jueves, 22 de febrero de 2018

Versailles no Bara, Riyoko Ikeda (manga)

Versailles no Bara, Riyoko Ikeda (10 volúmenes/ 82 capítulos más extras). Año de publicación: 1972-73.
Este es el manga que me había propuesto leer entero este año. Y puede sonar extraño dicho así pero lo cierto es que tengo muchos mangas pendientes de reseñar que o bien sea porque los tengo en físico y aún no los he leído (lo que tiene reseñar todo lo que lees y dejar el blog medio abandonado durante unos meses por culpa de tener demasiado que hacer es que una decide no leer nada terminado en formato manga si lo puede evitar) o porque los estaba leyendo durante meses (o años) y quiero releerlos antes de hacer reseña. El caso es que os digo todo esto para que os hagáis una idea de que no leo ni veo tan manga/anime como me gustaría (lo que hace estresarse por tener un blog no es normal) así que me gusta proponerme leer algunas obras cada año para leerlas sí o sí y este año ha tocado esta. Con todo esto quiero decir que le tenía muchas ganas al manga, que iba muy predispuesta a disfrutarlo y que por suerte me ha parecido una obra muy interesante y que vale bastante la pena, sobre todo si disfrutáis con los argumentos complejos, tenéis predilección por la revolución francesa (yo estoy un poco harta de la revolución francesa por otros motivos que no tienen que ver con el manga así que lo he podido disfrutar igualmente) y vaya las dos experiencias con el shojo clásico que he tenido este año han sido bastante positivas así que estoy muy contenta y espero poder seguir disfrutando aunque el acceso sea un por complicado en algunos casos (aunque espero algún día poder leer entera Kaze to Ki no Uta... pero parece imposible).

Una de las cosas que más me llamó la atención cuando empecé a leer este manga fue como la que yo creía la protagonista no aparecía y lo que me estaban contando era la vida de María Antonieta. Se ve que el manga comenzó con esta intención de narrar su vida (y en teoría el título iba por ella) pero que con la aparición de Oscar y su popularidad se cambió la dirección del manga. O al menos me suena haber leído algo así y me pareció muy curioso precisamente por eso, porque empezando a leer me pareció extraño no ver a la que esperaba como protagonista. Y comento todo esto por pura curiosidad por como supongo que es evidente que el cambio de enfoque expande bastante el manga que, sin llegar a ser una historia coral, lo cierto es que sí tiene una cantidad importante de personajes y como digo el doble enfoque en la historia de Oscar y de María Antonieta consigue expandir bastante la historia ya que de haberse quedado sólo en la visión de la gobernanta hubiera quedado todo demasiado cerrado en Versalles. En este sentido, aunque probablemente me parece que es una trama con demasiadas casualidades de por medio, toda la historia de Rosalie es bastante interesante en un principio para mostrar la pobreza de la gente de Francia y para contrastar con la opulencia de Versalles. Y hablando de todo un poco, y os admito que no sé hacia dónde tirará esta reseña la verdad, lo cierto es que agradezco muchísimo al manga la “fidelidad” con los hechos históricos. Sin duda, hay cosas que no pasaron así, el mismo personaje de Oscar me atrevería a decir que es simplemente imposible que existiera en la época pero no me importa, lo que me refiero es que como decía antes, se nota que el manga quería tratar de la vida de María Antonieta y hay documentación al respecto, y como decía, es obvio que está dramatizado, que algunas cosas sólo son rumores o casi leyendas pero hay al menos una investigación detrás, el contexto del manga está basado en el contexto histórico y casi diría que puedes aprender algo leyéndolo (a no ser que ya lo sepas todo porque la revolución francesa cabe decir que ha sido representada en muchas ocasiones y también la vida de María Antonieta). Pero comparado con tantos mangas y otras historias en otros formatos donde inventan la mayoría de las cosas que pasan, el contexto histórico lo mezclan con cosas sin sentido o ponen elementos sobrenaturales (no estoy pensando en los Shinsengumi medio vampiros, no que va...) agradece este intento de aproximarse al contexto histórico y conseguir hacer una historia interesante.

