sábado, 23 de septiembre de 2017

Los hechos, Philip Roth (libro)

Los Hechos, Philph Roth (256 páginas). Año de publicación: 1988.

Si no os ha quedado claro o no habéis leído las dos reseñas anteriores, lo cierto es que todo lo que sea no ficción no me suele atraer, por no decir que me repele bastante, ya que tengo cierto prejuicio que demasiadas veces la justificación de basarse en la realidad y por lo tanto de ser "verdad" valga para hacer cualquier cosa a nivel narrativo y por aburrirme mortalmente. Quiero decir, a mí la "verdad" normalmente no me aporta mucho cuando quiero leer obras así que la biografía o la autobiografía era un género que casi había ignorado completamente por mis prejuicios (a no ser que consideres Los ensayos de Montaigne una biografía, hay gente que sí los considera y la verdad es que aunque no recomiendo leerlos enteros y seguidos como hice yo, que me sentí muy masoquista, lo cierto es que a momentos son interesantes, aunque ya tenéis una reseña de mi experiencia lectora y esta reseña no va de eso así que me callo). En este sentido, os diré que no he leído esto por voluntad propia y que con esta obra y las dos que os reseñaré próximamente tendréis la sensación de repetición en las reseñas. Pero vaya, ya me vuelvo ir de tema. La cuestión es que lo cierto es que hay autobiografías con aspiraciones literarias, que esta es una de ellas, que dialoga con el pacto de ficcionalidad y el problema de las autobiografías como género y que la verdad es que sin ser algo que me haya impresionado mucho (de hecho no he simpatizado mucho con el protagonista, por no decir nada, y la relación tóxica que mantiene con una pareja tiene tela...) creo que no ha estado mal y me ha dejado con bastante curiosidad por leer algo más del autor (acepto sugerencias, me llama la atención Pastoral americana, pero lo más probable es que tarde años en leerla, la vida no me deja tiempo...).
Como mi memoria no da para mucho vamos a decir evidencias. Recuerdo que el libro se estructura en dos cartas, una al principio y al final, que rodean lo que es la autobiografía en sí. Precisamente este marco es lo que hace que te cuestiones que es una autobiografía y porque algunas obras las leemos como tal y en que cambia esto nuestra percepción de la obra. Básicamente, esto se hace de forma bastante explícita en las dos cartas pero lo que quizás no es tan evidente para los que como yo comiencen a leer este autor por este libro (que hay que decir que es extraño y ya os digo que hacía tiempo que el nombre del autor me atraía pero ni conocía este libro) el personaje al que dirige la carta Philip Roth es uno que ha creado él mismo y protagonista de varios libros. En este sentido el juego metaliterario tiene bastante más sentido sabiendo quién es el personaje y supongo que hará más gracia a quienes hayan leído alguna novela donde aparezca el personaje. En relación con todo esto también está la cuestión de los hechos que da título a la obra y que suena tan irónico precisamente por eso, por cómo estas cartas se dirigen a un personaje ficticio. En cualquier caso es un recurso interesante, a mí me hace bastante gracia lo de los hechos y como la primera carta dice que sólo explicará esto para terminar desmintiéndolo en la última y yo que sé que a la que veo un juego metaliterario se me escapa la risa idiota, qué quieres que os diga.

En cualquier caso aunque en parte parece que el centro de la obra esté precisamente en su periferia (inicio y final tan significativos) lo cierto es que la historia que cuenta tiene su interés. Como os decía antes recuerdo que en parte odiaba bastante al protagonista y no me caía muy simpático pero se me hacía bastante amena de leer ya que es una prosa bastante accesible. Mi odio, si os digo la verdad, ahora mismo no tengo ni idea de donde encontraba su origen, creo recordar que el personaje (persona, autor, lo que prefiráis) se me hacía un poco repelente en su manera de ver la vida, en todo el aspecto intelectual el chico no paraba de brillar y ser genial y yo no sé porque (será la envidia que es muy mala) pero me encanta leer sobre perdedores y no conecto con alguien que académicamente es tan brillante, la verdad. Ahora bien, con respecto al resto tiene una vida, a momentos, completamente desastrosa, es una lástima que no recuerde detalles, pero sé que el retrato de la relación sentimental que tiene con una mujer y cómo va degenerando en algo no muy bueno para la salud no deja de ser interesante, desde una perspectiva morbosa, supongo. La cuestión es que recuerdo que la manera en la que el personaje aguanta demasiado en esta relación puede que tampoco ayudara mucho a que mi impresión de él fuera muy positiva. A todo esto supongo que también hay que añadirle las reflexiones respecto al prototipo de mujer con la que esperaba/quería tener una relación que ahora mismo tampoco recuerdo muy bien por dónde iba pero era curiosa la manera en la que trata como casi buscaba una representación de cierto estereotipo o idea en sus relaciones sentimentales. Y vaya, también está toda la cuestión judía que recuerdo que era central en la obra y poco más. Ya sabéis, no le podéis pedir mucho a mi memoria que leí el libro hace más de tres meses. Y sí, el retraso de reseñas que llevo no es muy normal pero la buena noticia es que este verano he estado poniéndome al día y cuando publique esto es probable que ya vaya al día así que esperamos que sea así y el mundo será un lugar mejor, al menos para mi persona... En fin, dejadme que ya deliro.

Como está siendo la costumbre últimamente las reseñas de obras literarias se me quedan cortas. Lo cierto es que tengo varias teorías para esto pero no creo que os importen mucho, obviamente hay que decir que las reseñas que estoy haciendo al día ahora son bastante más largas que estas que llevo con retraso pero la cuestión aquí es que con este tipo de libro (y más estos últimos que no están dentro del terreno de la ficción, o al menos no del todo) lo cierto es que me cuesta bastante reseñarlos. En este sentido, no os voy a negar que a pesar de que esto sea una autobiografía yo no he podido evitar leerlo como una novela. Precisamente por todos los problemas que tengo con la categoría extraña y que parece un cajón de sastre que es la no-ficción (pero vaya, también pasa lo mismo con el término ficción...), pero vaya esta obra invita a que la leas de esta manera por las cartas que funcionan de prólogo/epílogo así que supongo que no es tan horrible o sacrílego como hacerlo como quizás si lo sería con otro tipo de obras. En fin, ya se me va la reseña por donde no toca, la cuestión es que aunque no fue una mala lectura, me pareció curiosa y creo que se me hizo bastante amena de leer (aunque también creo recordar que iba postergando su lectura y tampoco me invitaba demasiado a leer porque creo que me duró bastante no siendo demasiado larga...) tampoco es algo que me haya impactado mucho. En cualquier caso si estáis interesados en el género de la autobiografía es probable que os haga gracia precisamente por como poner de relieve algunos de los problemas o al menos cuestiones que implica su existencia. Y como decía antes, si alguien por ahí ha leído a Roth y quiere recomendar algo yo encanta de leer vuestras sugerencias.

Hasta aquí mi aburrimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario