miércoles, 20 de julio de 2016

Cuando el agua se vuelve la única protagonista. Sobre Grace, Anthony Doerr (libro)

¡Nuevo libro en el blog!
Título: Sobre Grace
Título original: About Grace
Autor/a: Anthony Doerr
Otros libros del autor/a: La luz que no puedes ver
Páginas: 553
Formato original: libro
Año: 2004
Enlaces de interés: http://www.anthonydoerr.com/

Te gustará si: te gusta la nieve, adoras el agua (dejaremos esta coña para luego), te gustan las descripciones de la naturaleza y como esta pasa a afectar a los personajes además de describirlos, no te importa leer novelas donde ocurra poco.
Ni lo intentes si: te apetece leer algo lleno de acción, no te gusta mucho leer descripciones sobre la naturaleza (agua, nieve e insectos), quieres algo donde la historia sea lo principal.

Sinopsis
Desde su niñez en Alaska, David Winkler se ha sentido atraído por los cambios del tiempo y ha vivido obsesionado por la nieve. Además, David tiene un don: a veces puede ver cosas antes de que ocurran. Sus premoniciones le permiten saber que un vecino será atropellado por el autobús o que se enamorará de una mujer en un supermercado. Pero cuando David sueña que su hija se va a ahogar en una inundación sin que él pueda salvarla, toda su vida se desmorona. Huir de su familia, de su casa y de su propio futuro parece el único modo de negar el sueño que lo atormenta.

Solo, sin medios y sin saber si su hija ha sobrevivido o si su mujer ha conseguido perdonarlo, David tendrá que comenzar una nueva vida. Hasta el día en que deba enfrentarse a la decisión de buscar a las personas que dejó atrás. (fragmento de la edición de la editorial Suma)

Opinión
Esta novela he tenido la oportunidad de leerla por la página de edición anticipada (os dejo el link aquí, por si os interesa). La verdad es que descubrí de su existencia por un vídeo en el que se hablaba de que era, me llamó la atención y decidí probar con el primer libro que vi que fue este. Lo cierto es que me llamaba la atención por ser una novela del mismo autor de La luz que no puedes ver de la que he leído bastantes buenas críticas. En cualquier caso, iba con expectativas medias, porque de la novela que os vengo hablar había oído hablar un poco peor que la otra del autor y sobre todo el comentario general es que es aburrida pero que está muy bien escrita. En fin, lamentablemente en mi caso la he encontrado que si bien estaba escrita de forma correcta no me ha parecido que fuera nada del otro mundo y en cuanto a aburrirme, sí, reconozco que las descripciones de nieve e insectos no es uno de los temas sobre los que me apasione leer la verdad... Antes de empezar hablaros un poco más en profundidad de lo que he leído tengo que decir que no sé que ha pasado pero me han llegado dos ejemplares del libro a casa, en fin, supongo que debe haber sido un error pero me pareció bastante curioso como para querer comentarlo.

