viernes, 9 de septiembre de 2016

La novela Genji, Murasaki Shikibu (libro)

¡Hola! Hoy os vengo con un clásico de la literatura.
Título: La novela de Genji
Título original: Genji Monogatari (源氏物語)
Autor/a: Murasaki Shikibu
Otros libros del autor/a: Diario de Murasaki Shikibu
Páginas: 1648
Formato original: libro
Año: siglo X
Adaptaciones: varias películas, anime, manga, incluso una ópera.

Te gustará si: tienes interés en leer literatura japonesa, te gustan las novelas con multitud de personajes y basadas en las relaciones entre ellos, en general te gustan los clásicos.
Ni lo intentes si: no te gustan las novelas densas o no te apetece leer algo lejano tanto temporalmente como geográficamente con lo que esto conlleva, quieres algo corto.

Sinopsis
A través de de las aventuras del ficticio príncipe Hikaru Genji, esta antigua novela, escrita por Murasaki Shikibu, nos transporta a la esplendorosa vida cortesana del Japón de principios del siglo XI. La novela de Genji es la gran obra maestra de la literatura japonesa de todos los tiempos. Escrita por una mujer del refinado Japón imperial de la segunda mitad del siglo X, la novela es una obra magna fascinante, a la altura del Quijote, Guerra y paz o Hamlet, que conjuga la novela de aprendizaje vital, el relato amoroso y erótico, la saga familiar y la crónica de costumbres, construyendo un gran friso histórico de una sociedad en pleno esplendor. Cinco siglos antes que Shakespeare, La novela de Genji preludia toda la gran literatura universal posterior, con un conocimiento extraordinario del alma humana, de su esencia trágica y cómica. Si se hiciera un canon oriental, a la manera de Harold Bloom, esta obra figuraría como la primera. Marguerite Yourcenar ya dijo que “no se ha escrito nada mejor en ninguna literatura”. La historia de Genji se esparce por más de medio siglo, con infinidad de personajes y de aventuras, muchas galantes, en que el protagonista, hijo del emperador a quien han alejado del poder desde su infancia, pugna por recuperar sus derechos. Una vida de éxitos y fracasos, de maquinaciones de poder y de erotismo que llenan el clásico más notable de cuantos quedaban por traducir a nuestra lengua. (sinopsis de la edición de Destino)

