sábado, 2 de septiembre de 2017

Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu - Sukeroku Futabi-hen, Studio Deen (anime)

Shouwa Genroku rakugo Shinjuu: Sukeroku Futatabi-hen (segunda temporada de Shouwa Genroku rakugo shinjuu), Studio Deen (12 capítulos) Año de emisión: 2017.

Lo cierto es que este anime lo vi hace demasiado tiempo para que esta reseña tenga ningún valor, consistencia o sentido, pero en este esfuerzo de memoria inútil que intento hacer en las últimas reseñas una se divierte y desespera vez. En este caso particular tengo que reconocer que me hace bastante pena no recordar muchos detalles del anime por cómo se va directo a los mejores animes del año seguro. Ya me enamoré de la primera temporada pero si por casualidad leísteis la reseña que hice en aquella ocasión lo cierto es que tenía mucho miedo de la segunda temporada ya que era muy fácil estropear el buen trabajo de la primera. Además, tenía un trabajo bastante difícil que era superar el flashback en el que se basaba buena parte de aquella temporada que tenía algunos de los personajes más carismáticos de la historia. Sin embargo, he de reconocer que yo he quedado muy satisfecha e incluso en algunos puntos donde tenía mucho miedo de lo que podían hacer, como es el personaje de Konatsu, me han dejado medianamente satisfecha y lo único que me congeló la sonrisa imbécil que tenía fue cierta frase del final que me resultó totalmente innecesaria, en general recuerdo que el último capítulo me frustró un poco en algunos aspectos pero vaya, en general sigo pensando que es de los animes que más he disfrutado en bastante tiempo (que tampoco es decir mucho por como no veo tan anime como me gustaría pero de verdad, vale la pena)

Si de algo me acuerdo de esta segunda temporada y me viene a la cabeza si me pongo a recordarla es su maravilloso opening, ya sabéis, para mí, ya que recuerdo que escuchando tops de openings de la temporada en general la gente no consideraba que fuera de los mejores y lo entiendo, es extraño en un principio me resultó "difícil" de escuchar, si eso tiene sentido, pero poco a poco me sedujo hasta límites que no esperaba, además, como el de la primera temporada, las imágenes también son muy interesantes y acompañan a esta melancolía que desprende todo. En cualquier caso os lo dejo por aquí y me olvido del tema pero simplemente quería que os hicierais una idea de mi obsesión con este opening.