Pasando a cuestiones que no tienen nada que ver con todo esto quizá debería hablaros de la cuestión que me causa más incomodidad en este manga que es la cuestión del género. Oscar es una mujer que se viste de hombre, que toda la vida ha sido tratada como un hombre en la mayoría de cuestiones de su vida y que incluso ha sido capaz de entrar en la guardia real. Y vaya soy la primera que quiere pensar que para el año 72 todo esto está maravillosamente bien, que Oscar es un modelo que, según tengo entendido basado en la obra considerada, según algunos, iniciadora del shojo Ribon no Kishi de Tezuka pero que sin duda tuvo mucha más popularidad que la anterior y por tanto también influencia, y sin duda hay un claro ejemplo de ello en Utena y me encantaría ser más capaz y hablaros de este tema que me parece tan interesante de la chica vistiéndose de chico para poder crearse un lugar en el mundo y los debates internos que genera y vaya, que en parte se puede ver como problemático o por lo menos no del todo liberador para la mujer ya que por ella misma no puede ser nada y vaya, luego está la otra parte del asunto, la cuestión del amor, de la esencia de la mujer y de la incompatibilidad de roles. Sin duda, Versalles no Bara es hija de su tiempo y para su momento casi diría que Oscar es un modelo positivo de mujer que es capaz de defenderse sola, tener ideales, de ser inteligente, de interesarse por la situación del país y de caernos bien a todos por ser buena persona y aliarse con el pueblo. Sin embargo, no deja de parecerme muy frustrante la idea constante detrás de que es una mujer por nacimiento y que por tanto no puede evitar que una parte de ella parece haber nacido para querer ya que las mujeres parece que se alimentan de amor o algo así. Digo esto porque sí, me molesta especialmente la idea de cómo eres mujer tu misión en la vida es enamorarte. Y vaya, sin duda en el siglo XVIII en el que se basa el manga todas estas ideas no terminan de pertenecer a la época, pero el manga en esto no tiene ninguna intención de hacer un reflejo del pensamiento de la época así que tampoco es que sea la coherencia histórica el problema. En cualquier caso, sigo queriendo pensando que es preferible una Oscar que protagonistas de shojo actual donde de verdad sólo piensan en el amor y aunque normalmente no te digan de manera tan evidente cosas de este tipo (las mujeres son esencialmente seres que enamoran, o algo así) lo cierto es que la idea sigue estando allí las mujeres viven por amor. Y el caso es que me molesta, me molesta porque la pregunta por la identidad de Oscar es muy interesante, y la idea de poder cambiarse de género, que la gente la confunda que pueda ser mujer y hombre al mismo tiempo me encanta, quisiera más de esto y entiendo las lecturas que defienden que es un personaje que rompe con el género binario y creo que es plausible defender su personaje así, pero el manga insiste una y otra vez en la condición trágica de que haya sido criada como hombre y sobre todo de que sienta como una mujer, en la supuesta transgresión de género que vemos a parte de tener el final que tiene. El caso es que para mí el manga termina rechazando la posible idea de poder vivir entre dos géneros, básicamente porque parecería que con el amor (en ambos casos) Oscar tenga casi que renunciar a su parte masculina, sea de manera simbólica o de manera más obvia. Por lo que toda esta idea de que hay diferencias insuperables entre lo que es ser de un género y de otro (que de nuevo, al menos yo la he percibido en el manga de forma bastante explícita con el debate sobre su identidad) supongo que me decepciona un poco viendo lo que podría haber sido. Ahora bien, si se quiere reivindicar como un personaje queer o de género no-binario me parece correcto ya que es fácil pensarlo en ciertos momentos y ey, me parece una lectura válida a posteriori.
Pero todavía siguiendo con este tema está la cuestión de la sexualidad, Rosalie y la cantidad de chicas sin nombre que están perdidamente "enamoradas" de Oscar. De nuevo este tipo de admiración/amor de una chica típicamente femenina hacia la chica que se comporta como un chico también lo hemos visto varias veces y se convierte casi un tópico y vaya, de nuevo me sigue pareciendo interesante que aparezca este tipo de amor, pero cuando termina siendo justificado con la típica idea de que sólo era una fase y aún peor, la respuesta que da Oscar a Rosalie cuando la ve con la chaqueta es determinante y anula completamente la posibilidad de que sea un deseo ya no correspondido sino considerado como legítimo. Y de nuevo, entiendo la época de publicación del manga y el lugar, que todo el mundo esté tranquilo, pero no deja de darme rabia la manera en que se muestra eso que, aparte de restringir la sexualidad también lo acaba haciendo el género ya que de nuevo, la cuestión es que sólo puede ser una cosa o la otra y sino todo termina en drama. Y sí, tenéis razón, ya me callo con el tema, que doy vueltas sobre lo mismo, pero me sigue pareciendo una lástima que aparezcan temas como la homosexualidad o un cuestionamiento sobre el género para a continuación o que se conviertan tragedia o que acaben dando más fuerza a una cierta idea esencialista de género. Sí, me jode, no lo puedo evitar.

