lunes, 26 de diciembre de 2016

Las uvas de la ira, John Steinbeck (libro)

Nuevo libro en el blog.
Título: Las uvas de la ira
Título original: The grapes of wrath
Autor/a: John Steinbeck
Otros libros del autor/a: Al este del Eden, De ratones y hombres
Páginas: 688
Formato original: libro (basado en parte en situaciones reales)
Año: 1939
Adaptaciones: película,

Te gustará si: tienes ganas de leer un drama centrado en la miseria y tocando temas como la emigración, la discriminación y la dignidad.
Ni lo intentes si: no te apetece leer algo sumamente dramático, no quieres algo realista, crudo y una denuncia social.

Sinopsis
Premio Nobel de Literatura en 1962, John Steinbeck (1902-1968) fue testigo directo de la Depresión económica que, originada por el crack bursátil de 1929, azotó durante la década de los años treinta a los Estados Unidos. Publicada en 1939 y objeto de varias versiones cinematográficas -entre ellas un memorable film de John Ford-, Las uvas de la ira relata en una narración que alcanza por momentos cotas épicas la emigración que, desde una inhabitable Oklahoma, lleva a cabo la familia Joad junto a miles de personas más hacia la tierra de promisión que parece California. A lo largo del camino, sin embargo, este ejército de desposeídos comprobará la frágil consistencia de un sueño americano que progresiva e inevitablemente acabará desvaneciéndose. (de la edición de Alianza)

Opinión
Lo cierto es que entre en este libro sin saber nada de nada. Sí, me sonaba el título, sabía que era medianamente famoso podía imaginar ciertos aires de rebeldía con el título dejando mi imaginación libre, pero poco más, la verdad. Y creo que no ha estado nada mal leerlo así, he quedado muy gratamente sorprendida por el contenido del libro y lo cierto es que lo he disfrutado bastante. Sin embargo aquí mi problema es que no sé hasta que punto el estilo está a la par y realmente es una obra literaria. Esto sonará raro pero lo que quiero decir es que aunque como denuncia social me encanta, incluso como drama me lo he creído, supongo que mi problema con la novela es que se opte por un realismo bastante convencional. Hubiera sido mucho más densa (pero quizás bastante más interesante estilísticamente) si hubiera usado todo el rato la técnica que usa en los capítulos que no protagonizan la familia Joad y en que, sin especificar demasiado, une distintas conciencias de manera bastante interesante y con un estilo muy coloquial que va como anillo al dedo para expresar eso, las mentes de gente que no tiene nombre y que dan más la sensación de ser el vivo reflejo de la sociedad, de sus miedos, sus desgracias y finalmente su rabia. Sin embargo no quita que aunque me parezca que estilísticamente no es nada del otro mundo, se nota que lo que quiere la novela es dirigirse a una crítica social que llegue a todo el mundo (toda esa idea relacionada con la crítica marxista del conflicto entre la novela elitista e incluso los experimentos vanguardistas de difícil comprensión con el intento de hacer una literatura de denuncia y que pueda llegar a todo el mundo, aunque está claro que la literatura que se basa más en el estilo puede ser igual o más de crítica con la sociedad pero es más complicado que todo el mundo la lea, o entienda algo...) así que quizás sea un poco injusto criticarla por algo de lo que parece ser consciente.