Vamos allá a ver como sale esto. Quizás lo más extraño en como he percibido el libro es que aunque a todo el mundo le parece una maravilla como está escrito a mi no me ha acabado de convencer. He de reconocer que sí, que es bueno describiendo y sabe crear una atmósfera especial cuando habla de la naturaleza. También es evidente que la naturaleza pasa a ser el sustituto de los sentimientos y creo que aquí es donde me pierde. Vamos a ver la novela es realista (a excepción del detalle de los sueños premonitorios que no se sabe muy bien que son ni se ahonda en su causa, y de hecho casi se podría dar con la información que tenemos una explicación sin el sobrenatural) así que la descripción es normal que sea central. Pues ya se sabe que en la novela realista se hace un discurso que pretende reproducir la realidad y la descripción se adoptado como una de las técnicas por excelencia y, en general, se tiende a través de los objetos o la naturaleza, que es lo propio de la realidad entendida como lo hace el realismo, llegar a las personas, ahí está Flaubert con su Madame Bovary y la famosa gorra de Charles. En este caso el libro me da la sensación que quiere hacer algo parecido, pone la naturaleza en un lugar prioritario de forma que todo lo humano queda supeditada a ella y si bien los personajes se pasan algunas partes obsesionadas en observarla de hecho parece que lo hagan en un intento de reverenciarla y a la vez de huir de lo humano. Y aquí es donde viene mi problema personal, ojo, que entiendo que esto pueda gustar a mucha gente y de nuevo, aunque no me haya impresionado su escritura no digo que sea mala pero estoy muy harta de la adoración de la naturaleza. De acuerdo, que aquí llega a ser más un refugio para la introspección que no se hace de forma directa y parece que el protagonista, un ser totalmente inepto socialmente (y ya os digo de entrada que no soy muy hábil pero lo de este hombre llega a ser obsesivo y peligroso) parece que solo sabe concebirse como entidad en tanto que piensa en nieve. Parece que lo única manera de introspección que tiene es la observación de cristales y del hielo. Y quizás me equivoque (como en todo lo que os digo que es todo mi interpretación y ya sabéis, lo de siempre) pero precisamente esa observación malsana por la nieve acabé por hacer que la novela se sienta terriblemente fría en muchos aspectos.
Y sí, se me ha hecho densa porque he de reconocer que cuando la gente se cree demasiado el Beatus ille (o como yo le apodo cariñosamente qué bonito es mi campito) me saturan. De verdad, lo de la naturaleza como el espacio de salvación del alma es un tema tan antiguo y que me creo tan poco que a la mínima que veo algo de eso ya me ponen de malas así que también ha influenciado en ello. Pero lo cierto es que aunque sí, en la novela la naturaleza tiene un peso fundamental también se hablan de otras cosas, sobre todo del trauma de nuestro protagonista por abandonar y destruir su propia familia.
Vale, aquí ya me he avanzado en el odio al protagonista que tampoco ha permitido que disfrute de esta novela, pero antes que nada querría hablaros un poco de esa premisa. Vamos a ver, la cuestión de las predicciones acaba siendo, aunque causante de todo, secundaria en su desarrollo y simplemente es algo que está ahí. Pero la cuestión que diría aquí yo que es principal es más bien la incapacidad del protagonista por relacionarse con los seres humanos. Es más para mi los sueños predictivos acaban siendo más una cuestión que incluso no podrían significar nada y ser simples casualidades o fruto de la obsesión del protagonista. De verdad, quien diga que David Winkler está bien de la cabeza miente o simplemente tenemos visiones del mundo distintas. Llega un punto que el narrador se fija tanto en la visión de David que uno se pregunta sobre si nos podemos fiar de lo que está pasando o de si no será el el propio causante de todos los accidentes, lo haga consciente o no. Pero en fin, la cuestión aquí es que seguimos a David primero en su huida y luego, como no podía de ser de otra forma (y no creo que esto cuente como spoilers) en su intento de encontrar, si aún vive, su familia. Y entre que no he podido empatizar con el protagonista ya que de buenas a primeras los personajes con habilidades de predecir el futuro nunca me convencen que decidan evitar su futuro de formas idiotas como que huyan (quiero decir, si va a pasar pasará igual, déjalo estar), la relación con Sandy me parece muy superficial y tampoco colabora a que pueda posicionarme favorablemente con respecto al libro más el protagonista que en todo lo que hace me exaspera y en ocasiones le he llegado a detestar, pues no, la verdad es que no he podido disfrutar demasiado. Pero en fin, entiendo también que alguien pueda disfrutarlo justo por los motivos contrarios.
Vamos con la relación con Sandy antes de entrar a David en especial. De la relación con Sandy tenemos muchas tardes en el cine y en general una frialdad y una incapacidad de comunicación que hace que ambos sean incapaces de conocer nada del otro. Sobre todo por lo que respecta a David tiene tan idealizado el encontronazo soñado y que es la mujer de sus sueños que no sabe nada de ella. Y en fin, por seguir más los pensamientos de este lo que podemos saber de Sandy lo intuimos por lo que David parece querer ignorar. Casi me atrevería a decir que en el fondo lo único que quería Sandy era tener hijos y liberarse de una vida que no le llenaba, porque en lo que respecta a la relación de los dos no tenemos casi nada que me confirme que ella pudiera haber sentido algo por él. Que sí, que supongo que depende de como lo leas puedes llegar a conclusiones diferentes, pero la frialdad de la novela llega a puntos extremos con la relación de esta pareja tan distante que incluso en una escena en la que duermen juntos te describen únicamente que se quita las gafas y se pusieron bajo las sábanas. Bravo por la intensidad y la pasión... De acuerdo, sé que la novela va por una vía diferente y, desde luego pone una distancia entre los sentimientos y el protagonista que solo parece salvarse en la naturaleza así que nada, debo ser yo que me gusta más cuando puedo meterme de otras formas en la mente de los personajes y no tanto culpa del libro.

Antes de acabar la reseña hay un tema que he ido guardando para descargar mi ira contenida, que como ya sabéis es el protagonista. Odio a David por ser un acosador, por salirse con la suya y porque la novela te lo justifica en ciertas ocasiones que no me las creo, principalmente. Quizás lo que de verdad me haya hecho odiar al personaje es su tendencia acosadora, de verdad pasando a vigilar a gente constantemente varios días, a seguirla, a dejar flores o dinero en casas ajenas sin decir de parte de quien son. Llega a un punto que no me parece muy normal que alguien se comporte así pero en fin, quien soy yo para juzgar la normalidad. Simplemente lo que me molesta personalmente es que el libro quiere que sientes pena por él, porque está solo, porque no encuentra a su familia, porque ha perdido todo lo que tenía y el verlo actuar de dicha forma, si bien algunos lectores puede ser que piensen en que lo hace por desesperación o por amor, en mi caso no puedo evitar pensar que se lo merece, que todo es su culpa y que de verdad si hubiera intentado abrirse o relacionarse de verdad con su mujer todo hubiera funcionado mejor. Aun así, no creo que esté mal construido del todo, oye hacía tiempo que no me frustraba tanto un protagonista así que algo han hecho bien para que yo pueda sentir algo por él. Mi problema sea eso, que todos los demás personajes tienen tanta distancia con él que es imposible conocerlos incluso la chica de los insectos (debería buscar como se llama, pero en fin, ya me entendéis) que tiene cierto vínculo con él queda en un terrible segundo plano y de nuevo, todas las relaciones son frías. Sin embargo, de nuevo es buscado por como es el protagonista así que quizás no sea tan malo el libro y sea yo la mala lectora.

Resumiendo, no me ha gustado el libro, aun así reconozco que algunos de sus elementos no están mal pensados. Es cierto que el estilo tiene su interés por sus descripciones de la naturaleza que acaban siendo las verdaderas protagonistas del libro, pero lo cierto es que no me parece que la prosa sea tan exquisita como todo el mundo se cansa de decir. De los personajes solo podemos conocer al protagonista que en sus pocas habilidades sociales y sus malas decisiones hace difícil que podamos conocer a nadie más y empatizar con él es casi imposible. Sin embargo, no puedo decir que no consiga lo que pretende, quiero decir, la novela tiene bastante coherencia en lo que cuenta así que en fin, si no os importa un ritmo lento y poca acción quizás os guste más que a mi. Y no quiero decir que no me guste un ritmo lento, de hecho muchas veces lo prefiero pero en esta ocasión no ha sido un libro con el que haya disfrutado.

Lo mejor: como se usa la naturaleza (aunque en parte lo odie reconozco que tiene cierto mérito).
Lo peor: personajes, para mi la distancia que hay que no me permite entrar en lo que cuenta.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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