Pasamos a otros temas que ya será hora y como tengo mil cosas que decir y pocas ganas de pensar hablamos del dibujo para decir algo. Evidencia del día: es antiguo. Continuación de la evidencia: es antiguo y se nota. Con esto quiero decir que los brillos de los ojos se nos hacen más extraños que lo que podrían resultar en su día, que cuando pasa algo dramático en los personajes aparecen con gestos completamente exagerados pero lo cierto es que le encuentro su encanto y personalmente, aunque es obvio que en un principio se hace raro este tipo de dibujo, lo cierto es que es fácil acostumbrarse. La otra cuestión que ya comenté en la reseña de ¿Quién es el onceavo pasajero? es que tengo la sensación de que los mangas de esta época, al menos estos dos, tienen una composición de página mucho más densa que muchos de los mangas que leo actualmente. Ya no digo algunos shojos donde tenemos páginas y páginas de un primer plano de la mirada de uno de los protagonistas o del beso. O una página entera en negro donde flotan pensamientos, no, aquí muchas veces parece que falten páginas y la cantidad de información por página a veces es bastante grande, o al menos es la impresión que me da. Y la idea de que en torno a un personaje en grande se elaboran varias viñetas pequeñas, que no es algo que no vea en otras mangas, pero colabora a los efectos de densidad. Y si me preguntáis mi opinión lo cierto es que para contar una historia como esta, que tiene su grado de complejidad, tiene todo el sentido del mundo que haya este tipo de dibujo y distribución.