A ver, empezando por lo básico y a riesgo de ser repetitiva voy a decir que he disfrutado bastante de la novela, a primera vista parecía que se me iba hacer larga, por lo menos guiándome por el número de páginas y sin embargo es una lectura muy amena y muy fácil de recomendar si os gusta el drama y vaya os gusta leer cosas con un tono de denuncia muy claro sobre la situación, en este caso, que se vivió en Estados Unidos de obligar a campesinos a abandonar sus tierras primando el criterio de la productividad e ignorando completamente el drama humano que estaban causando. Y he de reconocer que aunque la crisis del 29 si que la conozco y las ideas del capitalismo y sus desastrosas consecuencias las seguimos viviendo en las crisis cíclicas que siguen dándose el caso es que la emigración masiva que se cuenta en la novela no la conocía o por lo menos no me la habían contando tan bien como lo hace en esta novela. Porque sí, Steinbeck sabe retratarte la situación del momento, incluso los intereses económicos de manera superficial (quiero decir, no es un tratado sobre economía, si es lo que buscáis) pero de forma muy fácil de entender e incluso interesante. De hecho, como decía antes la manera de narrar de Steinbeck se me ha hecho muy amena y como decía quizás en eso es lo que me falla un poco la obra, en que aunque me encante qué explica, incluso en mi caso se ha hecho muy amena de leer creo que es una obra poco consciente del medio en que está hecha por lo que es poco “literaria”. De nuevo, me encantaría saber más del tema y sigo sin querer quitarle mérito a la obra porque como denuncia social está claro que sirve y oye quizás abuse del drama para empatizar, de plasmar una visión un poco dirigida del lector pero se lo sigo perdonando, sin embargo que queréis que os diga ver que hay un atisbo de hacer algo más interesante estilísticamente (tampoco nada rompedor, pero en fin, algo menos clásico) en algunos capítulos que decide mezclar las voces de la gente me da un poco de pena que el grueso de la novela se base más en la historia de los personajes concretos.
Quiero seguir recalcando que supongo que el propósito de la novela es seguir en el modelo del “realismo” y oye, aún en día hay novelistas que siguen a la antigua usanza del siglo XIX como si ciertos autores no hubieran revolucionado, o por lo menos cuestionado, si este modelo realmente sigue siendo capaz de representar la realidad, pero lo que está claro es que si buscas un gran público y que llegue a la gente el mensaje sigue siendo más fácil probar con eso, con este estilo que sigue siendo potente supongo, para ello. No sé, el caso es que causa en mi muchas contradicciones porque de nuevo, la complicación formal parece que induce a cierto elitismo en la literatura que tampoco es sano pero a la vez, las novelas de este tipo que no son casi conscientes del lenguaje, algo que es necesario cuestionarse, más en el siglo XX, para hacer realmente una visión crítica de la realidad y no quedarse en el aspecto más externo, no me acaban de convencer. Supongo que aquí está mi problema con la novela, que aunque me gusta y disfruto de ella, si intentas profundizar en lo que ha contado en ella (o como lo ha hecho) no creo que sea de verdad una novela que rompa con todo o que llegue o intente ser algo más que una crítica social (como si fuera poco... lo sé, mejor me callo por no saber del tema).
Supongo que en este sentido veo más moderno cosas como Brecht (solo he leído Madre Coraje y sus hijos y aunque reconozco que creo que me faltó entender ciertas cosas, como siempre, me recuerda en algunas cosas a esta novela de la que os hablo) que haciendo crítica social de cuestiones como la guerra en el fondo es una excusa para ganar dinero de los poderosos, no renunciaba a cierta distancia con el espectador, a la modernidad y al extrañamiento de las formas. Pero oye, cada uno tiende a unas cosas así que aunque no sea innovadora la novela sigue pareciéndome interesante.

Pero ignorando todo este rollo, bastante fácil de ignorar supongo, lo cierto es que vale la pena leerla, como digo, a mi se me ha hecho fácil de leer pero aunque os pueda costar creo que en general se puede disfrutar y sufrir a la vez. Porque sí, esto es drama total, es ver como a una pobre gente le quitan toda posibilidad de casi ser humanos o de todo aquello que era propio de sus personas y les obligan a abandonar todo lo que era suyo para sobrevivir como pueden. Y la verdad es que es fácil sentir la ira de la gente, tan justificada y las ansias, simplemente, de tener una casa y un trabajo digno. Es muy fácil también emocionarse con lo que ocurre y sentir eso, que el mundo es injusto por muy infantil que suene la frase, la verdad. Y ahora diría que quizás por esa facilidad me falla un poco la novela pero creo que me puedo quedar en ese momento primero de simplemente disfrutar de su lectura y de seguir la familia Joad en su periplo hacia ese futuro mejor que parece inalcanzable y simplemente deciros eso, que vale bastante la pena leerla.
También me parece muy interesante el retrato social, en general, que es básicamente lo que hace la novela. En serio, acabo de escribir la frase peor formulada de todos los tiempos, pero ignorad eso y sigamos con lo que quería decir. Y como siempre pasa en estas cosas dejadme caer en la frase manida de “sigue siendo actual”. Porque sí la mayoría de obras con cierto renombre lo son, sino no se seguirían leyendo y en este caso con una distancia temporal relativamente corta es obvio que lo es, que la cuestión de la emigración como un trauma, como una experiencia vital de sentirse sin lugar en el que aferrarse. He oído y leído varias veces la idea de que la literatura tenía una constante presente en muchas grandes obras de hablar del exilio, sea físico y colectivo como en este caso, o mental y de formas más abstractas e individuales en otro tipo de novelas, pero el tema de no sentirse cómodo en el lugar en el que se vive, ser el extraño es algo muy común y vaya ahí está la Odisea como historia de cabecera de la tradición occidental así que algo de razón tendrá. Obviamente esta visión del exilio colectivo viene seguida del rechazo de esta cantidad ingente de personas que no tiene donde ir y que lamentablemente suena ahora mismo demasiado actual. Sin embargo dejando a parte esos paralelismos que le encanta hacer a la gente con la actualidad, como si no fuera una evidencia decir que el pasado se parece al presente, lo cierto es que la novela, a parte de los capítulos que intercala que para mi son más interesantes estilísticamente e incluso simbólicamente con la tortuga por ejemplo, vaticinando lo que espera a la pobre familia Joad, lo cierto es que en la mayoría del libro seguimos a esta familia, a los Joad.
En la representación de personajes he de reconocer que no es donde más brilla el libro pero tampoco tengo quejas de ello. Es más sigo pensando que me hubiera gustado más el libro si hubiera sido mucho más general, si hubiera sido un cúmulo de voces sin nombre en movimiento como parecía en determinados capítulos, que centrándose en ellos. Por ello mismo tampoco me molesta que sean más figuras como la gran Madre, el Padre, que personajes definidos del todo, son más las reacciones ante lo que deben afrontarse, y el cúmulo de desgracias que deben vivir y superar de alguna forma que la personalidad o un carácter definido importe. En este caso el papel de la madre como figura que agrupa a la familia y que mantiene cierto orden en ese mundo incierto, casi como si fuera el símbolo de toda la estructura del hogar y la misma identidad viva de la familia, me parece importante e interesante. Que no deja de ser una familia tradicional con sus roles pero es interesante ver como se adapta a las circunstancias y esa visión algo optimista de los seres humanos que tiene el libro. Quiero decir, sí, todo es horrible y sigo diciendo que es un dramón que es fácil que os emocione desde el principio (o sobre todo en ciertos momentos del principio, de verdad, por lo menos un escalofrío ante la situación sí que notas...) pero hay cierta fe en la humanidad y quizás en el comunismo, o por lo menos en un sistema alterno al capitalismo. Por estas ideas la novela me suena haber leído en algún sitio que se prohibió en algún momento pero lo cierto es que es el comunismo del vivir en una comunidad, ayudarse los unos con los otros y no temer a una autoridad que está controlada por el dinero. O lo que es lo mismo se defiende una sociedad que no esté al servicio del capital, algo que en general de lo que creo que es bastante fácil de convencer, sobre todo en la forma que te lo cuenta la novela así que aunque obviamente haya cierta ideología detrás no creo que sea necesario comentar que toda obra la tiene y aunque esta novela la tenga más definida no creo que vaya a molestar excesivamente (pero en fin a todos hay cosas que nos molestan aunque no sean en excesivo y yo soy la primera que hay ciertos temas ideológicos en los que salto quizás un poco pronto, no os digo que no). Pero nunca se sabe también hay que decir que a mi quizás es que a mi me hace falta poco para que me convenzan que el capitalismo no funciona del todo bien, pero eso ya cada uno.