Opinión
Llevo dos días postergando esta reseña porque me da miedo enfrentarme a hablaros de este libro y de las 1600 páginas que tiene. Quiero decir, me repito como siempre, pero hablar de clásicos es algo difícil y es casi imposible no decir las cuatro opiniones más manidas que encuentres por prólogos de la edición, por internet o por lo poco que puedas saber tú mismo. No es que piense que pueda decir nada nuevo de todo lo que os reseño pero siempre queda la ilusión de hacer reseñas mínimamente interesantes y tras leer este libro una no se ve con los ánimos de hacer algo digno de él así que dejadme tirar de mis experiencias con el libro. Tenía muchas ganas de leer esta novela, quiero decir, hace tiempo que en general quiero leer literatura japonesa y sus grandes clásicos porque aunque el canon occidental tiene grandes obras parece que a la mínima que nos alejamos de él no sabemos casi nada de otras culturas, y la verdad que a parte de ser una pena en el caso de Japón no puedo negar que era casi obligatorio por mi contacto con la cultura del manga y el anime que tenía que aproximarme a sus clásicos. Sin embargo también he de confesar que le tenía cierto miedo a la novela, a parte de la extensión (que creo que es el libro más largo que he leído hasta ahora, a no ser que contemos sagas como un mismo libro y sumemos páginas) que aunque estés acostumbrado a los tochos impone, que sea del siglo X y pensar en esa distancia temporal y espacial tan enorme hace que te den ganas de salir corriendo o de secuestrar a alguien que te explique ciertas cuestiones que sabes que no vas a entender. Por suerte la edición que he leído tiene un montón de notas al pie y un prólogo con información bastante curiosa. En cualquier caso lo cierto es que si bien no es una lectura ligera me ha sorprendido que es bastante amena. Es cierto que iba con mis prejuicios de encontrarme algo lento, en que pasara poco y que fuera muy muy denso y que se me iba atragantar. Quiero decir, no por eso lo iba abandonar y a la vez sabía que aunque fuera así podría haberme encantado igualmente, pero no esperaba que pasaran bastantes cosas, que tuviera tantos personajes con sus historias y sus personalidades definidas y que en definitiva me perdiera en ese mundo tan ajeno a mi pero tan apasionante. No puedo decir que me haya enganchado, pero si que es verdad que no me ha costado leerla tanto como podía y que a momentos tenía verdadera curiosidad por saber que pasaba. Tiene momentos peores y mejores, el final deja algo insatisfecho, por lo menos a mi, pero lo cierto es que he quedado fascinada por la corte de Heian y los personajes que se pasean por ella en este libro.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es como el libro deja muy claro que hay una larga tradición detrás de él, tanto poética como novelística, el mundo donde pasa la historia es un mundo enfocado a la cultura, a las artes y los personajes pasan su tiempo contemplando la naturaleza, tocando el koto, haciendo concursos de poesía... Pero obviamente también intentando tener aventuras amorosas, estando obsesionados por la moda imperante del momento y sintiendo grandes dudas existenciales de carácter místico sobre si conseguirán llegar a la muerte limpios para dejar de reencarnarse. Lo cual en general todo me sonaba profundamente exótico, y no, está claro que no soy la lectora ideal para este libro, quiero decir he leído una traducción que está hecha de varios idiomas y ninguno es el japonés, pero lo más curioso del caso es que es un libro que ni los japoneses pueden leer en el original y que hay varias versiones actualizando el idioma. De verdad que tanto el libro, como el contexto social que plasma y la misma historia de su recepción es apasionante y me da pena no saber demasiado a parte de lo que haya podido decirme la edición que he leído.
Otra cuestión que llama la atención ya de buenas a primeras, es la cantidad de poemas que aparecen, muchos con lo que parecen ser tópicos y lugares comunes (las flores virginales, las mangas mojadas por el llanto, incluso el tipo de contemplación de la naturaleza parece que tiene años, sino siglos de antigüedad) de hecho a esto se une la fascinación que despierta la cultura china en los personajes. Volviendo al tema de la distancia tengo que decir que, por algún motivo que no comprendo (más bien que no quiero comprender, ya me entendéis supongo), estaba mal visto que las mujeres escribieran en chino, lo que hace por ejemplo que la novela esté escrita en kana antiguo que seguramente sé parece más bien poco al moderno. Además esa consciencia por la caligrafía y los abundantes comentarios que se permite la autora sobre las misivas, que de hecho son bastante importantes en la novela, son algo que no deja de sorprenderme. Quiero decir, siempre he odiado la palabra caligrafía y lo único que extraigo de ella es la memoria de cuando era pequeña y me decían que mi letra y mi presentación eran horribles, y sí es así pero de verdad que nunca he dado ningún tipo de importancia a mi letra, lo importante para mi es lo que escribo y como lo hago no que aspecto pueda tener eso. Sin embargo está claro que la caligrafía es arte para algunas personas y en Japón (y supongo que también China) lo es sin duda. Lo que me hace pensar si la novela original tiene relevancia a ese nivel, quiero decir si la caligrafía cambia dependiendo de las cartas y se atiende a las descripciones que ella misma hace. Si algo así sucede, a parte de perderse mucho en traducciones, adaptaciones o versiones, debe ser una pasada ponerse a estudiar eso a consciencia. Vale, acabo de descubrir que el manuscrito original no existe y solo existen copias, la cual cosa no deja de ser curiosa por toda la cuestión de que las copias difieren en algunos puntos y además da pie a pensar en esas teorías sobre si el libro está acabado, sobre si ciertos capítulos son añadidos o no o sobre si se han perdido otros.
Y sí otro tema que llama la atención es lo estudiada, comentada y pensada que debe estar esta obra que lamentablemente, aunque algo se conoce en occidente, es casi ignorada si comparamos con el canon occidental y sus más conocidas glorias, pero en fin, supongo que la proximidad tiene algo que ver pero lamentablemente hay mucho trabajo aún en conocer novelas de fuera de occidente. Quiero decir, que la traducción al castellano sea reciente no es más que una prueba de ello. Pero en fin, que ya me voy del tema. Lo que me llama la atención de la novela es la cuestión de los capítulos que se les da un nombre a posteriori (que en fin, me recuerda a como la Ilíada y la Odisea que si no recuerdo mal los capítulos fueron añadidos posteriormente por la crítica) pero lo que todavía llama más la atención es la cuestión de los nombres. En serio me cuesta pensar eso, una obra que todos sean nombrados por un cargo, una relación con alguien o una cita poética que puedan haber dicho. Es demencial pensar en leer el libro sin ayuda de una edición o que directamente como esta sea muy accesible porque pone nombres a los personajes o con un montón de notas especificando quién es quién. Quiero decir, a veces había personajes que se me escapaban porque la corte Heian que se nos muestra tiene tantos cargos, que además cambian tan rápido, que me costaba situar algún secundario, la verdad, así que no quiero ni pensar como sería leer la obra sin una edición que ayude a su comprensión. De hecho no deja de ser curioso que el protagonista mismo y su nombre Genji no lo sea en verdad sino que sea su posición social. En fin, cosas de esas que, de verdad sean anecdóticas o no a mi me hacen gracia.

