. Creo que Jinny es la que menos papel acaba teniendo y más allá de su obsesión por el cuerpo, la juventud, el conquistar y seducir a todos con sus movimientos y su físico lo cierto es que me ha dicho poco, aunque sigue pareciéndome interesante que parezca una mujer tan interesada en su cuerpo y plasmada de esta manera. Pasando por Susan que tampoco me ha acabado de convencer y que es la mujer más tradicional enamorada de la naturaleza y ver como crecen las plantas y de una vida familiar, más allá de eso parece que el mundo es demasiado grande para ella. Pero en fin, supongo que a quien verdaderamente el mundo le resulta inmenso es a Rhoda, la mujer que más me ha interesado por esa manera en la que no encaja y que parece perderse por el caos del mundo sin saber muy bien donde ir, por ese miedo que le causa el orden. De verdad que necesitaba más de este personaje y me recordó en parte a Septimus de el otro libro de la autora que he leído.

Resumiendo, creo que no vale la pena que me alargue más porque como últimamente y más en ocasiones que me toca reseñar algo que me deja impactada y a la vez con ideas extrañas no estoy diciendo nada interesante. En cualquier caso, que os quede claro que estoy enamorada del estilo de Virginia Woolf y el siguiente paso supongo que será, a parte de seguir leyendo, intentar hacerlo en inglés. En fin, tiempo al tiempo, quizás a vosotros no os impacte tanto, pero mi primer contacto con Woolf fue como darse cuenta que había una manera totalmente diferente de escribir y la verdad es que me fascinó.

Lo mejor: el estilo, la manera de crear personajes, no querer acabar el libro para quedarte con esas palabras...
Lo peor: necesitar más, si eso es algo malo, supongo que se puede hacer densa y algunos aburriros.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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