viernes, 6 de mayo de 2016

Espectros, Henrik Ibsen (libro)

¡Nueva obra en el blog!
Título: Espectros
Título original: Gengangere
Autor/a: Henrik Ibsen
Otros libros del autor/a: Hedda Gaber, Un enemigo del pueblo
Páginas: 148
Narración: teatro
Año: 1881
Adaptaciones: varias películas y series

Te gustará si: te interesa el teatro de Ibsen, tienes interés en la psicología de los personajes, en la crítica social y en problemas familiares.
Ni lo intentes si: no te gusta Ibsen o en general no te gusta leer teatro.

Sinopsis
Damos en este volumen las obras más destacadas de lbsen -Casa de muñecas, Los espectros, El pato salvaje-, las que pasearon su fama por el mundo, precedidas de una sucinta biografía que nos hará meditar sobre el impulso que le llevó a introducir innovaciones en el arte escénico que cambiaron mucho de lo convencional que hasta entonces tenía este género, imponiendo una forma vigorosa, en la cual sus personajes dejaban de ser 'habladores' para convertirse en seres vivos, inmersos en la realidad del medio en que se mueven, desnudos ante el espectador. (de una edición de tres obras de Ibsen de Edaf)

Opinión
Bueno, una obra más de Ibsen en este caso quizás sea algo más “naturalista” o por lo menos así lo parece en algunos aspectos. La cuestión de esta obra es que me parece en algunos puntos más sutil que las otras que leído al dar a conocer a los personajes. Si que es cierto la sensación que dicen que Ibsen va revelando lentamente los secretos y el pasado de los personajes que por más que han querido dejar atrás es imposible ignorarlo. Sobre todo en este caso particular donde la genética parece ser una substituta de las maldiciones hereditarias clásicas... En cualquier caso he de confesar que entender simplemente lo qué pasa en la obra me ha costado más de lo que pensaba por culpa de que soy idiota y el autor con respecto a cierto asunto llega a ser demasiado sutil para que me enterara sin ayuda externa de cierto aspecto que yo había entendido de forma mucho más abstracto y sin embargo todo era mucho más concreto.

La historia se centra en una familia y sus cuestiones más privadas, por decirlo de alguna manera. A partir del hijo que ha vuelto al hogar familiar después de pasar casi toda su vida fuera de casa y de la conmemoración de las buenas acciones del marido de la viuda Alving en honor del cual van abrir un orfanato. A partir de este momento que parecería indicar una figura paterna maravillosa y una paz familiar vital solo interrumpida por la muerte del padre. Sin embargo lo cierto es que en seguida las cosas resultan ser muy diferentes y mucho menos tranquilas de lo que parecían. En relación con esto es interesante como a través de la visita del padre a la casa y a través del diálogo, con un ritmo tranquilo se van desvelando todos los fragmentos que componen el drama familiar que había encubierto la señora Alving durante toda su vida.
En ese sentido es evidente que está presente el tema de las apariencias a nivel de social ante todo y como la moral reinante obliga a hacer y aguantar cosas que de forma natural serían impensables. Esto se va desarrollando en esos diálogos de descubrimiento de la verdad sobre que ha sucedido en esa familia y a la vez sobre la aceptación de algunos detalles de la misma por parte de la señora Alving que a la vez hacen enfrontarse las ideas morales de la iglesia por boca del cura que aunque vea un atisbo de lógica en lo que dice su interlocutora no deja de horrorizarse por todo lo que él considera inmoral mientras que ella expresa como todo lo que ha hecho para ocultar ciertos asuntos para mantener la fachada es lo que verdaderamente le parece innatural. Particularmente es interesante para mi como en cierto momento de la obra dice que empezó a pensar y a interesarse por otras formas de pensar, a parte de la religiosa y de la ideología en la que había creído, por culpa de lo que según ella era una gran injusticia contra lo que ella veía natural. Todo esto en relación a ciertos sucesos acaecidos en el principio de su matrimonio dotan de una gran fuerza dicho argumento.
Otro punto de interés el que da título a la obra los “espectros” que dan muestra que el pasado no se puede borrar por mucho que se intente. De hecho, como decía antes en ese sentido da un aire de tragedia griega a la obra, o por lo menos esa es la sensación que me ha dado, por ese suceso tan inevitable que a la vez condiciona la vida desde el nacimiento del hijo. También cabe decir que aquí es donde yo, idiota de mi, no me enteré de que era dicho elemento y lo vi como algo más abstracto de lo que verdaderamente era, pero en fin, no es difícil mirando por internet incluso encontrar información de la obra. Sé que es un poco estúpido que os hable sin spoilers de cosas que ya tienen su antigüedad pero prefiero hacerlo así porque la verdad es que hasta cierto punto, estas obras de Ibsen más basadas en descubrir la verdad que ocultan en el seno familiar tienen un poco incluso de misterio, necesitas saber y entender todo ese conflicto que se ha producido y creo que se disfruta más leyéndolas (o viéndolas) sin saber de qué va exactamente. Aun así también me da la sensación de que es fácil perderse detalles que configuran todas esta existencia.
A otros niveles la obra de teatro también se podría pensar como un “crecimiento” de la señora Alving para conocer realmente toda la mentira en la que ha vivido, tanto lo que ha creado ella misma de forma consciente como aquello que no ha podido controlar y ha acabado superándola aunque intentará ignorarlo a toda costa. En ese sentido no es un crecimiento que se viva de manera positiva y de hecho es completamente devastador para este personaje y también para la conclusión a la que acabará llegando al final de la obra. De hecho lo cierto es que la iluminación de la obra parece ir también en relación a este concepto, e incluso las últimas palabras hacen referencia precisamente a eso. Sin embargo no deja de ser hasta cierto punto irónico que lo que normalmente sea un símbolo positivo como es el sol sea el que tenga presencia en esa escena.
Quizás una de las cuestiones que más daño le hacen a Alving en su “crecimiento” sea el darse cuenta de que la maternidad, o el dedicarse a su hijo y en cierta medida en su intento de protegerlo no conocerlo no es su “salvación”. Hasta cierto punto parece que haya volcado todas sus esperanzas en su hijo para seguir viviendo y manteniendo la fachada pero a lo largo de la obra irá descubriendo que incluso lo que creía más natural del mundo parece que no lo es tanto.
Además los fantasmas acaban también por ser las mismas convenciones sociales o principios que nos creemos para simplificar la realidad de forma que sea comprensible. En ese sentido también el crecimiento se basará en dejar atrás todo lo que tenía por seguro.

Con todo lo que he dicho supongo que es evidente que el personaje de Alving, como otras mujeres de Ibsen, es muy interesante de conocer por toda su profundidad, contradicciones y vaya supongo que humanidad es la palabra. A otro nivel también Oswald en su faceta de artista, de ir en contra de las ideas preestablecidas, representadas aquí por el cura es interesante. Quizás no me haya interesado tanto o no me haya parecido que esté integrado del todo (aunque si lo está, pero no ha logrado captar mi atención tanto) la cuestión de Regina y su padre. Obviamente están muy relacionados con los líos familiares pero a la vez no he sido capaz de conocer lo suficiente de esta o me he quedado con ganas de saber más.

Resumiendo, creo que vale la pena leer al dramaturgo porque lo cierto es que sus argumentos y sobre todo la psicología de los personales sigue resonando hoy en día, y aunque suene a tópico de verdad que comparado con obras un poco más antiguas Ibsen creo que genera interés más fácilmente. En cualquier caso por lo menos a mi me ha gustado leerlo.

Lo mejor: la señora Alving con todos sus demonios (la obra en sí, casi, ¿no?), todos los conflictos dolorosos que presenta la obra.
Lo peor: no sé, quizás no poder verla representada, como me quejo siempre.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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