jueves, 16 de junio de 2016

Las legiones malditas, Santiago Posteguillo (libro)

¡Hola! Nuevo libro en el blog.
Título: Las legiones malditas
Autor/a: Santiago Posteguillo
Otros libros del autor/a: trilogía de Trajano, La noche en que Frankestein leyó el Quijote.
Páginas: 864
Precedido de: Africanus, el hijo del cónsul
Continuaciones: La traición de Roma
Formato original: libro
Año: 2008
Enlaces de interés: http://www.santiagoposteguillo.es/

Te gustará si: tienes interés en la antigua Roma y en concreto en Publio Cornelio Escipión Africanus, en general te gusta la novela histórica, te apetece algo largo pero ameno, te gusto el anterior.
Ni lo intentes si: no soportas la novela histórica o no te atrae para nada el periodo romano, quieres leer algo corto o no te apetece continuar la saga.

Sinopsis
Publio Cornelio Escipión, conocido por el apodo de Africanus, era considerado por muchos el heredero de las cualidades militares atribuidas a su padre y a su tío. Pero de ellos no sólo había recibido estos magníficos atributos, sino también algunos enemigos, entre otros Asdrúbal, el hermano de Aníbal, y el general púnico Giscón, quienes harían lo posible por acabar con su enemigo y masacrar sus ejércitos. Los enemigos también acechaban en Roma, donde el senador Quinto Fabio Máximo, en una jugada maestra, obliga a Escipión a aceptar la demencial tarea de liderar las legiones V y VI que permanecían desde hacía tiempo olvidadas en Sicilia. Así, según creía el senador, lograría deshacerse del último de los Escipiones. Pero otro era el destino de las legiones malditas que, de la mano de Africanus, lograrían cambiar un capítulo de la historia. (sinopsis de ediciones B)

Opinión
Antes que nada he de avisaros que este libro ya hace demasiado tiempo desde el primer día en que lo empecé. De hecho, no me atrevo a mirar cuando lo inicie para no seguir pensando en lo poco que voy a poder decir, reafirmarme en la idea que debería haberlo reseñado antes y todo eso. Mi problema básico, como no podría ser de otra manera, ha sido la falta de tiempo y el tener que meter en medio varias lecturas que me urgían más. En cualquier caso a rasgos generales tengo que decir que me ha parecido muy en la línea de la anterior novela de la trilogía, es historia romana contada de forma amena, si lo que queréis en un libro es aprender historia sin duda es una buena opción. Ahora bien aunque a nivel histórico pueda ser interesante y digamos que como entretenimiento sirve (que en fin, depende de como se mire puede ser un gran mérito) desde mi punto de vista, a niveles literarios no va tan bien la cosa...

La historia es probablemente en lo que más destaca el libro. Aunque quizás debería cambiar como escrito la palabra historia y decir “Historia”, porque sí, esto es novela histórica y lo que no se le puede negar al autor es que sabe contar hechos históricos de forma que sean entretenidos y que hasta cierto punto puedas quedarte con alguno. Aun así es decepcionante que solo sean esos hechos históricos simplificados en batallitas entretenidas y de vez en cuando conspiraciones políticas. Como decía, que no pasen de dejar cosas hacen que la lectura sea fácil pero terriblemente vacía porque, a parte de los interesados en el contexto histórico, más allá de esta información no hay nada en lo que fijarse. Es más, cuando el autor intenta poner una línea argumental más propia, menos alejada del conflicto histórico y centrada en una cuestión individual para mi fracasa y casi preferiría que se quedara en contar lo otro.
Cuando hablo de esto me refiero principalmente a la historia de Netikerty que de tan evidente sobra, quiero decir, ¿hacía falta usar el recurso de la adivinación? ¿De verdad hace falta recaer en trucos tan obvios? De hecho me pareció pesado que se insistiera tanto en ese conflicto cuando solo se hacía desde una perspectiva de hechos y aunque había un intento de profundizar la relación entre personajes lo cierto es que para mi solo hacía que remarcar los defectos de la novela en cuanto a la caracterización de personajes.
Otra cuestión es que quizás la novela hubiera podido aprovechar más los cambios de focalización y no centrarse tanto en Escipión. Por lo menos el cambiar de ambiente siempre ayuda a no aburrir una situación y no digo que no lo haga, pero para mi, creo que la trilogía hubiera sido más interesante si no se hubiera centrado en Escipión y hubiera optado por un enfoque más coral o incluso el poner al mismo nivel al protagonista y a Aníbal. Hasta cierto punto hay una intención interesante de por lo menos no poner a Aníbal como malo sino como un rival digno de Escipión pero a la vez, que el tiempo dedicado a cada personaje sea bastante dispar, hace que esa sensación no se pueda captar plenamente.