En fin, yo os venía a hablar del anime en sí y el caso es que se me hace muy difícil de recordar porque supongo que verlo en un día y que pueda hacer más de tres o cuatro meses desde aquel día no ayuda mucho a que me acuerde de qué pasaba. Sé que lo empecé a ver cuando se emitía, vi dos capítulos y decidí esperarme a tener tiempo para verlo de forma continuada ya que acostumbro a disfrutar más así, por lo que volví a empezarlo desde el principio y sé que pasé una tarde/noche muy agradable y dramática. Porque sí, recuerdo que sufrí bastante con Yakumo que ahora lo vemos en plena vejez y vaya, hay que decir que es muy fácil de sentir afecto por el personaje, aunque realmente sea insufrible en algunas cosas y es de estos personajes que si tuvieras que aguantar en la vida real acabarías probablemente odiándolo, o teniendo una convivencia difícil por lo menos, pero que conociéndolo como lo conoces desde su infancia hasta la vejez con todo lo que ha pasado es muy fácil de compadecer por su sufrimiento y su sentimiento de culpa. En ese sentido es muy interesante como quiere "matar" en cierto modo al rakugo ya que pretende llevárselo con él a la tumba y no permitir las innovaciones. Y precisamente en este tema es en el que encontramos más diferencia con la primera temporada y se nota el cambio de época, aunque suene evidente dicho así. La cuestión es que recuerdo que ya hace bastante tiempo leí un análisis donde veía este asunto como una especie de convivencia entre el conservar la esencia más extrema y el llevar la innovación hacia límites donde puede que incluso se podría cuestionar si no se está rompiendo con el género. Y es cierto que en la primera temporada ya vemos estos dos pensamientos reflejados en los dos protagonistas del flashback, pero daba la sensación de que Sukeroku no tenía la oportunidad de poner en marcha su filosofía del rakugo ya que su vida se veía afectada por ciertas circunstancias que se lo impedían, pero en esta segunda temporada vemos mucho más este intento de cambiar las cosas que me parece particularmente interesante, esta búsqueda constante para no dejar morir este arte, que todavía parece más en peligro de extinción que en el flashback de la primera temporada (y por tanto en aquella época) y que por lo tanto ahora se puede permitir experimentar más buscando nuevas soluciones y formas. En este sentido, la forma que tiene el anime de crear herencias, relaciones entre los personajes del presente y del pasado, las tradiciones y los "maestros" que sigue cada personaje y cómo se relacionan los dos tiempos, en general, me parece que ligan todo de manera brillante haciendo que todo tenga un sentido y que dé un efecto en algunos casos de imposibilidad de escapar al destino. En relación con esto quiero decir que Showa Genroku rakugo Shinju es una historia completamente clásica, todo pasa por una pretensión de realismo, no se interroga sobre su naturaleza de obra misma y no es nada que sea rompedor con lo que ya conocemos, sin embargo, en un mundo como el anime donde estamos demasiado acostumbrados a ver cosas que nos recuerdan a otras cosas, con tópicos y convenciones que aceptamos sin mucha consideración a condición de que nos entretengan, lo cierto es que este anime destaca por este enfoque, que como os digo no es nada nuevo en lo que hace, pero yo agradezco muchísimo poder ver una historia clásica tan bien narrada como es ésta.
En relación con todo esto hay que decir que sí, que aunque no me fijo mucho y me encantaría saber más del tema lo cierto es que creo que la historia está muy bien narrada. Como me he cansado de leer en varios lugares las escenas de rakugo pueden resultar divertidas (digo esto ya que obviamente hay escenas que no pretenden serlo y habrá personas que no les hagan gracia algunas que sí lo pretenden ser) gracias a que la música, las expresiones, la decisión de encuadrar ciertas partes del cuerpo de la persona que está haciendo la actuación y el mismo doblaje que sigo pensando que habrá sido muy complicado, crean una ilusión muy efectista para representar la representación (valga la redundancia...). En este sentido me parece que lo poco que he leído del manga no tiene el encanto obvio de poder escuchar el rakugo, y más en general, no tiene el ritmo tan especial del anime en el que, personalmente, me parece que todo ocurre cuando tiene que pasar y tienes suficiente tiempo para conocer a todos los personajes y poder implicarte emocionalmente con lo que ocurre. Con esto quiero decir que he leído todo lo que he podido encontrar del manga, 11 capítulos, pero el ritmo me pareció mucho más acelerado que el anime así que si bien, no quiero despreciar el manga en general, no creo que si tengo la oportunidad de leerlo entero lo disfrute tanto como el anime. Hay que decir también que en los momentos trágicos el anime sabe utilizar una estética simbólica bastante clara (diría que obvia, pero no quiero darle ese matiz negativo ya que en mi opinión funciona bastante bien) que consigue magnificar los momentos dramáticos. Supongo que no es necesario hablar del shinigami y cómo va evolucionando todo ello a lo largo de las dos temporadas ya que como os decía antes, no soy la mejor para explicároslo, pero recuerdo particularmente una escena en medio del teatro donde pasa cierta cuestión bastante dramática que simplemente me pareció que conseguía un efecto dramático muy interesante gracias al simbolismo recurrente.
Cabe decir también que uno de mis mayores problemas con la primera temporada del anime desaparece de la segunda, me refiero a Miyokichi. Sigo pensando que bien sea por como estar narrado el anime, porque Bon y Shin son los protagonistas y forman una gran dúo a nivel de contraponerse en todo lo que hacen o porque es muy fácil pensar que Yakumo de quien estaba enamorado era de su amigo, lo único que no me he creído en este anime ha sido el supuesto amor del Yakumo por ella. El anime tiene la excusa del rakugo (o más bien el rakugo lo domina todo) para hacerte más importante la relación entre los dos aprendices cuando son jóvenes, pero sigo pensando que para como de relevante resulta en todo ello no se consigue crear esta relación de forma plausible (como digo al menos de parte de Yakumo hacia ella, no a la inversa e incluso diría que me creo la relación entre ella y el otro). Sin embargo, a pesar de que a lo largo de esta segunda temporada en forma de recuerdos sigue siendo mucho más importante Sukeroku por toda la implicación en el rakugo que ella, en cierto momento muy hacia el final del anime casi me creí cierto de afecto por parte de Yakumo hacia Miyokichi. Y vaya, de nuevo, creo que el conflicto entre el amor y la carrera artística, por decirlo de alguna manera, hubiera dado para bastante más en la anterior temporada, pero yo os estaba hablando de esta.
Una de las otras quejas y miedos que tenía era el papel de Konatsu, como ya os advertía al principio. Lo cierto es que en el principio de esta temporada tenía cierto miedo por como estaban tratando tanto la relación entre ella y Yotarou como por su aspiración a ser rakugoka. En cuanto a lo primero tengo que reconocer que a momentos el anime me parecía que no sabía muy bien cómo llevarlo pero que finalmente me llegué a creer su relación y que llega a tener sentido. En relación a eso puedo hablar de lo segundo ya que, si bien en un principio parecía que no le fueran a dar más importancia, lo cierto es que la cuestión ha llegado a buen puerto y me parece importante queel papel que juega en esto Youtarou es de apoyo pero no llega a la intrusión, o al menos a mí me pareció que dejaba espacio para que fuera ella la que decidiera si de verdad quería o no dedicarse al rakugo. Obviamente en relación a este personaje también es muy importante la relación con Yakumo ya que la reconciliación entre ambos parece que sea inevitable desde el primer momento y sin embargo aunque te lo esperas no me dejó de parecer emotiva como evoluciona su relación. Por otra parte, hay que decir que lo único que no me gustó del anime es cierta insinuación que se hace al final en relación a esto, para mí no tiene ningún sentido, no me la creo y vaya, por lo menos leí una teoría muy interesante de por qué era mentira y por qué tenía sentido que Konatsu responda como responde. En ese sentido, el final con ciertos aires de esperanza para las nuevas generaciones me parece interesante pero tengo que reconocer que no me convenció mucho lo poco que vemos de ellas por cierta cuestión que prefiero ignorar ya que con lo poco que vemos no creo que sea relevante.