Otro tema del que me gustaría hablar es la cuestión del viaje. No sé si soy la única pero padecía enormemente por los personajes en su viaje en el sentido que sabes que el choque va a ser duro, que no van a encontrar el paraíso en el que instalarse, pero el ir dándose cuenta como ellos mismos lo saben, como incluso se lo van diciendo varias veces pero no les queda otra que aun así continuar lo cierto es que duele bastante, o yo empaticé más de lo normal, quien sabe. En cualquier caso lo cierto es que sí el drama lo viví bastante intensamente hasta que llegué al final y me desconcerté.
Sea mi escasa capacidad lectora que de vez en cuando me sorprende (quiero pensar que solo es de vez en cuando y le pasa a todo el mundo porque sino menuda idiota estoy hecha) o sea porque el pasaje tampoco es muy claro la escena final no la acabé de entender en un principio. No sabía que estaba haciendo la hija, no entendía que tenía ese acto ni que era (mi mente perversa imaginó cosas sin sentido), sin embargo al consultar en internet que opinaba la gente (algo que de verdad salva la vida en muchas ocasiones, o por lo menos te abre la mente bastante) entendí que era aquello y buscarle un sentido a dicha escena fue fácil. El caso es que la imagen final es muy potente así que no entiendo porque se escribe con tan poca claridad. A ver, puedo entender que le da un aire más interesante a la imagen, no lo niego, pero como la que os escribe es idiota y no lo entiendo a la primera es posible que le dé rabia, no os digo que no, pero en fin, chorradas mías.

Resumiendo, creo que es fácil que os guste Las uvas de la ira porque como crítica social es muy fácil de leer y concordar con ella y el drama humano está bastante bien logrado. Lo cierto es que personalmente la he disfrutado bastante pero no sé hasta que punto me parece una obra literariamente (y por tanto estilísticamente) interesante. En ello deriva que no me convenza completamente pero que aun así tenga muchas ganas de seguir leyendo al autor. No os niego que puede sonar contradictorio pero aunque no considere que sea espectacular lo que hace si que me gusta así que, viva las contradicciones y mejor me quedo aquí y no escribo más.

Lo mejor: el drama humano y la crítica social.
Lo peor: estilísticamente me parece que podría haberse hecho de forma más interesante.

Hasta aquí mi aburrimiento.



2 comentarios:

  1. Puff... a mi esta me toco la fibra sensible, soy hijo de granjeros y me suena todo lo que en ella he visto (no tuve tantísima mala suerte, la crisis de los noventa no fue tan salvaje). Me parece... sencillamente increible y terriblemente realista por todo lo que ví en ella.

    Y lo mejor... es increible que pudiera publicar esto a finales de los 30 en EEUU... y que incluso hicieran una película muy exitosa. Increible.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que a mi también me acabó emocionando en algunos momentos y si te toca tan de cerca ya... Y sí realista es la palabra tanto en estilo como en contenido.
      Sí, también tiene su mérito en ese sentido.

      Eliminar