El estilo es otro punto de cualidad discutible. Mi queja no es tanto que sea malo sino que sea puramente práctico. No hay ningún trabajo sobre el lenguaje y cuando intenta ponerse un poco más “literario” acaba poniendo frases tópicos que mejor era que se las guardara... Vale, quizás exagere y sea un poco mala pero lo que está claro que no es un libro donde el estilo sea algo importante, el lenguaje es usado como medio puesto al servicio de la historia (o Historia...) lo que hace que, como decía antes, la novela no tenga demasiado valor literario. Pero de nuevo, como no parece que esta sea una de las preocupaciones del libro no creo que sea un problema, en ese sentido la novela quiere ser ágil y entretener y parece entender que para hacerlo no ve mejor manera que detenerse a explicar con pelos y señales las posiciones de cada una de las batallas (incluso al final del libro cuenta con unos mapas de cada uno con los movimientos de las tropas para que te sitúes) y aunque no me considero fan de la acción se aguanta bastante bien y en fin, pasas rápido las páginas, si es eso lo que os preocupa.
Quizás algo que me llamó la atención de la escritura es algún cambio de tiempo repentino que no parecía querer ser ni un recurso estilístico, ni aportar nada y lo único que parecía hacer era despistar al lector preguntándose el motivo de ese cambio. Otro punto que me resultó por lo menos curioso es cierta escena en que Escipión pasa a convertirse en guía turístico. De nuevo, exagero, pero lo que quiero decir es que, como el autor está más interesado en contar hechos y curiosidades históricas no le importa sacrificar a sus personajes, ni la verosimilitud de los diálogos. Es cierto que he visto novelas históricas mucho peores donde el escritor directamente contaba algún hecho histórico que le interesaba en un largo monólogo de un personaje que no aportaba nada (excepto la información, claro) y que parecía querer restregarte por tu cara el conocimiento sin más, produciendo una distancia instantánea con el lector, pero en ese momento en concreto de verdad que parece simplemente ganas de lucirse del escritor, que digo yo, ¿si tanto interés tiene en que conozcamos las características, monumentos importantes de la ciudad no sería mejor que lo hiciera mediante el narrador? En fin, no me quejo más, el estilo es funcional en todo momento así que tampoco creo que valga la pena comentar que no haya demasiada profundidad en este.

Retomando la escena cabe decir (lo siento, pensaba que iba a acabar pero se ve que no...) que es un ejemplo de como funcionan las relaciones entre los personajes. Quiero decir, en ese mismo fragmento que no es tan significativo como lo hago aparentar se intenta dar algo a la relación de pareja de Escipión que desde el primer libro parece estar ahí porque toca y desde luego aunque hay un intento de decir la relación tan compensada que tienen ambos, lo comprensiva que es la mujer pero que tiene carácter y como la guerra marca su relación lo cierto es que cuesta mucho creérselo, sobre todo si tenemos en cuenta lo poco que piensa Escipión en ella que casi parece que esté más enamorado de Lelio (no, tampoco es eso...). Pero en este sentido si que creo que es sintomático de como trata las relaciones y los personajes en general la novela, son vehículos para contar hechos, son hechos con patas que el intento de personalizarlos se basa en cuatro frases que debemos creernos y que simplemente parecen querer justificar de alguna manera los hechos que son lo importante.
Otro ejemplo es obviamente la relación entre Lelio y Escipión probablemente en la que se pone más esfuerzo y que hasta cierto punto pretende ser casi el núcleo de la historia, y aunque lo intenta haciendo hincapié varias veces en la lealtad de Lelio hacia Escipión y de como este segundo se siente perdido, en parte, sin él, que le ha acompañado toda la vida, parece más que lo importante sea como afecta a la historia su relación (no quiero hacer spoilers, pero creo que me entendéis, ¿no?) que verdaderamente dejar a los personajes ser individuos independientemente de lo que tenga que pasar en el libro. He de reconocer que es algo que me frustra mucho en cualquier novela, que los personajes estén al servicio de la trama, prefiero mil veces lo contrario y que lo único que importe sean los personajes, pero en fin, eso ya son cuestiones de preferencia (aunque todo podrías ser esto último...).
Otro asunto que me molesta es que haya cierto maniqueísmo en los personajes. Creo que hay una consciencia de no intentar caer en esto, sobre todo en el caso de Aníbal que comentaba antes, pero eso no deja que Fabio Máximo sea malísmo y su discípulo Catón más de lo mismo. Y bueno, tengo que reconocer que lo poco que sé del personaje histórico de Catón no me generó demasiadas simpatías hacia él, más bien lo contrario, pero tampoco es cuestión de hacer personajes que lo único que les motiva sea la ambición y punto, nada más. Les quitas las ansias de quitar de en medio a Escipión y controlar Roma y no hay nada, y bueno, si la cuestión de la ambición estuviera bien tratada pues aún habría algo a donde cogerse pero en la mayoría de veces parecen más villanos frustrados típicos porque al bueno le sale todo bien. Hay que reconocer que hay un atisbo de intentar humanizar a Fabio Máximo pero, de nuevo, a base de acciones más que de creernos que de verdad el personaje piense...
En fin no me enrollo más, simplemente decir que recordaba más participación de Plauto en la anterior novela o quizás sea porque es uno de los pocos personajes que si bien tampoco tiene una construcción maravillosa, por lo menos, quizás por afinidades me interesa más y que por ello, aunque en la novela tiene su papel, esperaba con más ganas sus momentos.

Resumiendo, vamos a ver quizás mi reseña haya sido bastante negativa y no voy a negar que el libro no me parece gran cosa que es algo mediocre en cuanto a estilo y personajes lo que hace que lo único de interés del libro sea la acción y más concretamente poder conocer los hechos históricos. Sin embargo, si ya sabes a lo que vas (y si estás leyendo una segunda parte se supone que ya sabes qué te vas a encontrar) creo que no es tan mala opción. De hecho si eres fan de la historia romana y quieres a la vez entretenerte no puedo decir que sea una mala opción. Ahora bien el nivel literario ya es harina de otro costal...

Lo mejor: historia romana explicada de forma amena.
Lo peor: el estilo tan funcional, los personajes que están solo para que la historia continúe...

Hasta aquí mi aburrimiento.

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