En cualquier caso, no me enrollo más que para el tiempo que hace desde que lo vi todavía he conseguido escribir algo. Shouwa Genroku rakugo Shinjuu en sus dos temporadas se ha convertido de mis animes favoritos (aunque hay que decir que yo siempre tengo miedo a pensar como favorioa algo ya que me cuesta muchísimo y siempre doy más vueltas de las necesarias a sí es o no merecedora de entrar en esta lista personal). Reconozco que como he dicho en alguna parte de esta reseña es un anime que cuenta una historia clásica, que no transgrede las narrativas convencionales y que cuenta una historia generacional bastante tradicional pero está tan bien narrada, permite conocer el rakugo de una manera accesible, los personajes tienen suficiente profundidad y los juegos de contrastes y herencias entre épocas y personajes está tan bien logrados que me ha sido imposible no enamorarme de esta historia. Y sí, tiene algunos problemas, algunas cosas no me han convencido del todo pero son pocas, en general me ha dejado más que satisfecha y si todavía no la habéis visto y os gustan los animes con ritmo lento, drama de personajes y tenéis curiosidad por parte de la cultura japonesa como es el rakugo os lo recomiendo. Pero vaya, aunque sea el eterno anime que todos dicen que lo ve muy poca gente (y obviamente no es un ataque a los titanes o yo que sé un re:zero por decir algo...) lo cierto es que yo lo he visto recomendado por mucha gente así que supongo que si os interesa el anime no creo que lo conozcáis por mí, y en su caso pues nada, os lo recomiendo como ya he dicho.

Hasta aquí mi aburrimiento.

3 comentarios:

  1. El anime personalmente nunca me ha llamado mucho la atención, así que no tengo mucha información con la que comentar. Tardaré mucho en darle una oportunidad a alguno, ya que antes tengo que leer Umineko.

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    1. Bueno, todos tenemos nuestras preferencias y yo por ejemplo siempre pienso que debería ver más cine o series de televisión y siempre lo acabo postergando. Además, también está el tema de cómic no japonés que siempre quiero leer más y no encuentro el momento...
      En fin, gracias por pasarte ^^

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  2. El anime personalmente nunca me ha llamado mucho la atención, así que no tengo mucha información con la que comentar. Tardaré mucho en darle una oportunidad a alguno, ya que antes tengo que leer Umineko.

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