sábado, 27 de agosto de 2016

Death Note, Tsugumi Ohba (guión), Takeshi Obata (dibujo) (manga)

¡Nuevo manga en el blog! En este caso se trata de una relectura de un manga que leí hace muchos años.
Título: Death Note
Significado del título: Un intento de poner en inglés “Cuaderno de la muerte” sin embargo es curioso como en japonés “noto” significa libreta y como viene del inglés pensó que “note” era cuaderno cuando en realidad sería nota... En fin, da igual, ya entendéis el título si lo conocéis.
Extensión: 12 volúmenes (más uno de extras) 107 capítulos
Formato original: manga
Adaptaciones: anime, live action (de hecho varias y ahora se está preparando otra)
Autor original: Tsugumi Ohba (guión), Takeshi Obata (dibujo)
Otras obras del autor/a: Bakuman, Platinum End (trabajan los dos en las mismas posiciones),

Te gustará si: quieres personajes inteligentes que se pasan la vida intentando superar al otro mentalmente, buscas una historia con multitud de giros argumentales y dramáticos, te interesa la premisa y la cuestión moral que puede conllevar.
Ni lo intentes si: te llegan a cansar los giros continuados y los planes de supuestas mentes privilegiadas, te gusta que profundicen en cuestiones morales y no que se queden de forma algo superficial.

Sinopsis
Light Yagami es un empollón. Pero su vida da un vuelco cuando encuentra una libreta con el misterioso título Death Note en la portada y recibe la vista de un shinigami, quien le explica que la libreta sirve para matar a todo aquel cuyo nombre sea escrito en ella. A partir de entonces, Light utilizará la libreta para dar cuenta de cuanto criminal o espíritu maligno le pase por delante. Pero pronto sus actividades comenzarán a llamar la atención de la policía y otros investigadores. (sinopsis de la edición de Glénat)

Opinión
Antes de empezar a hablaros de Death Note en sí, debo explicaros, como siempre, un poco de mi historia personal con este manga y su adaptación al anime para que entendáis de donde viene mi opinión sobre el manga. En este caso, primero tengo que decir que esta reseña viene después de una relectura ya que una de las intenciones que tenía este año, y que dudo que llegue a cumplir del todo, era releer y reseñar los mangas que tengo por casa desde de bastante antes de abrir el blog, la mayoría son mangas que en su momento me gustaban mucho o les tengo cierto cariño así que enfrentarse a una relectura en muchos casos es darse un golpe muy bestia contra una pared al darte cuenta que tus gustos han cambiado, mucho. En el caso de este manga el impacto ha hecho daño, la verdad. Para ponerse en situación diré que hace unos siete años más o menos, adoraba esta historia, casi diría que tuve una época de obsesión en que quería apuntarme en una libreta todas las normas de uso del cuaderno de muerte, me parecía inteligente, aunque sí que consideraba ya que había cierta exageración en algunas deducciones, pero en general estaba satisfecha, y muy enamorada del personaje de Ryuk. Sí, todo el mundo preocupado por el combate épico entre el Light y el L y yo encantada con el personaje que se dedica a observar el conflicto y crearlo por aburrimiento. En esta relectura he entendido porque me gustaba el Ryuk y, en parte, sigue pareciéndome uno de los personajes más interesantes de la historia, pero del resto de cuestiones que antes me habían parecido interesantes, lo cierto es que me han parecido mediocres... Sigo pensando que Death Note tiene su mérito, sabe enganchar aunque tenga diálogos interminables, tiene su gracia argumentalmente pero por lo demás lo cierto es que tanto las cuestiones morales como los personajes se exploran de forma superficial y la supuesta gran inteligencia de los personajes no acaba de jugarle una buena pasada ya que la historia parece estar tan convencida de que sus personajes son increíbles que es difícil no empezar a dudarlo. Pero vaya, aunque en esta relectura la haya considerada una obra con grandes defectos puedo entender que guste y hasta cierto punto encontrarle algún mérito.