Cambiando de nuevo de tema quizás estaría bien que os hablara o bien más del argumento o de los personajes. Pero como digo mis reseñas cada vez tienen menos estructura así que tampoco esperéis que esto tenga mucho orden. Creo que lo decía al principio pero yo he disfrutado bastante del manga y lo cierto es que hubo un momento donde las cosas me empezaron a enganchar bastante y no tardó mucho en llegar. Recuerdo que en un principio no entendía hacia dónde iba a tirar el manga y ya he explicado el cambio de protagonista pero recuerdo que toda la historia familiar de Rosalie fue uno de los momentos donde me empecé a enganchar de verdad. Y como decía antes, probablemente es una de las historias más típicas de novela mala donde hay casualidades por todos lados y de nuevo, mucho drama. Porque sin duda si hay algo que puede molestar al lector del manga es la cantidad de drama, a veces exagerado (y el dibujo no ayuda) que hay en el manga. La cosa llega a momentos un poco exagerados y como os digo, a mí lo que me hizo reír un poco de incredulidad fue todo el lío de esta chica, pero hay otros momentos que no se quedan atrás. Ahora bien, si conseguís introduciros, y es bastante fácil, lo cierto es que acaba siendo fácil coger cariño a los personajes y emocionarse con ellos cuando las cosas no van tan bien como gustaría. Sobre todo con Oscar que obviamente es la carismática protagonista con la que es fácil empatizar, recuerdo especialmente la impotencia que siente cuando tiene que mandar a ciertos personajes o toda la historia con Fersen que he de reconocer que en un principio me cogió sorpresa pero que una vez asimilada es fácil de entender. Lo que quizás me llevaría a hablar del amor que aunque no es lo principal, y supongo que esto es importante ya que tenemos cierta idea preconcebida de todo lo que se clasifique como shojo que no ayuda, lo cierto es que es importante y diría que son pasiones muy extremas pero a la vez el manga ha conseguido que me las crea así que no podía evitar tenía cierta simpatía por las parejas. Hay que decir en relación a ello que cierta relación importante que tiene la protagonista me pareció que por parte de ella sus sentimientos podían haber tenido una transición menos acelerada que la que vemos, ya que de nuevo la autora consigue que me crea los sentimientos pero creo que a la vez, a veces, parecen surgir de la nada. También tengo que decir que hubo cierto momento donde sufrí un poco por ciertas acciones de Andre que en fin, digamos que si bien en ambos casos que pienso se quedan en intentos (y de nuevo añaden drama al asunto...) lo cierto es que me siguen pareciendo no muy sanas, por decirlo suave. Pero vaya el amor en este manga es pasional en todos los sentidos y supongo que en el peor de los sentidos tenemos la violencia que conlleva. En fin, he visto cosas peores en mangas modernos. Por otro lado está la relación de María Antonieta que tiene su interés aunque para mí queda demasiado en la idealización así que es difícil ver todo.
En cualquier caso, ya que hablamos de este personaje creo que en un principio la autora consiguió que empatizara bastante con ella, lo cual tiene su mérito si como yo se tiene una visión bastante negativa del personaje histórico y os han dicho mil veces la frase de los pasteles, sobre todo por la idea de que era muy joven y sin mucha inteligencia cuando llegó a Versalles. Sin embargo, toda esta empatía que generaba al principio, a medida que va pasando el manga, y que sus acciones históricas supongo que no ayudaban, el manga se va alejando de ella y no la recupera de verdad hasta el final donde vuelve a ser "protagonista". En ese sentido recuerdo haber leído un comentario que decía que ya no le interesaba en absoluto lo que pasara al final, que lo que quería era tener más de Oscar y vaya, es sintomático de algunos de los problemas del personaje, porque no es que yo comparta el comentario del que os hablo ya que sí encuentro que el final tiene sentido donde termina y vaya así de alguna manera consigue ser la vida de María Antonieta pero da cierta lástima que a mitad del manga el personaje quede completamente eclipsada por Oscar.
Sin embargo como decía el amor es solo una parte del manga y diría que en un primer momento lo más importante e interesante son las intrigas en palacio. Y vaya, si no te gusta el ambiente de bailes y fiestas y lujo de Versalles quizás no te convenza pero lo cierto es que a mí este tipo de ambientes siempre me parecen que, bien llevados, dan para hacer historias muy interesantes de enredos y tramas de antipatías y simpatías que en este manga me parecieron bastante entretenidas. Por otra parte, a medida que pasan las páginas se va extendiendo el terreno donde pasan las cosas y se sale de Versalles, en parte por como la trama política se extiende y lo cierto es que le da para desarrollar bastante todo el contexto, es cierto que la revolución, aunque siempre está presente, nunca termina de estar en el centro de la obra, pero como digo tiene una trama lo suficientemente llena de acción y drama para disfrutarla fácilmente y que se haga fácil de leer.

Resumiendo, ya no sé ni lo que he escrito ni lo que no y seguro que había algo que quería decir que se me ha quedado perdido pero el caso es que a pesar de que me es muy fácil verle muchas pegas al manga lo cierto es que sigue siendo una historia que he disfrutado mucho y que os recomiendo si todavía no le habéis dado una oportunidad y os interesa leer mangas clásicos, vale mucho la pena. Como decía tengo problemas con toda la cuestión de género pero me es fácil ignorarlo o al menos intentar quedarme con las teorías que reivindican a Oscar como figura queer, aunque haya una parte de mí que no deja de ver como problemático es todo el tema de género y sexualidad en este manga. Pero vaya, aparte de eso tenemos una trama llena de drama y de acción con varios personajes en los que consigue profundizar con lo cual he quedado bastante contenta con el manga en general.

Hasta aquí mi aburrimiento.

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