viernes, 6 de octubre de 2017

Furari, Jiro Taniguchi (manga)

Furari, Jiro Taniguchi (1 volumen 15 capítulos). 2011.

Mis experiencias con este mangaka habían tenido sus altibajos, concretamente después de leer El almanaque de mi padre, que en su momento me dejó satisfecha aunque la historia sea típica con ganas, tenía muchas ganas de ver si otras obras del autor me podían conquistar más ya que al menos el estilo (de dibujo sobre todo ya que las frases que acompañan no son muy afortunadas) es agradable y que sus personajes siempre sean adultos o tengan parte no es tan habitual en el mundo del manga (por lo menos el más popular y conocido, obviamente). Sin embargo leí Un barrio lejano y me encontré que el ritmo de la narración no estaba muy bien dirigido y en general quedé con la idea de que no encontraría nada que me acabara de convencer del autor así que estaba segura que este tercer y último volumen que había adquirido del autor sería una auténtica decepción, además las críticas eran bastante más negativas, o al menos menos entusiastas, que con los otros dos mangas del autor así que casi tenía claro que no me terminaría de convencer. Sorprendentemente las expectativas tan bajas han colaborado a que si bien no me haya parecido nada del otro mundo y creo que es una obra que me ha dejado bastante indiferente, lo cierto es que leyéndola me lo he pasado bastante bien.

Supongo que la gracia de la obra es que como ella misma dice es un "paseo sin rumbo fijo". Y lo cierto es que es bastante entretenido acompañar al protagonista en sus interminables paseos para medir cuantos pasos hace en la Edo del siglo XVIII y se ve que el protagonista está basado en una figura histórica real. Lo cierto es que leyendo el manga había pensado que tenía toda la pinta de estar basado en alguien que hubiera existido por el tipo de manga y como explica su sueño de hacer un mapa de Japón que se ve que el señor logró hacer. Además que en el manga aparecen algunos otros personajes que también son figuras históricas relevantes como algún poeta de haikus de la época. Pero vaya el aspecto histórico del manga es relevante pero creo que no es lo más importante.
Para mí lo más importante es el ambiente contemplativo y como a través de estos paseos nos transporta al ambiente de la ciudad mediante una constante metamorfosis de animales por parte del protagonista haciendo que se cambie constantemente la perspectiva desde la que vemos la ciudad, a ojos de gato, de águila, de hormiga. Me parece un recurso narrativo muy interesante por parte del autor ya que no desentona con el realismo de la obra por como los hace pasar por ensoñaciones del protagonista y a la vez nos ayuda a entender el deseo de ver mundo y de conseguir medir Japón que tiene nuestro protagonista. Quizá sea de las cosas que más me ha gustado el manga porque me parece que es una manera original de interrumpir un manga en el que no pasa absolutamente nada.
Y cuando digo que no pasa nada no exagero, de verdad, y lo cierto es que es algo que me ha sorprendido bastante porque en los otros dos mangas que había leído del autor nos encontrábamos con mangas con un drama principal y bastante claro y con algún tema central que los personajes tenían que afrontar. Sin embargo, aquí aparte de la creación del mapa no tenemos absolutamente nada. Sí, es cierto que en los paseos nuestro protagonista "descubre", o quizás sería mejor decir que encuentra, cosas pero en general son cuestiones completamente cotidianas que le alegran el día y poco más. Por otra parte, esta ausencia de conflicto permite tener un tono mucho más distendido al manga que los otros que había leído muy dramáticos y por lo menos hace que gane en cuestión de narración.
Con esto de la narración me refiero que, a parte de este recurso de la animalización del protagonista. que me parece interesante, el manga, aunque sigue teniendo los monólogos del protagonista, no necesita tanto de monólogo dramático y que a menudo me acababan resultando con frases que pretendían ser más de lo que eran que encontrábamos en los otros mangas y opta por un enfoque más visual en el que, al menos es la impresión que me ha dado, es más importante entrar en el ambiente del manga que no lo que te están contando. La idea del paseante prevalece sobre todo lo demás de lo que quiera contarte y me parece que lo hace bastante bien.

Sobre los personajes he de reconocer que en todos los mangas que he leído de este mangaka nos encontramos con personajes masculinos como protagonistas y siempre tienen vínculos más importantes entre hombres, al menos leídos los dos anteriores parecía que la relación paterno filial era algo muy presente en la obra de este autor y aunque en este manga no sea así el papel que hace su mujer no deja de ser en cierto modo incómodo de leer. De acuerdo, siglo XVIII Japón, lo entiendo, pero no deja de hacer daño ver cómo tiene un rol tan de apoyo y de no tener absolutamente nada por ella misma ni dejarnos ningún tipo de información sobre su persona, de verdad, duele. Sobre todo si lo comparamos con otro personaje totalmente secundario como podría ser el poeta famoso que escribe haikus, vemos una relación de amistad de iguales en la que se pueden interesar mutuamente por lo que hacen y el protagonista admira esta capacidad artística. En cambio, su mujer es vista casi como un soporte, que es lo que acabará siendo finalmente única y exclusivamente, como un impedimento para su vida profesional en ciertos momentos. Y me da rabia que el manga no dedique nada a la figura de su mujer que ha aprendido a medir con los artefactos y a tomar notaciones pero que, en cambio, no sabemos qué tipo de formación tiene, si le interesa lo que hace el su marido o si simplemente tiene algún deseo en su vida que no sea servir a su marido. Y repito que entiendo que hablamos del siglo XVIII pero aunque sea como personaje creo que merecía más desarrollo.
Pero volviendo al personaje del poeta me gustaría hacer un comentario puramente anecdótico. ¿Soy la única que encuentra terriblemente pedante (aunque en cierto modo también romántico, lo acepto) que la gente vaya recitando poesía al encontrarse con alguien por primera vez? Yo que sé es como si la primera frase que dijera a un total desconocido, o recitara a mí misma en voz alta fuera algo como Volverán las oscuras golondrinas e iniciara una conversión a partir de eso, ¿Soy la única que lo encuentra, cuanto menos, idealizado?

Sin embargo aunque la reseña en general sea bastante positiva tengo que reconocer que el manga no me ha resultado la gran cosa. Quiero decir, en el momento de leerlo lo he disfrutado mucho más de lo que esperaba y no me arrepiento de haberlo leído, pero lo cierto es que estoy muy segura de que olvidaré fácilmente este manga y que no me ha terminado de decir la gran cosa. Además, también quiero pasar una temporada larga sin leer nada de este autor, no porque me parezca horrible ni nada por el estilo, sus mangas en general son lecturas agradables aunque no me convenzan del todo, pero creo que de momento he leído demasiado del autor y quiero distanciarme un poco de él durante una temporada.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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