Para empezar por algún sitio supongo que debería hablaros de la cuestión por la que más destaca el manga, el argumento y concretamente las batallas de inteligencia, por decirlo de alguna manera. En este sentido la historia pretende ser un continuo combate de dos mentes (o más) brillantes que pretenden encontrar y derrotar a la otra. Y si de algo puede estar orgullosa la obra sea probablemente de todos los trucos bastante originales que se usan para intentar atrapado al otro y en este sentido creo que también tiene el mérito de engancharte, en una primera lectura, sólo por la curiosidad de ver con qué nueva estrategia aparecerán los personajes. Sin embargo, el problema es que los personajes están casi completamente seguros de que todo irá exactamente como ellos quieren, e incluso desprecian los personajes que no comparten su visión de que hay que actuar de esta manera, la única y evidente para ganar y la verdad ante tanta arrogancia y seguridad, como lectora no he podido evitar dudar de que los planes funcionaran, tuvieran algún sentido, o simplemente pudiera creerme lo que estaba pasando. Uno de los momentos que más incredibilidad me produjo la primera vez que descubrí la historia fue el truco final, para no hacer spoilers simplemente quiero decir que me parece que toda esta idea de que los confrontados anticipen los movimientos del contrario se lleva a un extremo que casi parecen tener un don para leer la mente. Sin embargo, en esta relectura toda la estrategia que acaba con una de las muertes más impactantes de este manga me parece que se basa en cosas que podrían haber ido de cualquier otra manera y que, para favorecer el desarrollo de la trama lo hacen de una en concreto. Pero vaya, creo que el manga busca eso, le gusta este tipo de desarrollo y aunque las tendencias de hacer caso a lo que dice el autor no son lo que más me gusta tengo que reconocer que leyendo las entrevistas del volumen 13 con información extra sobre el manga me ha hecho gracia encontrarme con ideas como que la obra no pretendía explorar la moralidad y que quería ignorar todo lo relacionado con la emoción humana. Y en este caso, sin que sirva de precedente, debo decir que estoy completamente de acuerdo y que precisamente eso es lo que hace que el manga me parezca superficial, que sea un manga de batallas pero cambiando los puños por la inteligencia. Y sin quitar mérito al cambio que me parece interesante, el manga parece no querer adentrarse demasiado en cuestiones filosóficas ni en sentimientos humanos, y lo entiendo, sería complicado, pero la historia lo pide. La misma premisa parece que esté esperando que en algún momento del manga se explore si es lícito o no lo que hace el protagonista, qué consecuencias tendría, qué tipo de persona es Light para empezar a hacer esto, los sentimientos de los seguidores del Kira... Y me podéis decir que todo esto aparece en el manga, y sí, es cierto, aparece, pero más como complemento y porque toca para dar algo de verosimilitud al asunto que verdaderamente para explorar estos temas que parece que le vengan grandes. Recuerdo perfectamente que aparecen varias escenas donde los policías discuten sobre la moralidad de lo que hace en Kira y siempre Matsuda, el que se considera el idiota del manga, es el que tiene ciertas dudas sobre si hay o no que atrapar al Kira, pero más allá de esta duda que aparece de vez en cuando, lo cierto es que rápidamente le hacen callar como si el debate fuera irrelevante. Como si a nadie le importaran las cuestiones morales, quiero decir, tampoco es necesario que nos pongamos como Crimen y castigo (aunque yo estaría contenta), pero un poco más de profundidad a un tema que se puede sacar tanto provecho no estaría mal, digo yo. Además, incluso el final del manga podría haber sido mucho más impactante de haberse trabajado ciertas cuestiones con más profundidad, es decir, todos sabemos que tenía que terminar así, pero la escena final que da cierta sensación de continuidad, de que no se ha acabado del todo podría haber tenido más impacto si el manga se hubiera interesado verdaderamente por el impacto en la población del fenómeno, y no lo hubiera tratado como un elemento más por los juegos mentales, el final podría ser mucho más potente. Pero vaya, sí todo lo que digo estuviera en el manga dejaría de ser lo que es ya que está claro que el manga no quiere ser más que entretenimiento y vaya, esto lo consigue a la perfección, no se lo podemos negar.
Algo parecido ocurre con la emotividad y cualquier tipo de sentimiento medianamente humano. El manga es completamente racional, el protagonista se comporta con frialdad casi siempre y las emociones son vistas como defectos más que otra cosa. Entiendo que el personaje del Light sea frío y calculador, de verdad, y me gusta, hasta cierto punto también puedo entender a L y Near que sean prodigios con problemas para comunicarse, pero aún así, llega un momento que como los personajes sólo piensan en el caso y en atraparse mutuamente se deshumanizan de una manera que es imposible pensarlos como personajes, son más portavoces del argumento intrincado que personas, de hecho las características que tienen son más creadas partir de lo que pasa que de verdad poder creer que tengan algún tipo de personalidad. De hecho, me atrevería a decir que el carisma que tienen viene más dado por el dibujo que por ellos como personajes. Y vaya, no voy a negar que tienen cierto carisma pero creo que viene más dado por la supuesta inteligencia que les da la trama que por ellos mismos como personajes. Pero como decía antes en este manga la emotividad es casi señal de poca inteligencia y los personajes de los que se burla más el manga, Misa y Matsuda son personas que tienden a ser muy expresivas y por tanto, según la obra, idiotas. Además, hay cierto machismo implícito en la obra por como ninguna mujer es capaz de resistirse a los encantos de Light por el simple hecho de serlo. De verdad, no es que sea algo completamente explícito pero todos los personajes femeninos se dejan controlar por hombres, e incluso el único personaje femenino que verdaderamente parecería inteligente es asesinada en uno o dos capítulos. Además de haber una clara asociación de que las mujeres son más emotivas y por tanto más idiotas según el manga, pero voy a intentar ignorar cuestiones de este tipo.

