viernes, 22 de abril de 2016

Hedda Gabler, Henrik Ibsen (libro)

¡Un libro más en el blog!
Título: Hedda Gabler
Título original: Hedda Gabler
Autor/a: Henrik Ibsen
Otros libros del autor/a: Espectros, Casa de muñecas
Páginas: 178
Narración: teatro
Año: 1891
Adaptaciones: películas, series.

Te gustará si: buscas personajes complejos y con múltiples capas, te interesa el teatro de Ibsen con su descripción social y de las problemáticas del momento.
Ni lo intentes si: no te interesa demasiado leer teatro o Ibsen en particular, no quieres personajes con morales altamente cuestionables.

Sinopsis
Las raíces directas del teatro actual se encuentran en la obra de Henrik Ibsen (1828-1906), quien no
sólo puso los cimientos de la escena moderna, sino que dio expresión a muchos de los problemas del mundo contemporáneo. Uno de los temas que están presentes a lo largo de todo su teatro la mujer como ser capaz de elegir libremente llega a su cima en la Nora de Casa de muñecas (1879) y en la protagonista de Hedda Gabler (1890). Si la primera obra fue causa de uno de los mayores escándalos en la historia del teatro occidental, la segunda ofrece el retrato de una compleja psicología femenina encarnada en su protagonista, una mujer capaz de sacrificar todo en aras de su independencia. (fragmento de una edición de Alianza Editorial que incluye también Casa de Muñecas)

Opinión
Lo cierto es que me ha tocado leer bastante Ibsen así que os aviso de buenas a primeras que vais a tener que aguantaros con varias reseñas dedicadas a este autor. En cualquier caso decir que yo conocía al autor por una representación que vi de Casa de muñecas (que también reseñaré próximamente)hace un año más o menos, lo que en mi mente equivale a olvidarse casi completamente aunque recuerdo que me gustó y que me pareció interesante la manera en que evolucionaba el personaje de Nora aunque no podía saber que implicaciones podía tener en el teatro de su época lo cierto es que en general Ibsen es sorprendentemente actual y creo que en todo lo que he leído de él es fácil de olvidar que hay una distancia de un siglo más o menos. Creo que esta obra es quizás la que más me ha impactado por su memorable protagonista. A ver si se explicarme porque me ha parecido tan curiosa.

Se dice que las obras de Ibsen, en un principio, empiezan de la forma típica de las obras tipo vodevil caracterizado por basarse en los enredos predecibles, y de hecho esta obra tiene una situación inicial que parecería eso, una pareja feliz que viene del viaje de novios e incluso se ve en el horizonte un posible ascenso para el marido. La cuestión es que esto no tarda en torcerse cuando conocemos que precisamente Hedda no es el estereotipo de mujer que se preocupa por el marido y está en la casa sonriendo sin hacer nada, no. Hedda está aburrida, desde el principio reconoce que se aburrió totalmente en el viaje y conocemos uno de sus curiosos hobbys: disparar al aire desde la ventana de su casa. No deja de ser interesante esta imagen que rompe con toda la normalidad que prometía y lo cierto es que intriga porque alguien puede dedicarse y puede encontrar divertido ponerse a pegar tiros al aire. Para mi me gusta pensarlo como dicen por esas ganas de destruir la sociedad pero que su cobardía, como ella misma se cansa de decir, le impide hacerlo de verdad, por ello ese simulacro, que de nuevo hace desde su casa, sin atreverse a salir de ella es una manera de metaforizar sus demonios internos. Otro punto que analizan algunos autores como Hedda en todo momento es el impulso de destrucción contra todo, pero sobre todo lo interesante es el aburrimiento, al más puro estilo de Bovary (no en serio, algo sí que tienen en común). Lo que pasa con el aburrimiento de Hedda es que no tiene ningún tipo de salida, es mujer en el siglo XIX lo que implica que a parte de dedicarse a estar en su casa y ser alegría de su marido poca cosa puede hacer a no ser que decida tener hijos.
Sin embargo, la cuestión es que sin embargo Hedda tiene miedo del escándalo, así que como no sabe que hacer con su vida decide “divertirse” a su manera, lo que consiste básicamente en controlar las vidas de todos los que están a su alrededor. El problema es que sigue insatisfecha, y aunque en un principio pueda encontrar divertido manipular vidas y hasta cierto punto según como lo veas intentar crear una realidad “estética” (como la obsesión que tiene por la imagen del amante coronado por plantas), pero su proyecto se desmorona. Otro punto interesante es también el futuro que se predice en la última escena para Hedda, si desde un principio este personaje había no tenido lugar donde realizarse como ser humano, ahora lo poco que podría llegar ocupar, incluso su propia casa, el espacio típico femenino, ha sido ocupado y lo que es peor, incluso sus técnicas de manipulación se vuelven contra si misma y contra su supuesta “libertad”. Obviamente Hedda no es libre, no lo ha sido nunca y el miedo al escándalo le ha impedido saltarse la sociedad que la constriñe pero a la vez tiene una cierta “libertad mínima” a la que aferrarse. Quizás sea solo yo pero lo cierto es que en este sentido Hedda me ha parecido que se ha sometido a las reglas sociales a cambio de moverse entre ellas con un margen de libertad pequeño de actuación que implica que en su vida más inmediata poder tener un cierto control, vacío de significado y para mi cuando se da cuenta de como incluso en su ámbito más íntimo ha perdido su margen de operación y en ese momento el acto que comete se convierte en su gran acto de valentía irónica. Puesto que pensando en los resultados que tendrán dicha acción será precisamente todo lo que le ha impedido ser libre.
Algo muy curioso que he leído es que los psicoanalíticas siguiendo a Freud ven en Hedda una mujer que tiene una obsesión por su falta de pene (digamos que en algunas teorías freudianas la mujer como tal está traumatizada por no tener pene) y que por ello en todo momento está con el manejo de las armas, símbolo muy masculino a la vez que de una forma fálica evidente. Obviamente, no soy la más adecuada para hablaros de este tipo de teorías pero lo he leído y lo cierto es que me parece algo interesante a la vez que con cierta validez. Al fin y al cabo, la idea de tener envidia de todo lo que pueda representar el “pene” en un sistema patriarcal para mi tiene bastante sentido, pero cada cual...

Lo cierto es que no puedo evitar quedarme con la figura de Hedda porque me parece un personaje enorme, despreciable a la vez que digna de compasión. De verdad, me parece increíble la construcción de sus contradicciones, de su manera de seguir siendo sí misma a la vez que ser incapaz de salir de la sociedad. También es interesante en esto como se van creando las relaciones entre personajes y como sutilmente van configurándose poco a poco el drama que acaba resultando su vida.
También es interesante en este sentido la contraposición de caracteres de las dos mujeres, Hedda y Thea. Thea es la mujer femenina y musa, es la mujer que se adapta a la vida como complemento al hombre y de hecho, parece no vivir sin ello. Sin embargo, con todas las debilidades y pocas capacidades que pueda haber tenido, Hedda la envidia por ser todo lo que ella no va a ser nunca y por como le quita todos los “juguetes” con los que se podía divertir.

Resumiendo, creo que esta obra da para mucho más que lo que os he dicho así que os recomiendo que investigáis y leáis. En cualquier caso, lo cierto es que me ha interesado bastante el personaje de Hedda con toda su maldad y sus contradicciones que la hacen tan profunda y a la vez fácilmente empatizable con ella.

Lo mejor: Hedda, como da a conocer a los personajes.
Lo peor: quizás mi reseña, en serio estoy espesa y tiene muchas cosas interesantes en que fijarse.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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