Yendo al argumento en sí lo cierto es que tenemos un montón de aventuras amorosas en una primera parte protagonizada por nuestro carismático Genji. Lo cierto es que se puede oír de todo de Genji como personaje, que si es un violador, que si es un frívolo, que si no lo entienden, que si le tienen cierta simpatía... Pero si una cosa está clara es que es difícil olvidarte de él. Lo cierto es que personalmente me caía simpático, sí, tiene esa obsesión por casi cualquier mujer que tenga algo que le sorprenda, divierta o que haga algo que le impresione y la verdad es que tampoco es que sea muy difícil de impresionar, sin embargo su tendencia de ir de mujer en mujer casi patológica acaba por caer simpática, no tanto por las descripciones, siempre muy exageradas, de su belleza y sus dones en arte, sino por como evoluciona, se preocupa por las mujeres con las que ha tenido alguna relación y por también su tensión mística que le hace sufrir. Y vaya la novela le sigue en su primera (o sus dos primeras) partes así que es difícil, si bien que no te caiga simpático, por lo menos negar como el personaje tiene bastante profundidad. Además es un tipo de héroe muy curioso, la edición resaltaba las diferencias con el héroe occidental, y desde luego las lágrimas, la emoción tan a flor de piel y que aquí todo el mundo viva en una casi inactividad permanente no deja de llamar la atención.
Pero tenemos también un montón de personajes femeninos que se enamoran de Genji cada uno con historias personales y tipos de personalidad distintos. En la edición que he leído decía que La novela de Genji plasmaba todo tipo de mujer que después plasmaría la novela occidental lo que sinceramente me parece pasarse, sobre todo esa idea de que hay una cantidad de tipos finita y que está plasmada ya es algo absurda sin embargo si que entiendo que a niveles menos extremistas crea una galería de personajes memorables y distintos que vale la pena conocer. Además es muy interesante como esta novela tiene un montón de historias que a parte de funcionar perfectamente por separado, estoy segura que habrán despertado mucha intertextualidad en obras posteriores, que algo ponía de esto en la edición pero no lo recuerdo demasiado, la verdad. Aunque también es cierto que por lo que se ve en el libro, como decía antes, ya hay toda una tradición de cuentos y poesía muy amplia antes de que se escriba este libro que al desconocer completamente es difícil de apreciar muchas referencias o como pueda estar dialogando esta obra con sus precedentes.
Quizás uno de los personajes que más me ha acabado conquistando de esta parte es Murasaki, quizás en un principio porque me llamó la atención que hubiera un personaje con el mismo nombre de la autora (aunque si te pones a pensarlo el nombre es posterior por lo que he dicho antes) pero poco a poco a parte de ser la mujer encerrada en su ala reservada del palacio a la espera de Genji en casi todo momento (porque sí, lamentablemente las mujeres en la novela tienen una libertad escasa y la mayoría esperan encerradas y resignadas a que pase algo en sus vidas, pero lo más probable es que sea reflejo de la época, además digamos que no es algo que en muchos casos se viva de forma negativa, todo es cuestión de contexto y en estos temas con obras antiguas es difícil meterse si eres una perfecta desconocedora del tema como yo) vamos viendo, a parte de la admiración que tiene por ella, su tristeza, su manera de asumir su destino, su comprensión, y sobre todo me quedo con la tristeza no solo por las relaciones que pueda tener Genji sino también por la maternidad y por esa especie de melancolía que parece que asedia a todos los personajes relacionada con esa contemplación del paso de las estaciones y de la que parece tan oriental y que aguanta hasta hoy con esas tradiciones de ir a ver los cerezos en flor. Supongo que es el tópico o la teoría del “mono no aware” que a veces se traduce como el pathos de las cosas o la contemplación de lo efímero. Ya sabéis si lo reducimos al tópico que los cerezos en flor son efímeros como la vida misma y que, en la novela concretamente, da pie a muchas reflexiones que luego se unen al budismo imperante en la novela.
Precisamente el budismo es algo que también me llama la atención, de nuevo, por desconocimiento. Por como parece casi una obsesión de todos los personajes de abandonar el mundo social cuanto antes para irse de una buena vez a la vida de monje para hacer méritos para entrar en el “paraíso”. Es casi una tensión que cuesta mucho que se resuelva en toda la novela, y que hasta cierto punto podría decirse que lo hace atendiendo a ciertas teorías en el protagonista, pero que hace que todos los personajes tengan ese conflicto de querer alejarse definitivamente de todo el mundo pero a la vez no se atreven a dar el paso, o lo hacen demasiado tarde. Otra cuestión que me hacía bastante gracia era la repetidísima idea de que todas las desgracias, relaciones amorosas, o básicamente cualquier cosa, es causada por un mal karma acumulado de una vida anterior, o un vínculo muy fuerte también heredado de otra vida, la cosa es que me hace gracia porque yo ya había bromeado conmigo misma diciendo que eso era una maravillosa excusa para cualquier cosa y que si se me presentaba la ocasión la usaría (de acuerdo, no lo haría, pero me hacía gracia, dejadme a mi con mi humor) cuando la misma novela va y me sorprende y ella misma ironiza sobre como funciona como excusa para prácticamente todo. Y en cosas como estas te das cuenta que poco hay que decir cuando alguien del siglo X ya se avanza a tus pensamientos, en serio me hizo gracia encontrarme con eso pero a la vez no deja de ser inquietante.
Otro punto que no he comentado quizás porque no es de lo que más me gusta de la novela, pero que sin duda vale la pena, es la cuestión más de “espíritus vengativos”. He de reconocer que me parece interesante la inclusión de esta creencia que le da un punto de novela fantástica bastante curioso, sobre todo por eso, porque aunque está claro que viene de la creencia lo cierto es que funciona como elemento sobrenatural de manera que, bueno, a ojos muy ajenos a todo parece bastante moderno. En fin, es un tema recurrente con cierto personaje de por medio que llega a hacer que sea muy interesante la relación que muestra.

La segunda parte, o más bien el cambio de protagonista otorga un tono muy distinto a la novela. No dudo que el tipo de edición de la novela que he leído, es decir que está separada en dos volúmenes y que el segundo se llama “la catástrofe” tenga algo que ver en como te conduce ya a enfrentarte al cambio de protagonista. Pero las notas de la edición, que en muchas ocasiones te hacen spoilers pero son tan informativas que se lo perdono, también te van informado de como va a cambiar el tono de la novela y sí, lo hace y aparece Kaoru y el mundo se torna un poco más gris de cuando seguíamos a Genji. Si ya Genji, según sus contemporáneos parecía algo demasiado bonito para vivir en ese mundo decadente (lo típico todo el mundo piensa que su época es decadente) en la siguiente generación las cosas parecen más oscuras y decadentes, y de hecho el conflicto de Kaoru también lo es más. El debate entre la religiosidad y la sexualidad es bastante interesante y lo hace un personaje bastante curioso (ya sabéis no seáis indecisos, y tal...), el caso es que por sus acciones no sería un personaje simpático pero tiene bastante mala suerte en todo lo que intenta en el espectro amoroso por lo que se acaba haciendo querer o por lo menos tener cierta pena. Porque al verlo desde su punto de vista da la sensación de que su unión con ciertas mujeres tenía todo para funcionar pero por cosas incontrolables acababan no siéndolo. De hecho todo se hace en torno a la casa de Uji con lo que las relaciones de triángulo amoroso con Niou crean una interacción entre personajes muy curiosa. Sobre todo porque hay cierta herencia en los caracteres de estos dos chicos olorosos (perdonad la broma estúpida pero en un principio me liaba quien era hijo de quien cuando los dos tienen un nombre que significan lo mismo). También con la aparición de Ukifune hay ciertas teoría de reencarnación que el caso es que tienen bastante sentido para dar o esa idea de la novela como fábula búdica cerrando también bastante más la historia, aunque sigue pareciéndome muy abierta.