Pasando a otras cuestiones debo reconocer que el dibujo de Death Note es excelente y la expresivdad de los personajes en ciertos momento es digna de admirar. Sobre todo considerando que el tipo de guión se basa en una cantidad ingente de diálogos larguísimos que colaboran a la sensación de poca humanidad por los personajes, que parece que lo único que saben hablar es sobre el caso y de forma totalmente organizada. Pero vaya, no quiero repetirme es intencionado así que aunque para mí sea un enfoque fallido o desaprovechado, el manga disfruta con los diálogos complejos que casi parecen informes.
Otro asunto que aprovecho para comentar es como buena parte de espectadores y lectores coinciden en asegurar que la primera mitad es muy superior a la segunda. Yo he de reconocer que no lo veo tanto así pero supongo que L tendrá mucho que ver en esta distinción. Quizás si que noto que la historia está mucho más concentrada en la primera mitad, pasando sólo en una localización, y por tanto que estén tan cercanos los contrincantes crea más tensión que la segunda, que a mi parecer hay cierta sensación de que la historia no sabe muy bien cómo llegar al final aunque este lo tenga claro.
Otro aspecto que me gustaría comentar sobre el manga es la atmósfera y la ambientación. Está claro que hay un gusto por lo oscuro, por las cruces, los shinigamis, por el tipo de ropa que lleva Misa (que de alguna forma termina funcionando para hacer que el manga no sea tan serio y como fanservice, de forma un poco extraña, todo hay que decirlo...) y en un cierto cruce de folclores uno por extraño. En este sentido me refiero a como la iconografía cristiana predomina en toda la obra aunque también aparezcan figuras como los shinigamis, propios del folclore japonés pero con cierta noción occidentalizada, o al menos esa es la impresión que me da. Sin embargo, casi diría que está más para estilizar la obra que de verdad haya un uso consciente del potencial de la simbología. De hecho, hablando de eso creo que tengo que hablaros de la cuestión de cómo Light siempre habla de deificarse a sí mismo y espera que todo el mundo lo adore, de alguna manera en el transcurso del manga no para de repetirse y convertirse casi en una frase que asocias con el manga. La cuestión es que Light quiere crear un nuevo mundo donde él quiere ser el dios, de alguna manera el tipo de dios en vida que quiere ser es casi un dictador más que un dios teniendo en cuenta el tipo de juicios que hace, así que la idea del dios bondadoso propia de la cristiandad y a la que tanto recurre es bastante contradictoria con la del dios que juzga, aunque en la edad media sí se estilaba esta idea del dios como juez riguroso, no deja de ser curiosa la cuestión de que juzgue pecados en vida. Por otra parte, como decía antes a pesar de la iconografía cristiana, es evidente que el manga no tiene esa ideología ya no sólo por los shinigamis sino por la cuestión de la muerte el final del manga y como hay cierta idea sobre lo que ocurre después de la vida, según el manga, contraria al cristianismo. Sin embargo, he de reconocer que el mensaje final de la muerte, tal como la entiende el manga, a mí me parece un poco contradictorio con la existencia de los shinigamis, no exactamente contradictorio, sino más bien, un mensaje que no llega con tanta fuerza, y de nuevo, recurriendo a una interpretación según la intención de los autores, creo que la idea no se transmite con la intensidad que parecería querer hacerlo. Sin embargo hay que decir que en cosas como la obsesión por Ryuk por las manzanas es fácilmente ver ciertas interpretaciones típicas del elemento tan relevante en el cristianismo.

Antes de terminar tal vez me tocaría volver de nuevo a los personajes, que es probablemente, como ya decía antes lo que más me ha decepcionado en la relectura. Hay que decir, que aunque sigo medio interesada en la posición de Ryuk, por ejemplo, ahora sólo he podido ver en su personaje una idea de personaje que me gusta pero poco más, no hay nada en él que lo haga buen personaje. De manera análoga todos los personajes tienen su potencial como idea o en alguna de sus características, pero de nuevo, y perdonad que hoy esté repetitiva, a nivel emotivo no son nada, tampoco parecen cuestionarse absolutamente nada sobre sí mismos y sólo existen como piezas para el argumento.

Resumiendo, y perdonad que esté espesa, la relectura de Death Note ha sido decepcionante. Es cierto que en su momento idealicé el anime y el manga, no pretendía volver este nivel de obsesión, sólo pensaba que el argumento lo encontraría tan inteligente como en su momento, pero ni me lo ha parecido tanto y los personajes carismáticos que recordaba los he visto terriblemente planos en esta lectura. En fin, no digo que sea un mal manga, como entretenimiento creo que puede funcionar perfectamente, pero lo cierto es que no, ya no es para mí.

Lo mejor: buen entretenimiento, "combates" intelectuales interesantes.
Lo peor: poco creíble como todo el mundo se adelante a los pensamientos del otro, ignora los personajes, su desarrollo, la humanidad, es todo argumento.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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