Resumiendo, no sé si esto habrá quedado algo más corto de lo que pretendía pero vaya he acabado fascinada por las 1600 páginas llenas de personajes memorables con grandes conflictos, de una cultura bastante lejana a la mía pero interesante de descubrir (aunque se caiga en una visión tópica por mi parte por culpa de mi desconocimiento) y que aunque en un principio me parecía una lectura muy densa el caso es que me ha sorprendido por resultarme bastante amena.

Lo mejor: personajes muy interesantes, sorprendentemente llena de historias secundarias y bastante amena.
Lo peor: supongo que a momentos puede ser densa, pero lo cierto es que no me lo ha parecido demasiado (para el tipo de libro que es).

Hasta aquí mi aburrimiento.

2 comentarios:

  1. Primero, sí, creo que el nombre de la autora vino después, y de acuerdo a la tradición de la época no es un nombre si no una especie de descripción "Murasaki Shikibu" se peude traducir como la dama que escribía de Murasaki.

    Con lo demás, bastante de acuerdo con todo. Es una novela muy recomendable si te interesa Japón y la historia, pero hay que leerla con la mente muy abierta y ser consciente de lo que era la sociedad "rica" de la época, y también hay que leerla de una buena edición con sus correspondientes anotaciones (no hay mucho donde elegir, pero aún así es importante, y si la que has escogido para la entrada es la misma que has leído, es también la misma que leí yo).

    Y es entretenida. A mi se me hizo larga hacia el final Kaoru y el resto de esos personajes no me gustaban tanto, y ciertamente la historia va perdiendo poco a poco ese brillo que Genji porta y que deslumbra. Es correcto, muestra el ocaso de la época y era sin duda la intención de la autora... pero no puedo evitar echar de menos al gran Genji de las primeras partes conforme avanza la historia. Y Genji es muy carismático,pero que decir de Murasaki, o de esa gran femme fatal como Tamakazura o la gran Fujitsubo

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    1. No tenía ni idea de lo de que tenía ese significado el nombre, aunque ahora que lo comentas me suena lo que dices (yo y mi pobre capacidad de retentiva...).
      Sí he leído la edición que he puesto en la entrada. Según tengo entendido solo existe otra completa pero desde luego hay poco donde elegir. Y es cierto la sociedad que muestra es muy distitna en tantas cosas que eso, da un poco de pena sentirse tan ignorante al respecto como me ha pasado a mi. Aunque la edición ayuda mucho, claro.
      Quizás lo que más me haya sorprendido sea eso que es sorprendentemente muy amena. Yo tengo sentimientos contradictorios porque como dices, Genji tiene un carisma especial pero Kaoru sobre todo me pareció que como personaje tiene un conflicto interno mucho más detallado. Pero no sé, en general los personajes valen la pena de descubrir y eso, que son 1600 páginas que he disfrutado mucho.
      Gracias por pasarte :)

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